261. Los misioneros dedicados a la distribución de las limosnas son los mejores testigos.
Como varias personas de la Compañía han estado empleadas en repartir limosnas tanto en Lorena, Champaña, Picardía, como en otros sitios del Reino y por medio de la fundación de las Cofradías de la Caridad, por eso sabrán mucho mejor y con más detalles y, en concreto, describir los actos de esta virtud que el difunto Señor Vicente ha practicado en tales ocasiones, que no yo. Y por esa razón también, me contentaría con decir de antemano, en general, que esa virtud parecía nacida con él y que era la de más años de todas las virtudes, de las que estaba dotada su alma, porque…
Notas del P. Dodin:
Los misioneros fueron los mejores testigos de las limosnas distribuídas. Treinta y dos Relaciones dan cuenta de lo que repartieron en las regiones devastadas por la guerra, la enfermedad, el hambre (cf. B.N. 4º Lb 37-34 A).
262. Siendo niño, reparte la harina a los pobres.
Se ha sabido de él mismo, que, cuando todavía era un niño, su difunto padre, que era un labrador de la aldea de Pouy, en la diócess de Dax, en Gascuña, lo mandaba a veces al molino, para que llevara a moler trigo, y daba harina a los pobres, lo cual era un gran presagio de todas las caridades y limosnas que debía hacer y procurar algún día a un número incontable de personas pobres.
Notas del P. Dodin:
Siendo niño da limosna.
L. Abelly (I.9) trae la anécdota conservada en las Memorias del canónigo Saint-Martín.
263. Socorre a Lorena.
Lorena puede gloriarse bien de no haber tenido desde hace mucho tiempo, y quizás nunca, un limosnero tan grande, ni que haya atendido mejor a las carencias y necesidades de sus súbditos y habitantes reducidos en su mayor parte a la extrema miseria durante un espacio de veinte años, más o menos, por la desgracia de los desórdenes y de las guerras, como lo hizo el Señor Vicente.
Notas del P. Dodin:
Ayuda a Lorena durante veinte años (L. Abelly,II.272-391).
264. Socorre a Champaña y Picardía.
Champaña y Picardía no le son, en absoluto, menos deudoras que Lorena por haberles procurado y enviado grandes cantidades de dinero, un gran número de prendas de vestir, herramientas y otras cosas necesarias para la vida corporal y para ganarla, pero también para la conservación de la vida espiritual por medio de varios sacerdotes de la Compañía y de otras personas, que él mandó allí para asistir a los pobres, y, particularmente los católicos pobres de la ciudad de Sedan han experimentado durante varios años los efettos de su caridad; igualmente muchos ingleses pobres, escoceses, irlandeses y extranjeros desterrados de sus tierras por la fe y refugiados en Francia.
Notas del P. Dodin:
Ayuda a Champaña y Picardía (L. Abelly, II.391-408).
265. Enfriamiento de la Caridad en París.
Un día nos hizo el honor de decirnos acerca de las Caridades, que se habían enfriado mucho en París: él antes solía volver de la ciudad cargado de dinero, y a veces llegaba a traer hasta 1.000 escudos. «Y mira por donde —decía— pensando que le había aconsejado bien a una señora que acabo de verla, esperando que me daría una cantidad notable, sin embargo, sólo me ha dado cuatro escudos blancos (de plata). ¡Mire lo que es esto!». Y después añadió: «Tengo que decir la Santa Misa y las Damas de la Caridad deben comulgar para pedir a Dios que tenga la bondad de conmover los corazones de las personas ricas y caritativas».
Por ahí se ve cómo usaba los medios divinos y humanos para procurar asistir a los pobres.
Notas del P. Dodin:
Contrariedad del Sr. Vicente.
No se menciona en ninguna biografía, pues sólo consignan los «éxitos». L. Robineau destaca la tristeza del Sr. Vicente, que pensaba recibir una cantidad importante, más o menos, 1.000 escudos y no consigue más que 4 escudos blancos (moneda de plata).






