«Se puede decir—escribía Abelly—que fueron como los siete Sacerdotes dirigidos por Josué, etc., y que en virtud de su celo y virtudes, atrajeron otros muchos a esta santa milicia.»
He aquí algunos detalles biográficos de cada uno de éstos:
Antonio Portail.—Nació en Belcaire, Diócesis de Arles, en la Provenza, el 22 de Noviembre de 1590. Vino a París hacia la edad de veinte años, probablemente a cursar en la Universidad, y entonces escogió a San Vicente por director espiritual, viniendo a ser al poco tiempo su primer compañero en las Misiones y siendo después su infatigable cooperador por más de cuarenta y cinco años. Apenas comprendió—dice Collet—la pureza y elevación de las máximas de San Vicente, se unió a él estrechamente y sólo la muerte pudo separarlos. Tenía muchas relaciones con su padre espiritual, y le imitaba de un modo especial en la humildad. Tanto progresó en esta virtud, que aunque era hombre de grandes prendas, aunque hizo sus brillantes estudios en la Sorbona y era escritor correcto y elegante, no buscaba más que ser desconocido o despreciado. Era de una caridad ejemplar y prestó a la Congregación servicios importantes: fue Secretario y primer Asistente, y al mismo tiempo fue también Director de las Hijas de la Caridad. Lleno del espíritu de San Vicente, se hacía digno de reemplazarle o ayudarle en una infinidad de ocasiones en que un hombre de confianza es un riquísimo tesoro. Tradujo de la lengua latina una colección de meditaciones del P. Busee, la que publicó bajo el título de Manuel des piesses meditations selon l’ordre du Brevaire Romaine, París, 1644. Antonio Portail murió en París el 4 de Febrero de 1660.
Francisco de Condray.—Nació en Amiens (1586), estudió en la Sorbona y adquirió un perfecto conocimiento de la Santa Escritura y de las lenguas orientales. En su vida de Misionero se dedicó a esta clase de estudios, hasta que San Vicente, impulsado por la carencia de obreros evangélicos, le llamó a otros trabajos más urgentes, por medio de las siguientes líneas, verdaderamente apostólicas: «Figuraos que millares de almas con los brazos abiertos os están diciendo: ¡Ay l Señor, habéis sido escogido por Dios para contribuir a nuestra salvación; tened, pues, piedad de nosotros y acudid luego a ayudarnos, pues que sin vuestro auxilio corremos inminente peligro de condenación.» De Condray desempeñó en Roma, Lorena y Alger muchos asuntos de confianza que le encomendó San Vicente. Murió en París, año de 1649.
Juan de la Salle.—Nació en Sens, Diócesis de Amiens, el I0 de Septiembre de 1598. Se aplicó principalmente en sus estudios a la Filosofía y recibió las Ordenes sagradas en 1690. Fue el primer Director del Seminario interno o Noviciado de la Congregación recientemente fundada por San Vicente, que le daba el sobrenombre de «un excelente Misionero.» Murió en 1639. Estos tres primeros Misioneros se asociaron a San Vicente el 4 de Septiembre de 1626, para obligarse a trabajar juntos en las Misiones.
Yuan Becio.–Nació el 24 de Abril de 1592 en Braches, Diócesis de Amiens, y recibió el presbiterado en 1616. Fue Superior de la Casa de Toul en 1642, después Vice-visitador (1656) y Visitador de la Provincia de Francia. Asistió a la muerte de San Vicente, y sobrevivió algún tiempo a su bienaventurado Padre, a cuyos trabajos se asoció después del año 1626.
Antonio Lucas.—Nacido en París el 20 de Enero de 1600; aún no era Sacerdote cuando se ofreció a San Vicente el año de 1626 (Diciembre). El Sr. Olier escribía a San Vicente en 1642: «Os suplico por Nuestro Señor que permitáis venir al Sr. Lucas Tendré necesariamente que tratar con él algunas materias controvertidas, de las que tiene un conocimiento poco común, como atestiguó el difunto Padre Condren, que le estimaba mucho y le dio algunas instrucciones que me serían muy útiles.» El Sr. Lucas unía a su talento el celo apostólico; murió sirviendo a los apestados de la ciudad de Génova en 1656.
Juan o José Brunet.–Nació en Rian, en Auvernia (1507), y fue ordenado en 1623; en 1627 se unió a aquellos tres Misioneros que el año precedente se pusieron bajo el gobierno de San Vicente. Fue uno de los Misioneros encargados de la dirección del Seminario de Arlet, del que fue llamado con sus compañeros por San Vicente, cuando el Obispo Nicolás Pavillón abrazó el jansenismo, siéndole ya desde entonces desagradable la presencia de los Misioneros. El Sr. Brunet fue enviado a Génova, y en una carta del 6 de Agosto de 1649 San Vicente anunciaba así su muerte: «Os escribo en medio de una aflicción, la mayor de las que hace tiempo he tenido; acabo de saber que ha fallecido nuestro buen Sr. Brunet, este buen obrero del Señor, este amigo generoso de los pobres, esta lumbrera de la Compañía.»
Juan de Horgny.—Nacido en la villa de Estues, Diócesis de Noyion, el 2 de Noviembre de 1599; fue recibido por San Vicente en Agosto de 1627 y ordenado el año siguiente (22 de Abril de 1628). Era el más joven de los siete primeros compañeros de San Vicente, así como también fue el último que murió. En 1648 era Superior de la Casa de Roma; a él fueron dirigidas aquellas célebres cartas en que el Santo explica las razones que le hicieron tomar una actitud decisiva y una conducta enérgica contra el jansenismo. Desempeñó después el oficio de Asistente de la Congregación de la Misión y de Director de las Hijas de la Caridad. San Vicente escribe en lo de Mayo de 1660 a la Hermana Margarita Chetif, sucesora de Luisa de Marillac (Señora de Gras), muerta algunos meses más tarde: «Hemos nombrado al Sr. de Horgny por Director, en vez del difunto Sr. Portail; es el más antiguo de nuestros Sacerdotes y uno de los más afables, más sabios y amantes de vuestro pequeño Instituto. El Sr. de Horgny murió el 7 de Julio de 1667.






