14 de diciembre de 1641.
Me parece que somos bastante fieles en el cumplimiento de las normas de su visita, hasta el punto de que las hemos leído todos los meses desde que usted se fue. Yo mismo he procurado guardarlas en relación con el lenguaje de su querido país, aunque he faltado dos o tres veces, así como también yendo a ver a dos enfermos que tenemos en la enfermería. No puede usted imaginarse cuánta devoción siento en recomendar con frecuencia la obligación que tenemos de hacernos fieles a estas normas.







