Formación para la excelencia (Módulo 04): 3º. San Vicente de Paúl y los laicos

Francisco Javier Fernández ChentoFormación VicencianaLeave a Comment

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Author: Ángela Uribe Maya (Directora) .
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Servicio a los pobres

Servicio a los pobres

Empecemos por recordar que en el tiempo del Señor Vicente (1581 – 1680) se vivía una eclesiología clerical (Mandato de la Iglesia Jerárquica) y de tipo marcadamente sacramentalista. Esto quiere decir, que eran los clérigos los actores y protagonistas de todo lo eclesiástico.

Además una falta de preparación del clero, en la época de la contra reforma, de una marcada separación entre fe y vida, de una pasividad alarmante de los laicos. Precisamente por vivir esa realidad, es más interesante y significativo el constatar que Vicente no sólo tuvo un gran respeto por los laicos, sino que los promovió para que fueran verdaderos protagonistas de acciones eclesiales. En otras palabras, yendo en contra de la corriente de su tiempo, Vicente valora los laicos y les confía tareas de responsabilidad en la Iglesia.

Al recordar al Señor Vicente, vemos que en su vida jugaron un papel de mucha importancia los laicos. Fueron ellos los que lo motivaron para sus principales realizaciones apostólicas, convirtiéndose en sus mejores colaboradores en el servicio al pobre, fueron los laicos los que sostuvieron y continuaron la obra del Señor Vicente.

Si es cierto que Vicente tuvo una gran atención por los laicos e influyó en muchos de ellos de una manera decisiva, también los laicos influyeron en él, hasta hacerle cambiar el rumbo de su vida. Le hacen descubrir su camino y se convierten para él en signos de la voluntad de Dios.

Es un laico su gran amigo el Señor de Comet. Gracias a él empezará Vicente el oficio de «repetidor» con los niños de los principales de Dax. La primera carta que conservamos de Vicente nos ilustra sobre el cariño que conservó por él Francisca de Silla y su esposo el Señor de Gondi, lo indujeron a que fundará la Congregación de la Misión.

Y en Chatillon-des-Dombes, Francisca Bachet de Mayseriat, señora de Chassigne una laica a la que Vicente había regenerado, la que le dice que invite a los feligreses a ayudar a una familia enferma y abandonada, aquel domingo 20 de agosto de 1617, Vicente descubre que él y todos sus parroquianos son responsables delante de Dios de esos pobres.

A partir de la experiencia de Chatillon, Vicente descubrirá la misión caritativa y promocional de la Iglesia: Muy pronto esa Iglesia a través de legiones de laicos (las caridades) hoy Asociación Internacional de Caridad A.I.C. va a ser la mano bondadosa de ese Dios «rico en misericordia».

«Hace ya ochocientos años, dirá Vicente a las Damas del Hospital Central de París, que las mujeres no tienen ninguna ocupación pública en la Iglesia, antes existían las que tenían el nombre de diaconisas que se ocupaban en poner en orden a las mujeres en la Iglesia y en instruirlas en las ceremonias por entonces usadas pero en tiempo de Carlomagno, por una disposición secreta de la Providencia cesó esta costumbre y vuestro sexo quedó privado de toda ocupación sin que en adelante se le haya confiado alguna, he aquí que esta misma providencia se dirige ahora a algunas de vosotras para suplir lo que se necesitaba para los pobres enfermos del hospital» Vicente repetirá que el surgimiento de las Caridades no es obra de los hombres sino de Dios.

Otra laica en 1634 Señora de Goussult propone a Vicente fundar una caridad diferente a las existentes para atender situaciones diferentes como la atención a los 900 enfermos del hospital central del Hotel Dieu. Vicente lo hace, a ella se unen un grupo de mujeres de clase alta y media de PARIS.

Luisa de Marillac será una de las primeras, ella no sólo fue la primera «coordinadora» de las caridades sino la promotora de mujeres laicas (de ella hemos hablado en el módulo uno en la Génesis de la Sociedad por favor leerlo nuevamente).

Estas señoras preparaban a las enfermas para la confesión. Esto suponía una catequesis lo que era insólito para una mujer en el siglo XVII. Recordemos que Luisa de Marillac compuso un catecismo, ellas también suministraban alimentos, vestidos, medicinas, herramientas de trabajo y semillas a los pobres arruinados por la guerra. Surgen así, Las Damas de la Caridad que después de la revolución francesa se fusionan con las Caridades.

Las Damas surten las arcas de la caridad de Vicente una vez que ellas se quejaban que los fondos se les habían terminado, Vicente les exigió al máximo «¿Habéis resistido ya hasta la sangre? ¿Al menos habéis vendido ya una parte de las joyas que tenéis?», Vicente como los profetas, fue contra la corriente, y así en el contexto de una eclesiología tridentina, clerical de su tiempo, hace una triple opción que lo hace pionero de una nueva evangelización. Vicente hace opción por los pobres, los laicos y la mujer.

Los pobres son el término, el objetivo de la acción de los laicos y a ellos dedicó Vicente su vida y hacia ellos orientó a sus misioneros y a las hijas de la Caridad. Vicente dirigió a la mujer laica, al servicio de los pobres ya que las estructuras impedían a las religiosas hacerlo.

VICENTE DESCUBRIÓ LA IGLESIA DE LOS POBRES Y DE LOS LAICOS

Antiguas Caridades

FORMACIÓN

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Se conoce muy bien el papel de Vicente en la formación del clero, contribuyó también a la formación de los laicos, lo consiguió principalmente a través de conferencias, homilías y cartas. Compartió una visión muy amplia en este proceso, les habló sobre la teología y práctica del servicio, ofreció nuevas percepciones del Evangelio, la doctrina de la Iglesia y el seguimiento de Jesús, poco a poco, alcanzó hacer de ellos ministros más aptos.

La falta de formación es uno de los mayores obstáculos para la participación de los seglares en el ministerio.1 Si realmente se intenta conseguir una verdadera colaboración en la Familia Vicentina, se tiene que proporcionar una formación más sólida, el ejemplo de Vicente, ofreciendo una visión más amplia, señala hacia esa dirección.

UN SENTIDO DE COMUNIDAD

Vicente de Paúl nunca envió a nadie a trabajar en solitario puesto que, la caridad no organizada y solitaria no ofrece continuidad ni eficacia. Él proporcionó estructuras que ofrecían posibilidad de trabajar en equipo, los principios de la Cofradía de la Caridad en Chatillon fueron un intento de organizar a los seglares para trabajar en equipo.

La preocupación de Vicente no era simplemente la eficacia pastoral, él dice a las Voluntarias de Caridad que «deberán amarse mutuamente como hermanas que Dios ha unido en el vínculo del amor (SV XIII, 422 / ES X, 675), deben orar unas por otras y regocijarse mutuamente con el calor de Dios» (SV XIII, 771 / ES X, 908), él intenta de esa manera crear un espíritu de comunidad, un sentido de pertenencia, que dará ánimo a todos los miembros.

Hay una dimensión de comunidad que necesita desarrollo a nivel local, los miembros de cualquier grupo Vicentino tienen que crear un espíritu de comunidad a través de valores, historia y experiencias compartidas. Los medios son muchos y variados: reuniones, oración compartida, reflexión pastoral, retiros, entre otros, pero hay también necesidad de crear un sentido de pertenencia a la gran Familia Vicentina, así como también, hay que explorar formas de trabajar juntos, sobre todo, se ha de proporcionar oportunidades para conocer a los miembros de las otras ramas de la Familia.

Apartes tomados de: San Vicente y los laicos Padre Álvaro Quevedo C.M. Colombia y San Vicente de Paúl y el ministerio laical John Prager, C.M. Provincia de USA

Reflexión

De acuerdo a lo reflexionado en el tema SAN VICENTE DE PAÚL Y LOS LAICOS, COMPLETE LAS SIGUIENTES FRASES:

  1. Dice a las voluntarias de Caridad que…
  2. La falta de formación es uno de los mayores obstáculos…
  3. Estamos en la época de la contrarreforma de una marcada separación…
  4. Las damas de la caridad de Vicente, una vez que ellas se quejaban de que los fondos se les habían terminado…
  5. Vicente hace opción por…
  6. Vicente descubre que él y todos sus parroquianos…
  7. Las Caridades (Asociación Internacional de Caridades hoy A.I.C ) va a ser la mano bondadosa…
  8. Hace ya ochocientos años dirá Vicente a las damas del Hospital Central…
  9. Vicente repetirá…
  1. W. Rademacher, Lay Ministry: A Theological, Spiritual, Pastoral Handbook (NY Crossroads 1991).

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