La prensa periódica
El traductor de Arturo Loth, nos ha dicho contar con el concurso de la prensa periódica1, y nosotros hemos ofrecido examinar el apoyo que prestan al Sr Feliú, los periódicos El Correo Catalán de Barcelona, La Controversia de Madrid, y El Pilar de Zaragoza.
Tenemos tres números del Correo que se ocupan de la cuestión y son: el correspondiente al 1° de Abril de 1886, el del 27 Julio 1887 y el del 2 de Marzo de 1888. En dichos números se reproducen las afirmaciones y negaciones por nosotros refutadas, y no se presenta ninguna prueba, en apoyo de lo que sustenta. Para salir de apuros, declara en el núméro del 27 de Julio del año de 1887, que no tiene obligación de probar nada, puesto que ataca los historiadores franceses y es un axioma, que al que afirma incumbe la prueba y no al que niega: Onus probandi el incumbit qui dicit, non el qui negat. Que los franceses, dice, prueben que S. Vicente nació en Francia, y la cuestion quedará decidida a su favor de una vez y para siempre2.
No discutiremos ni el principio invocado, ni la pueril aplicación que de él se hace, que permite negar descaradamente las tradiciones y verdades más patentes. Hemos sobradamente probado, y mejor que pudiera hacerse con sólo la partida de bautismo, que S. Vicente nació en Francia: el Correo debe pues decidir en nuestro favor.
Asegura también, que por gracia especialísima de Su Santitad, las cartas de órdenes suplieron la partida de bautismo3. Hemos demostrado la falsedad de esta aserción, de la cual no se encuentra ni siquiera rastro, en los procesos de beatificación y canonización, y basta solo leer la carta de tonsura para convencerse que Vicente de Paúl nació en Pouy, del legítimo matrimonio de de Paúl y Bertranda de Moras. Como no había razón ninguna para llevar a Tamarite al recién nacido para bautizarle, claro es que se le bautizó en Pouy.
En el mismo artículo el Correo Catalán nos cuenta que, un hombre llamado Paúl, dejó por testamento a un sobrino suyo, cierto legado, para el caso de que se haga sacerdote como su primo Vicente, que ya entonces se distinguía por su saber y virtudes. Y ¿cómo sostener que ese Paúl, es tío de nuestro Santo? o ¿donde se lee en la historia de Vicente, que la fama se apresurara a publicar hasta en España su ciencia y virtudes? Acabado su cautiverio y después de su estancia en Roma, entró Vicente a desempeñar el cargo de limosnero de la reina Margarita en el año 1607: en 1612 se le nombró cura de Clichy y en 1613 preceptor de los hijos del Sr. de Gondi. Parécenos que ninguno de estos estados de esclavo, limosnero, cura y preceptor, pudo darle renombre para que su fama se extendiera hasta España.
Vicente de Paúl durante su vida tuvo un pariente eclesiástico, uno solo, y éste era el Sr. Dussin, o Dusin como entonces se escribía, cura párroco de Pouy; pero como quiera que este Señor era más viejo que Vicente y que el Santo le llamaba tío, parécenos que no se querrá sostener que era éste el joven español en cuestión. En la segunda carta que escribió al Sr de Comet (Roma 28 Febrero 1608) se dice, que lo más pronto posible pagará las deudas contraídas en Toulouse antes de su cautividad; «por que, añade, estoy resuelto a pagar, ya que plugo a Dios darme los medios. Escribo al Sr. Dussin, mi tío, para que me ayude en esta empresa.» Este Sr. Dussin era todavía cura de Pouy en 1623, y en su casa fue donde se hospedó el Santo, cuando en dicha época vino a visitar a su familia.
No tenemos La Controversia de Madrid, ni El Pilar de Zaragora; pero facilrnente los remplazaremos por La Revista Popular de Barcelona. En su número del 18 de Julio de 1888, este periódico anuncia que, el Sr. D. Antonio Hernández y Fajarnés, Catedrático de Metafísica de la Universidad de Zaragoza y redactor del Pilar prepara un trabajo, en el cual se encontrará reunido todo cuanto se ha dicho y escrito, acerca de la tradición española4.
Este escritor enumera, bajo la forma interrogativa veintinueve puntos o cuestiones, que se propone delucidar; pero sólo después de maduro examen, «porque quiere atenerse al precepto, tan prudente como clásico, del viejo Horacio.»
Quanto rectius hie qui nil molitur inepte5.
Estas veinte y nueve proposiciones, son la repetición de las afirmaciones y negaciones contenidas en el apéndice del Sr Feliú, en la tradución de la Vida del Santo, escrita por Loth. Encontramos, sin embargo, algunas variantes. El Sr. Hennandez dice:
- Que los Franceses hicieron investigaciones en los archivos eclesiásticos y civiles de España, mientras que en Francia se impidió hacer otro tanto a los Españoles.
- Que el Santo se ordenó de Sacerdote en España.
- Que no hubiera ido a estudiar a Zaragoza si fuera francés.
- Que sólo cuando se publicó el oficio del Santo, se apercibieron en España que se le denominaba francés de nación, Vicentius a Paúlo, natione Gallus.
Aunque el distinguido profesor emplea la forma dubitativa, nosotros decimos que afirma las proposiciones, y para sostener esto nos apoyamos en el testimonio de la misma Revista Popular en donde se lee: «Emplea la forma dubitativa, para no prevenir el espíritu del lector en favor de su tesis, y dejarle toda la libertad para formular su juicio». En cuanto al Sr. Hernández, dice poseer datos que le permiten resolver la cuestión de una manera favorable a las reclamaciones formuladas por España. Vamos a contestarle en cuatro palabras.
1º Es cierto que se han hecho investigaciones en los archivos de España, con ocasión del casamiento de Luis XIV con la infanta María Teresa de Austria, y relativas a las entrevistas en la isla de los Faisanes; pero jamás hemos oído decir que se hicieran acerca de la cuestión que se ventila6. En Francia, con facilidad se obtiene el permiso de consultar los archivos, con tal que se pida a la autoridad competente. En los pueblos los archivos dependen del alcalde, y por consiguiente es en la alcaldía, donde se encuentran aún los parroquiales, anteriores al siglo presente.
2º El Sr. Feliú y Pérez ha dicho7: «Si no estamos mal informados, las cartas de órdenes de S. Vicente confirman que fue ordenado en Bareelona.» Por la publicación de las cartas hemos probado que Vicente fue ordenado de sacerdote por Monseñor Bourdeille, Obispo de Perigueux, y esto, que dijimos al contestar al Sr Feliú, repetimos al Sr Hernández.
El catedrático de Zaragoza no puede explicarse como Vicente, siendo Francés, fuera a estudiar en aquella universidad, pudiendo elegír entre París y Toulouse. Lo cual contestamos, que, los recursos con que Vicente contaba eran demasiado modestos para permitirle ir a París; pero que fue a Toulouse, donde permaneció siete años t. Si porque el Santo estudió algunos meses en Zaragoza quiere deduct,rse que es Español, nosotros diremos que es Francés, puesto que, permaneció en Toulouse durante siete años.
Porqué fue Vicente a Zaragoza cuya universidad apenas acababa de constituirse? Lo ignoramos por completo: quizás porque creyó poder vivir allí más económicamente. En cuanto al español, pudo muy bien encontrar ocasión de aprenderlo en Dax; pero en definitiva no tenía necesidad de él, puesto que conocía el latín lengua hablada en la universidad, y en rigor el patois de su país podía servirle para las necesidades de la vida.
Muy tarde en verdad se apercibieron en España de la denominación de francés dada a Vicente. El decreto de beatificación y canonización lo habían hecho antes de publicarse el oficio; pero notamos que el Sr Hernandez copia con más exactitud que el traductor de Loth, el viejo escrito de 1831 y que tiene por título: Razones de congruencia en favor de la opinión de que San Vicente de Paúl no es Francés sino Español, nacido en algún pueblo de Aragón. Estas razones son en número de catorce, y de aquí se han extraído casi todos los argumentos de los escritores españoles contemporános. El Sr Feliú y Perez no hace mención de cinco de ellas contenidas en el manuscrito, que consta de cuatro páginas y;que nada prueba. Helas aquí:
- El apellido de Paúl fue enteramente desconocido en Francia, hasta que el Santo lo hizo célebre por sus virtudes y empleos considerables.
- La diversidad con que se pronuncia en Francia dicho apellido, juntamente con las letras con que se escribe, dan bien a entender que no es propio del idioma francés.
- En el proceso de beatificación no se encuentra ningún testigo que diga positivamente que el Santo había nacido en la parroquia de Poi, Obispado de Acqs (ahora Dax), siendo así que todos se refieren a la voz y opinión pública, fundada en haberse criado en dicha parroquia.
- Que la ida a Zaragoza del Santo, fue antes de empezar a ordenarse, y que es verosímil que lo verificaría para recibir la tonsura del Obispo de su origen, o por lo menos lograr dimisorias para recibirlas con las demás órdenes del Prelado Diocesano del nuevo domicilio dé su familia.
- Que nada tiene de inverosímil el que el Santo naciese en alguno de los insinuados pueblos de España8, y que siendo ya de edad de 10 a 14 años, se trasladase con su familia al Reino de Francia, estableciendo su domicilio en la aldea de Ranquines de la parroquia de Poi, a tres leguas de la ciudad de Dax, donde existe la casa en que vivió, con algunos otros monumentos de haber existido allí su familia.
Por no dejar nada sin contestación, dedicaremos algunas líneas a refutar lo que antecede.
1º El nombre de Paúl no era desconocido en Francia antes del nacimiento de S. Vicente. Oscar de Poli, en su obra ya citada9 encuentra varios nombres análogos antes de dicha época. Transcribamos algunas lineas de su libro: Aymeric de Paúlo se estableció en Toulouse en 1475, y su familia acabó con la muerte de Antonio Julio conde de Paúlo, jefe de la insurrección realista en el medio día de la Francia. — En Montpellier, a partir del siglo doce, se cuencutra una familia Poli, Paúli, Paúl (todos estos nombres se usaban para designar una misma persona): N. de Paúl es nombrado cónsul en 1240; Bertrand Paúli obtiene cartas del rey Carlos V. en 14 de Marzo de 13R0. —En 1349 llega a Beziers un sujeto llamado Jean de Paúl, capitán de cincuenta sargentos ballesteros de Saint-Tibery, lugar del cantón de Pezenas. Como se ve este nombre de Paúl era conocido en Francia, mucho antes del nacimiento de Vicente.
2º Conocemos una sola y única manera, en Francia, de pronunciár bien el nombre de Paul, y de un solo modo puede bien escribirse el nombre de Vicente de Paúl, esta ortografía de Paúl ha prevalecido; pero el Santo escribió siempre Depaul, como lo hacen aún hoy los descendientes de su familia. Añadiremos que en tiempo del Santo, todo nombre precedido de de se escribía indistintamente en una palabra o en dos, con letra mayúscula o con letra minúscula. Como lo hemos demostrado este nombre es francés, y sí algunos escriben de Paule, están en el error, como así mismo los que escriben de Pol.
3º Si los testigos en el proceso de beatificación se hubieran limitado a decir que Vicente se había criado en Francia, a buen seguro que Benedicto XIII y los otros papas no hubieran afirmado que había nacido en Francia y en el pueblo de Pouy. Demostramos la falsedad de esta aserción citando los nombres de los ocho testigos que aseguran bajo juramento, en el proceso de beatificación, que Vicente de Paúl nació en Pouy, en la Diócesis de Dax.
4º También hemos probado que Vicente dejó el país sólo después de recibir la tonsura y las demás órdenes menores el 20 de diciembre de 1596, y que su ordenación se hizo, no en España, sino en Bidache diócesis de Dax10, por el obispo de Tarbes, previa la presentación de las dimisorias, del capítulo de Dax, sede vacante. Todas las dimisorias van firmadas por el vicario general de Massiot y en todas ellas se dice que, san Vicente pertenecia a la diócesis de Dax, y no a la de Tarragona o de Barbastro.
5° Podrá ser muy verosímil para nuestros contradictores que el santo naciese en España y en un pueblo de Aragón; pero la verdad es que nació en Pouy, que se encuentra, no a tres leguas, sino a una de Dax. No fue por consiguiente que viniese a Francia a la edad de diez o doce años, y hemos visto que a dicha edad entraba en el convento de Franciscos de Dax, donde lejos de encontrar dificultad para la lengua francesa, comenzó inmediatamente el estudio del latín, en el que hizo rápidos y maravillosos progresos11. Si hubiera llegado a los diez años, siendo sus padres pobres y no pudiendo procurarle maestros de francés, de los cuales forzosamente debía necesitar, ¿cómo hubiera podido alcanzar tales resultados?
Como se ve, no dejamos sin contestación ni aún aquellas objeciones que no se citaron por encontrarlas, sin duda, demasiado débiles, y hemos dado todas las pruebas exigidas por nuestros adversarios.
Ya que sólo el amor de la verdad ha impulsado los ilustrados escritores a reivindicar a Vicente para España, esperamos que tendrán la lealtad de reconocerla francamente en la clara demostración que hemos emprendido. Con nosostros, con los historiadores, con todos los admiradores del gran apóstol de la caridad dirán Vicente de Paúl es francés, nació en Francia, en Pouy, cerca de Dax; se le ordenó en Francia, allí tomó el grado de bachiller después de siete años de estudios en Toulouse. Como en otro tiempo, los devotos peregrinos españoles se confundirán con los peregrinos de otros países, y vendrán al pueblo de Pouy a visitar la pila de bautismo donde Vicente fue hecho hijo de Dios y de la Iglesia. Se arrodillarán en la capilla construida al lado de la casa en donde nació: a algunos pasos de distancia, visitarán la antigua casa nativa, el viejo roble debajo del cual el piadoso niño acostumbrada orar, y admirarán las diferentes obras que la caridad se complace en entretener, sobre este suelo todavía impregnado del perfume de las primeras virtudes de este gran santo.
FIN.
- Primer Apéndice del traductor, p. 462.
- Correo catalán, 27 de Julio 1887, p. 7.
- Ibidem.
- Esta obra que se ha publicado, y que hemos leído con la mayor atención, no contiene ninguna objeción nueva; resume las ya conocidas y refutadas por nosotros.
- Revista popular, 18 Julio 1888, p. 59.
- Aun suponiendo que se hicieran dichas investigaciones ¿puede deducirse de ahí que Vicente es Español?
- Primer Apéndice del traductor, p. 469.
- Tamarile de Litera. Crejenzán es una localidad cercana a Zaragoza, capital de Aragón, donde se supone que nació la madre de san Vicente.
- Véase la página 42, Recherches sur la familie de saint Vincent de Paúl, Revue du mode catholique, 1870. Palmé, rue de Grenelle, 28, Paris.
- Hoy Bidache forma parte de las diócesis de Bayona. En la antigua iglesia colegial se ha dedicado un altar a san Vicente, en memoria de la primera ordenación.
- Abelly, libro I., ch. III.






