(París)
Nantes, hoy 11 de septiembre (1646)
Mi querida Hermana:
Creo que habrá recibido usted un buen número de cartas mías y lo que me extraña es que no haya sido antes. Temo que estén detenidas en algún sitio a causa de los gajes;1 quizá en Bons Enfants a donde he dirigido dos paquetes al señor Du Chesne, uno o dos al señor Vicente, y uno al señor Lamberto, aparte de los dirigidos a usted.2 Me ha proporcionado usted singular satisfacción al no dejar de darme noticias suyas, a pesar de no haber recibido las nuestras. Le ruego diga a todas nuestras Hermanas que recibo sus recuerdos, los de cada una en particular, y que me parece estar viendo sus corazones a los que saludo con todo el mío.
Sería necesario que los Hermanos Porteros, de San Lázaro y Saint Victor3 hicieran el favor de mirar en sus cuartitos o bien de ir a correos a ver si no ha quedado detenida alguna carta; todas nuestras Hermanas se encomiendan a sus oraciones y a las de toda la Compañía; les aseguro que lo necesitan de verdad; no hemos encontrado todavía un lugar donde haya más dificultades para el servicio. Buenas noches, querida hermana, soy de todo corazón, en el amor de Jesús Crucificado su muy humilde hermana y servidora.
P.D. Le ruego cuide de la salud de nuestras Hermanas, especialmente de las que más lo necesitan, como es Sor Hellot.







