Julián González de Soto (el pedagogo) (1803-1864)

Mitxel OlabuénagaBiografías de Misioneros Paúles1 Comment

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NOTA PREVIA: hace unos días, me llegaron unas FOTOGRAFÍAS del P. Julián González del Soto. Dada la importancia del asunto, me ha parecido oportuno actualizar un articulo sobre esta eminente figura pedagógica y preclaro misionero que sólo la miopía del P. Etienne amargó media vida negandose a readmitirlo en la Congregación tras el reconocimiento de la Institución en el Concordato de 1851. Ganando salió la ciencia. Insertamos, al mismo tiempo, las citadas fotografías.

No busques Ciencia en Paúles…”

Así comenzaba, no hace muchos años, el poema “satírico-burlesco” referente a las “bondades-maldades” de cada uno de los Institutos religiosos. Ciertamente que los paúles no éramos los peor salidos de aquellos versos (“ni piedad en jesuitas, ni pobreza en  franciscanos…”). Desconozco, además de las risas correspondientes, el talante interno con el que cada uno de nosotros se tomaba el asunto. A mí, siempre me interrogó y, hasta cierto punto, me repateó. Luego, he comprendido que no era sino el sarcasmo derivado de nuestra dedicación al “pobre pueblo que se condena porque no sabe las verdades de la fe”. Y, para ello, no hacía falta mucho.

Una somera visita a nuestras Bibliotecas y Archivos (bien estén aún en nuestras legítimas manos o en fondos provenientes de robos y saqueos) nos muestra una abundante producción de libros de predicación, manuales de piadosas meditaciones, ascética, teología, etc … La no dedicación a la educación está, sin duda, en el fondo de esta situación. Sólo cuando este ministerio se acepte en España comenzarán algunos misioneros a escribir acerca de otras materias.

Este III CENTENARIO es un buen motivo para sacar de los “anaqueles” a algunos hombres que supieron ser misioneros sin renunciar al estudio científico. Sus capacidades estuvieron en el fondo del progreso de la Congregación en España.

Con estos misioneros ejemplares queremos hacer una llamada (“urgente llamada”) a paliar la desidia que en este campo nos invade. El “pobre pueblo se condena porque no sabe” … Nosotros “no tenemos capacidad de acompañamiento” porque no hacemos ningún esfuerzo por prepararnos y, lo más grave, nos regocijamos en la ignorancia (aunque la llamemos “humildad”, “trabajo pastoral”, “ausencia de capacidad”, “edad” …). Mirar hacia delante,  nueva Presencia … exige preparación, esfuerzo, ánimo.

Nota previa: para facilitar la lectura de estas breves notas evitaremos las referencias. Los dos elementos básicos son la separata de Anales publicada por el P. Benito Paradela (1930) y la documentación (no demasiada) que se conserva en el Archivo de la Casa Provincial de Madrid.

I.- Biografía

1.- Nacimiento y primeros estudios (1803-1818)

Nació el P. Julián González de Soto en Egea de los Caballeros (Zaragoza) el 28 de abril de 1803. Fueron sus padres D. Pedro González de Soto, natural de Barrios de Bureba (Burgos), y doña Joaquina Serrato Escudero, de Guardia, cerca de Barbastro.  Era D. Pedro oficial de Correos en Egea y muy aficionado a la agricultura. A su muerte, la viuda se traslada con los hijos a Barbastro.

Julián inicia sus estudios, en el mismo Barbastro, con los Escolapios y, sin duda, conocería también allí, a los Paúles, establecidos en la villa desde 1759 para atender al Seminario, los Ejercicios Espirituales y algunas misiones por las tierras, sobre todo, de la marquesa de Aytona.

Ingresó en la Congregación de la Misión en la casa de Barcelona el 29 de septiembre de 1818.

2.- Ingreso y vida dentro de la CM (1818-1856)

El segundo tercio del siglo XIX fue un momento especialmente duro para las órdenes religiosas. La política anticlerical de los diversos gobiernos liberales incidió de manera muy seria en el devenir de todas ellas. La Congregación de la Misión no fue una excepción. El P. González del Soto vivió aquellos años con una gran lucidez al mismo tiempo que con un enorme amor a la Congregación. Su coherencia, formación y talante le llevaron a asumir diversos ministerios, entre los que va a sobresalir el de la educación. Veamos algunos pasos.

2.1. 1818-1827: dedicado a los estudios

Realiza, con muy buen aprovechamiento, sus estudios de Filosofía y Teología en Barcelona y Tolosa (Francia). Por lo que él mismo escribe los simultanea con los de Física Experimental, Matemáticas, Dibujo Natural y Lineal, Arquitectura y Lengua francesa, ya que se preparaba para ir a las misiones de la China. Esto no ocurrió porque en 1823 estaba de vuelta en Barbastro. Al año siguiente se encuentra en Barcelona donde es ordenado de Subdiácono. Con los estudios finalizados es enviado, en 1826, como profesor al Seminario de Badajoz (en donde estaban los misioneros desde 1802). Sin embargo, nunca llegará a su destino porque se quedará en Madrid junto al Visitador, P. Feu. Aquí se ordenará de diácono (1826) y presbítero (1827).

2.2. 1827-1835: primeros trabajos

Junto a los PP. Feu y Codina dedicará buena parte de sus esfuerzos en la fundación de la casa de Madrid y en la consolidación de las Hijas de la Caridad. Estos trabajos le llevarán a asistir en 1827 a la Asamblea General de París. En 1829 será destinado a Valencia y, posteriormente –1832-, a Barbastro. En ambos lugares se dedicará a los ministerios de las Misiones Populares y Ejercicios al Clero.

2.3. 1835-1852: supresión de la Congregación

De la larga serie de medidas legales dictadas por  los sucesivos gabinetes de la época sólo la más amplia  y universal de ellas, la del 8 de marzo de 1836, decía aplicación directa  a la C.M.. Era el decreto por el que se suprimían todos los monasterios, conventos, congregaciones y demás casas de comunidad o institutos religiosos y se aplicaban a la Real  Caja  de Amortización todos los bienes raíces, muebles y semovientes, rentas, derechos y acciones de todas las casas de comunidad de mbos sexos así suprimidas como subsistentes. Igualmente se le aplicó la ley general de desamortización promulgada bajo el gobierno Calatrava en 29 de Julio de 1837, que refundía disposiciones anteriores.

Este hecho motivó la huida a Francia de gran parte de los misioneros. El P. González del Soto, que marchó en 1835, se quedará en el Colegio de los misioneros franceses de Montoleiu. El aprendizaje metodológico, su preocupación por aplicarlo en España y el reciente prestigio que adquiere en estos años marcará toda su vida. En 1839 funda, a petición del Ayuntamiento de Figueras, el Colegio de Humanidades de la villa que pronto será el único Instituto reconocido en España sin ser provincial.

En una Hoja prospecto que se hizo circular por los alrededores se lee: “El ilustre Ayuntamiento de Figueras, persuadido de que la moralidad, la riqueza pública y privada y la ilustración dependen de una sólida educación de la juventud; deseando, además, que su territorio cese de ser, en esta parte, tributario del extranjero, donde la enseñanza, por no ser apropiada a nuestras leyes, costumbres, intereses y literatura, reducía las ventajas que debían esperarse de ella y menguaba el amor patrio, ha resuelto favorecer cuanto pueda un colegio en su recinto, en que se reúnan todos los ramos de enseñanza general que se profesan en los mejores colegios de Europa, para educar propietarios, artistas, comerciantes y literatos. A este fin ha confiado la plantificación y dirección del mismo a D. Julián González de Soto, sujeto experimentado en la materia y que ha merecido, viviendo en un colegio de Francia, en calidad de provisor, la confianza de cuarenta y cinco familias que le han mandado sus hijos para educarlos, a pesar de la distancia.”

A tenor del Convenio, debían impartirse las siguientes materias: “1.° Estudio sólido de la Religión desde el Catecismo hasta las pruebas de las verdades más elevadas. 2.° La lectura correcta de prosa y verso. 3.° El arte de escribir el carácter español, el inglés y el de adorno. 4.° La gramática castellana, la francesa, la latina y la griega. 5.° La aritmética elemental, la superior y la mercantil. 6.° La teneduría de libros de comercio, la geografía y la correspondencia mercantil. 7.° La lectura de manuscritos españoles de tres y medio siglos acá. 8.° Las matemáticas, el dibujo y pintura. 9.° La Física experimental y los elementos de química. 10º Algunas lecciones elementales de zoología, mineralogía, botánica y geología. 11º La filosofía, la retórica, la poesía, la declamación, la geografía y la historia”.

En 1845 organiza el Instituto Provincial de Gerona y los Gabinetes de Física, Química e Historia Natural, muy completos para aquella época. Director del mismo desempeñó las cátedras de Psicología, Ideología y Lógica, y la de Religión y Moral. También debió explicar en el curso de 1846-7 la Física experimental, puesto que en 26 de junio invita, en nombre propio y en el de los alumnos, al excelentísimo Ayuntamiento para que asista a los exámenes de la referida asignatura.

Una Real orden de 15 de agosto de 1847, emanada de la Dirección general de Agricultura, le nombraba miembro de la Comisión de pozos artesianos de Madrid y le designaba para auxiliar con sus consejos a D. Manuel Mateu en la perforación de un pozo artesiano en la calle de Espoz y Mina. Descendió el taladro de dicho pozo hasta más de 200 metros, pero sin resultado. Se le encomendaba también recoger datos para el conocimiento geognóstico del suelo de Madrid. Se trasladó, pues, a la capital para cumplir su cometido.

Al mismo tiempo será nombrado Director del prestigioso Colegio Politécnico. Así lo señala D. Pascual Madoz: “La dirección de este colegio está a cargo de D. Julián González de Soto, presbítero de la extinguida Congregación de San Vicente de Paúl”.

Ocupaciones que, en ningún caso, le llevaron a desvincularse de la Congregación aunque esta estuviese extinguida en España. Sus relaciones con otros misioneros en la misma situación lo demuestra al igual que su deseo y trabajo porque fuese reconocida cuanto antes. Así el P. Codina en carta de 20 de octubre de 1847 al P. General: “El Sr. González, por quien rogué a usted que lo volviera a admitir en la Congregación, a la que puede ser muy útil, no habiendo recibido respuesta alguna, ha aceptado la dirección de un Colegio Politécnico en Madrid con los honorarios de 5.000 pesetas anuales, más la alimentación y casa. Pero, con todo, no desiste de su pretensión”.

2.4. 1852-1856: reconocimiento de la Congregación

Este reconocimiento vino el 16 de marzo  de 1851 cuando se firma elConcordato entre el Estado  Español y la Santa Sede. El Artículo 29 dice “A fin de que  en toda la Península  haya el número suficiente de ministros y  operarios  evangélicos,  de quienes  puedan valerse los Prelados para hacer misiones  en los pueblos de su diócesis, auxiliar a los párrocos, asistir a  los enfermos y para obras de caridad y utilidad pública, el  Gobierno de Su Majestad, que se propone mejorar oportunamente los Colegios  de misiones de Ultramar,  tomará desde luego las  disposiciones  convenientes para que se establezcan donde sea necesario, oyendo  previamente a los  Prelados  diocesanos,  casas  y congregaciones religiosas de San Vicente de Paúl, San Felipe Neri y otra orden de las aprobadas por la Santa Sede, las cuales servirán al propio tiempo  de  lugares  de  retiro   para  los  eclesiásticos,  para  hacer ejercicios espirituales, y para otros usos”.

En aplicación del Concordato, se autoriza por Real Orden del 18 de Agosto de 1852 al Sr.  Santasusana, Visitador, reunir a los misioneros dispersos y abrir el noviciado. “De los 115 sacerdotes, hermanos, estudiantes  y novicios, 40 murieron  antes de la restauración de 1852;  38 volvieron a incorporarse a la  provincia española antes o después de  esa fecha …; 13  permanecieron hasta  su muerte  en otras  provincias de  la C.M.;  8 abandonaron  definitivamente la  Congregación, y de 16 no me ha sido posible encontrar indicaciones precisas sobre su suerte”, afirma el P. Román.

Uno de los que se reintegra, 1854, es el P. González de Soto a quien destinan a una nueva fundación: el Seminario Aguirre de Vitoria. Estando en Vitoria escribe acerca del ministerio y funcionamiento de los Seminarios: “Ningún Misionero, excepto el P. Armengol, tiene la menor idea de lo que debe ser un Seminario eclesiástico. He aquí tres hechos que lo demuestran.

Teníamos anteriormente en Badajoz una residencia que se parecía a un seminario. Ahora bien, uno de nuestros compañeros, encargado de la vigilancia, se veía obligado a castigar con el flagelo, de la manera ordinaria, a los alumnos. El Ilmo. Sr. Codina ejerció dicha función con bastante energía.

Hace cerca de siete años, se admitió la dirección del Seminario mayor de Toledo. Entretanto había simultáneamente en dicho Seminario con nuestros hermanos un Rector Canónigo, poco más o menos como los del Lutrin de Boileau. El Superior de nuestra comunidad era solo Vicerrector. Pues bien, no pasaba día sin que las órdenes del Superior fueran reformadas públicamente por el Rector. A los seis meses se vieron nuestros compañeros obligados a dejar el Seminario. Todos los hombres sensatos reprobaron la aceptación del Seminario en tales condiciones, y por desgracia muchos Ilmos. Sres. Obispos han creído después que nuestra Congregación era inútil para este ministerio.

Por fin, hace ocho meses que se aceptó la dirección de este Seminario de Vitoria, y desde luego se admitieron alumnos de doce y trece años con teólogos de veinticuatro y veinticinco, estando todos mezclados, y esto porque parece que así se hace en otros Seminarios. Se les permitió en seguida desde el primer día fumar públicamente en todas partes, lo qué no se consiente en ningún seminario de España. No podré corregir tal desorden hasta el curso próximo, si es que continuamos en el establecimiento. Todas estas disposiciones han sido tomadas por hombres muy piadosos, observantes de nuestras Reglas y al mismo tiempo muy ilustrados. Les faltaba experiencia, y tales hechos son resultado de un error completamente involuntario.

Dos observaciones pueden explicar estos errores. Primera: conocí personalmente a casi todos nuestros Misioneros que ingresaron después de I790, y es cosa averiguada que, con una sola excepción, ninguno había sido alumno en un seminario ni en un colegio, antes de entrar en la Congregación. Vuestros seminaristas externos han pasado por este aprendizaje antes de su admisión. Segunda: en España los varones piadosos propenden a la exa-geración, a la demasiada gravedad y lentitud y al quietismo indígena. Con este modo de ver las cosas, nuestro seminario interno es hace largo tiempo verdadero tipo de inacción física. Educados en esta calma y piadosa abs-tracción, no pueden luego soportar la actividad, el movimiento y sobre todo la vigilancia de los seminarios eclesiásticos, que creen de buena fe ser incompatibles con el recogimiento interior… He aquí, Rvdmo. Padre las razones que tenía para tratar de retener aquí a los estudiantes de nuestra Congregación…”

Junto con unos pocos misioneros y un puñado de estudiantes pone en funcionamiento el Seminario (edificio que hoy, en 2004, se conserva magníficamente) y lo debió hacer con gran éxito porque en dos siguientes años se le ofrece la dirección del Instituto de Vitoria y la reapertura de la Universidad de Oñate.

“Con objeto de utilizar estos cuatro días de fiesta he venido a esta villa (de Oñate). Se ha reunido el Ayuntamiento dos veces: me han visitado una diputación del mismo y  otra del Cabildo eclesiástico.[…].  Durante estos días he visitado el edificio que es suntuoso; pero la disposición no es la mejor actualmente para que cada uno de los internos tenga su cuarto. En vista de esto, auxiliado por un maestro de obras, hemos trazado tres proyectos: uno de mucho coste, de más de 8.000 duros; otro algo menos, y otro de mucho menos. En los tres casos habría cien cuartos para internos, sin tocar las muy decentes habitaciones de los nuestros. El Ayuntamiento y la Comisión optan por el más dispendioso, y dicen que hallarán fondos, cotizándose los princi-pales del pueblo de 100 a 1.000 duros cada uno. Las obras se harían al momento; porque esta villa surte de canteros, tejeros y carpinteros a todo el país y a Castilla y Navarra. El Ayuntamiento no se asusta por esta cantidad: ahora mismo va a gastar en los arcos de la plaza más de 25.000 duros. La huerta del Seminario es espaciosa con fuente y probablemente no habrá que edificar en ella. La casa hospedería toca a la huerta y es bastante capaz…

Son las doce de la noche. Acaban de avisarme que en cierto rincón han hallado ya 60.000 reales vellón y, además, 7.500 reales anuales para el pago de los intereses del capital que hayan de tomar. Mañana salgo para Vitoria. La Biblioteca tiene una colección de Santos Padres, dos de Concilios, el Bulario, las obras completas de Santo Tomás, Sánchez, etc., y por otro lado me han ofrecido en el pueblo algunas carretadas de teólogos, etcétera, etc.”.

Sin embargo, por diversas razones (salida de los estudiantes hacia Madrid, escasez de personal, discrepancias con el fundador…) dieron al traste con todos estos proyectos.

Un conflicto interno  vino, en este momento, a enturbiar la situación de la Congregación. El P. Buenaventura Armengol, Visitador, con el acuerdo de algunos de sus Consejeros, solicita del Superior General, dadas las circunstancias políticas, poderes extraordinarios para gobernar la  Provincia.  Así en carta de  últimos de  Febrero de 1854  escribe: “Permitidme una palabra sobre nuestra separación de la unidad de la Congregación. Usted sabe las circunstancias en que nos encontramos por  parte del Gobierno. A pesar de todo, que se vea nuestra conducta y ella será la mejor apología de los  misioneros españoles acerca de este punto. Conozco las bellas disposiciones en que  todos ellos se encuentran. Por eso me parece que sería bien conceder al Visitador la amplitud de  poderes que las circunstancias reclaman“.

El P. Étienne, Superior General, bien por entenderlo  así o por el influjo de algunos misioneros españoles,  interpreta dicha petición como un intento claro de limitar, en  provecho propio, la autoridad del Superior General. La falta de acuerdo lleva el caso a la Santa Sede donde será  examinado  por  una comisión  cardenalicia  que determina “que nada  se innove  y que  quede íntegra  y se  mantenga la autoridad del Superior General sobre toda la Congregación, por lo tanto sobre España …”. La  consecuencia más inmediata de esta decisión será la destitución, como Visitador y Director General de la Hijas de la C., del Sr. Armengol (posteriormente expulsado de la C.M., junto con algunos otros misioneros).

Sin estar del todo claro, el P. González de Soto se ve envuelto en la polémica. La proximidad al P. Armengol y una carta que dirige a algunas Superioras de las Hijas de la Caridad le separarán de la Congregación.

Dos de los puntos clave de la citada carta vienen a decir:

4º) “… me hallo en el caso de poder formular una opinión sobre este asunto: esta es “que no tardará en cesar la dependencia de nuestras congregaciones respecto a París; aun cuando los individuos de ambas familias nada hagan para acelerar esta separación… Inútil es, pues, que nosotros examinemos  si nuestra separación de Francia es o no conveniente, porque ni se nos ha de consultado acercad de ella, ni esta cuestión se ha de resolver por el interés privado sino por otras razones de alta política que no son nuestra competencia.

5º) Como individuo de la familia de San Vicente de Paúl declaro y deseo se conserve la unidad de toda la familia de modo que todos tengamos las mismas reglas y espíritu y participemos de las buenas obras, oraciones, sufragios y ejemplos de todos los miembros de ambas familias esparcidas por todo el mundo. Pero no debo ocultar que recelo que esta unidad no será duradera, sino residiendo el Superior General en Roma y estableciendo allí las casas madres de ambas congregaciones. Así tengo entendido que lo desea Su Santidad el Papa”.

Consciente del disgusto que había producido en el Superior General, le escribe desde Figueras el 20 de mayo de 1856.

“En 25 de noviembre último dirigí a varias superioras de Hijas de la Caridad un escrito en que emitía mis opiniones sobre las disidencias que felizmente han terminado. Me consta que dicho escrito disgustó a mis su-periores y es un deber mío revocar lo equivocado en él y explicar lo que no sea claro. […].

Respecto de la unidad de ambas Congregaciones bajo un solo Superior General, dije, y repito, que deseo y procuraré se perpetúe por los inmensos bienes espirituales que la unidad ha producido y producirá.

Queda el punto más importante: el que implícita aunque no aparentemente, ha sido el móvil o el pretexto de todo lo ocurrido. Seré muy explícito. Documentos y relaciones de antigua y reciente fecha, que es inútil re-cordar, me hicieron creer a mi y a otros que Su Santidad deseaba que nuestro Superior General residiese en Roma; y por lo tanto, que acogería Su Santidad con benignidad y aun con agrado todo lo que legítimamente incluyese esta tendencia. Pudo haber en esta apreciación probabilidades más o menos fundadas, pero hubo ciertamente equivocación. En lo que no la hay, ni cabe duda ni sospecha, es en que nuestro Superior General tiene obligación de representar a Su Santidad cuanto en este y en otros puntos crea útil a ambas familias, y que todos nosotros debemos acatar sinceramente, sin discutir ni esquivar, lo que en virtud de estas representaciones o por cualquier otro motivo, haya determinado la Santa Sede”.

Al presente, por la misericordia de Dios, nos consta de un modo positivo que Su Santidad quiere que subsista la unidad de ambas Congregaciones bajo el mismo pie en que anteriormente se hallaba: Que ha desestimadlo la solicitud que sobre este particular se le ha dirigido de España: Que ha sentido las desavenencias suscitadas y que quiere que cesen enteramente.

En vista de este resultado, mirando como muy providencial esta piadosa lección de la Divina misericordia, declaro:

1° Que he suplicado humildemente al señor Superior General tenga a bien perdonarme las equivocaciones en que reconozco haber incurrido en este desgraciado asunto y los disgustos y molestias que mis opiniones particulares le han ocasionado.

2° Que creo que la sumisión de un súbdito de cualquiera de ambas familias para ser sincera, debe desde ahora dejarse de toda palabra, acción o escrito que directa o indirectamente tienda a renovar lo terminado.

3º Que no pudiendo alegarse ya probabilidades ni conjeturas acerca de la voluntad de Su Santidad, sería temeridad pertinaz insistir en la reproducción de las razones o quejas recientemente desestimadas por la Santa Sede.

4° Declaro, en fin, que este escrito es completamente espontáneo. Meses hace que resolví extenderlo. Para acertar pedí al efecto con insistencia instrucciones a mis superiores; pero éstos o no han podido dármelas por los viajes y ocupaciones a que se han visto sometidos o han juzgado conveniente no sugerirme idea alguna, para que así obrase en este asunto conforme en un todo a los dictámenes actuales de mi conciencia.

Sólo me resta suplicar a cuantas Hermanas hayan podido turbar o afligir mis opiniones y conducta se sirvan perdonar a su Hermano en Jesucristo, que ruega a Dios por todas”

Como a pesar de todo no recibía contestación, dirigió el 16 de julio de aquel año una carta al P. Etienne para que le dijera claramente si pertenecía o no a la Congregación, a fin de resolver su situación y saber a qué atenerse respecto del voto de pobreza, recitación del oficio divino y administración de la penitencia.  Según consta por otra carta del P. Soto, el P. General le contestó a los pocos días. Respondió el P. González el 9 de agosto, agradeciendo mucho que le hubiera sacado del estado de incertidumbre en que se hallaba, si bien no esperaba tal resultado.

Aunque el P. González de Soto jamás se consideró desligado ni separado de la Congregación ni sepamos cómo terminó el asunto, lo cierto es que desde entonces se consideró al P. González de Soto separado de la Congregación.

3.- Expulsión y vida fuera de la CM (1856-1864)

Establecido en Barcelona pronto son requeridos sus servicios por diferentes instituciones, aterrizando el mismo año 1856 en la Dirección del Seminario Diocesano de Tarragona. Aquí permanecerá hasta 1862 año en el que, junto a otras “víctimas” de la miopía del P. Etienne (Armengol, Ángel…) fundará en Barcelona el que será uno de los más prestigiosos centros de Barcelona: el Colegio de Primera y Segunda Enseñanza de San Isidro Labrador. Enfrascado en mil tareas le sorprenderá la muerte, de repente, de un ataque apopléjico en 1864.

II.- Algunas ideas pedagógicas

Vamos a exponer sólo algunas ideas pedagógicas del Padre González de Soto, fijándonos casi exclusivamente en tres discursos que pronunció en el Colegio Politécnico de Madrid del que fue Director en los años 1847-1852. Estos tres Discursos se encuentran en el Archivo Provincial de la Congregación de Madrid, en unos casos manuscritos y en otros impresos.

1.- “Discurso en que se prueba que la enseñanza secundaria debe comprender muchos y variados elementos”. Pronunciado el 25 de junio de 1848 al dar principio a los exámenes.

Objeciones que se ponen a esta afirmación:  “¿No fuera mejor que los jóvenes estudiasen pocas materias, y éstas bien sabidas, que muchos y variados elementos?… ¿Por qué a los niños se les han de confundir las ideas, haciéndoles pasar todas las horas del día tomando y dejando distintos estudios?”

Bases de la defensa de la tesis:

La propia naturaleza: “todas las madres enseñan simultáneamente a sus pequeñuelos muchos y diversos conocimientos, sin que esto les perjudique; porque el ejercicio moderado de las facultades las fortifica y robustece”.

La experiencia:la persona descansa variando de ocupación“.

La psicología del niño de esta edad: “la debilidad de los órganos en aquella edad no permite un trabajo prolongado; no profundiza las materias, porque no hay todavía capacidad, puesto que las facultades reflexivas son las últimas que se desarrollan y si se anticipasen, sucumbiría la parte física”.

El objetivo de la enseñanza secundaria: “La enseñanza secundaria no es una carrera especial, sino una preparación general a varias carreras y los que la limitan, cierran a los jóvenes muchas puertas”.

Razones político-sociales: enseña la experiencia que quien no adquiere en la infancia variados conocimientos, después, aunque le sean necesarios, ya no los adquiere, salvo muy pocas excepciones. “Los muchos inocentes que han consumido intereses cuantiosos en empresas imposibles, no hubieran sido tan estúpidamente crédulos si la instrucción que recibieron en sus primeros años hubiese sido algo más variada. Bastaban somerísimas nociones para desechar en muchos esos misteriosos fraudes que han arruinado a tantas familias. Tiempo es ya de que los capitalistas españoles dejen de ser puros y ciegos autómatas, juguete de pretendidos ingenieros extranjeros”.

Razones prácticas: se debe conciliar el estudio de las letras (lenguas clásicas y filosofía) con el de las ciencias. “En el día no hay otro camino honrado que el trabajo, auxiliado y facilitado por la ciencia. Ya no basta el trabajo sólo, no basta el solo talento natural. Los adelantos de la mecánica y las nuevas aplicaciones de la física y química han sabido multiplicar los brazos y aun fecundar más poderosamente la tierra”. Además, con la movilidad y vértigo de los tiempos modernos nada permanece firme y es preciso disponer a los jóvenes v capacitarlos para abrirse decorosamente camino en las eventualidades de la vida.

Apreciación final: “Si algún día llegamos a tratar de la armonía que debe haber entre los estudios y el desarrollo intelectual, haremos ver entonces que si bien estamos por la enseñanza variada simultánea, en modo alguno somos de dictamen que se exijan de la infancia muchos conocimientos ni que sean tan profundos que desarrollen las facultades reflexivas antes de la época normal”.

2.- “Discurso en que se prueba que en la segunda enseñanza debe darse mayor importancia a las ciencias de aplicación que a las letras y ciencias abstractas”. Pronunciado el 2 de Julio de 1849 al dar principio los exámenes.

a.- Introducción del método abreviado (o francés). “Hoy día, afirma el P. González, no es posible dar tanta extensión a cada ramo de la enseñanza como antes se daba a los muy pocos que se cultivaban”. Por ello se debe impartir “el estudio de la Geografía por mapas, el de la Historia por los cuadros sinópticos, el de la Geometría por la ejecución gráfica y el de las lenguas por la práctica”;

b) Ventajas de las ciencias de aplicación (en relación a las letras):

Son mucho más fáciles de aprender: “la parte elemental de las ciencias de aplicación está al alcance de las medianías, las cuales, por poco que sepan de estas ciencias, sacan siempre provecho para la vida práctica.

Son más provechosas, y por eso “cuantas ciencias abstractas han podido humanizarse descendiendo a la aplicación, lo han ido haciendo sucesivamente en el transcurso de los siglos. Si pudiéramos detenernos haríamos ver, además, que no alcanzamos por qué razón haya de pagar el público de casi toda Europa las escuelas de letras, cuya mayor parte de alumnos aspira sólo a mandarnos: demasiados atractivos tiene de suyo el mando; no se ven tan auxiliadas y consideradas, por cierto, otras escuelas más provechosas.

Son más básicas: “sólo los genios excepcionales, después de ya formados por medio de las ciencias, deberían dedicarse a las letras porque sólo ellos podrán sacar algunas ventajas de su estudio”.

3. “Discurso en que se prueba que la educación para ser completa y útil al individuo, a la familia, a la nación y a la sociedad, debe ser eminentemente real, positiva y práctica en todos sus ramos. Leído en 28 de junio de 1850 al dar principio a los exámenes.

a) Punto de partida: “Pues, ¿por qué los padres, tan interesados en la educación como en la instrucción de sus hijos, tan sólo se acuerdan de la ins-trucción? ¿Por qué cuidan más de averiguar lo que sus hijos saben que lo que valen? ¿Por qué se prendan más de la respuesta sabia que de la obra recta?“.

… La educación española adolece, por desgracia, de una exceso de teoría, de abstracción, de imaginación y poesía que trascienden a todas nuestras costumbres y proyectos”.

b) Afirmación: lo principal de las artes consiste en la ejecución

c) Argumentos: “probaremos, ciñéndonos a la educación física y  a la moral, que la educación debe ser más bien real y práctica que ideal y teórica”.

La Educación Física:

Ventajas: “La juventud acomodada necesita más que en ningún otro país que la educación se plantee de modo que robustezca y dé vigor a los alumnos.”

Medios: señala entre otros:

Ejercicios gimnásticos

Alimentos buenos, abundantes y adecuados a la estación

Dormitorios y escuelas ventilados, capaces y secos,

Patios de recreo airados y luminosos

Abundancia de recreos al aire libre en los Colegio aunque de tiempo corto. “La educación que ha tolerado recreos normales de una hora, se ha equivocado; ha sido tolerante con el suicidio físico, con la degradación del hombre, con la corrupción moral.[…] Y por eso en el Colegio Politécnico se han establecido siete recreos, cinco de un cuarto de hora cada uno y de media hora de duración los dos que siguen a las comidas”.

–    La Educación moral

Afirmación: “En la educación moral se debe tener presente, sobre todo, la sinceridad, la honestidad y el valor. No hay que exponer a los niños a que cometan faltas de doblez e hipocresía”.

Medios:

Aprender delante del profesor: para que las lecciones de sinceridad y veracidad sean rigurosamente prácticas, el Colegio Politécnico ha suprimido los estudios privados largos… Todo el trabajo se prepara y hace dentro de la escuela.

Seguir el siguiente método: “¿Qué lección hay para mañana?. Ninguna; el día de mañana se bastará a sí mismo… El día siguiente, hacia las siete de la mañana, entra el alumno en la primera lección; se presenta al profesor con la frente serena de la inocencia, sin miedo, recelo ni doblez nada debe. El profesor saca los libros que tenía bajo llave, los distribuye, señala y explica la única lección de aquella clase, y luego dice: A estudiar, señores; en pocos minutos habremos terminado; quien tenga alguna dificultad, que me la pregunte. Cuando conoce el maestro que algunos alumnos saben ya su lección, pregunta al primero: ¿La sabe usted?. No, señor. El segundo. Tampoco. El tercero: Sí, señor. Sírvase usted decirla. Así continúa el profesor tomándolas todas. Nadie tiene motivo ni ocasión para faltar a la verdad; todos, con más o menos feliz memoria, han trabajado a la vista del maestro; por otra parte, la identidad del libro y tarea, el no tener ni una pluma en qué distraerse, la presencia del propio profesor y el oír que otros han dicho su lección, son estímulos que hostigan sin violencia aun al más tardo… Terminada aquella clase viene un recreo y luego otra clase como la anterior, y así se continúa hasta las nueve y cuarto de la noche, en que termina la octava, última lección del día”.

En una nota dice que este método de estudiar la lección bajo la vigilancia y con el auxilio del propio profesor difícilmente se generalizará, aunque se palpe su utilidad. Y no se hará por dos motivos:1º Porque de ese modo hay que pagar más a los profesores; es más económico que uno o dos inspectores vigilen cien o mas alumnos reunidos en una sala de estudios tres o más horas. 2.° Por la resistencia que opondrán los mismos profesores que, de este modo, no podrán culpar a otros del retraso de sus alumnos.

Fomentar el hablar: “Para que a la fatiga se añada la ocupación de todos los instantes, este Colegio no tolera el mutismo. […]. Si el movimiento es necesario… para la robustez de cuerpo y alma, el hablar es una ocupación útil a la infancia para fijar las ideas por me-dio de los signos del lenguaje. […] En el Colegio Politécnico no existe semejante regla; nuestros alumnos hablan en todas partes y a todas horas, menos en el templo, en la escuela y a las horas de dormir… Pero, ¿de qué sirve tanto hablar?. … Deseamos hablen para que hagan algo lícito, para que no estén ociosos ni un instante, porque el quietismo y el mutismo dan por resultado la actividad del sistema nervioso y la exaltación febril de la imaginación”. En los niños tiernos, el hábito del miedo, fomentado constantemente desde la infancia hasta los diez y seis años, produce cobardes

4.- Algunas otras ideas que se reflejan en los Reglamentos que fue elaborando:

a) Clases de párvulos en la cual serán admitidos los niños desde la edad de dos años hasta que se hallen en disposición de entrar en clase elemental: en la de párvulos serán cuidados con singular esmero por una prudente y cariñosa mujer, al paso que se les dará una instrucción particular que esté al alcance de sus cortos años

b) No se permitirá que persona alguna, sea de la clase que fuere, fume en presencia de los alumnos..

c) Todos los alumnos, sin distinción alguna, asistirán a los paseos, acompañados de sus profesores.

d) La educación religiosa de los alumnos deberá ser desempeñada personalmente por el Directo.

e) Habrá confesión cada dos meses, a la que deberán asistir todos los alumnos, verificándose este acto religioso con la debida pompa y solemnidad.

III.- Obra escrita(dejando de lado otras posibles y algunas traducciones que realizó).

1.- “Compendio de Gramática General, o sea, Introducción a las Lenguas para que los niños no hayan de aprender distintas definiciones en las gramáticas particulares”. Por D. Julián González de Soto, Director del Colegio de Figueras. Por Gregorio Matas y de Bodallés, Impresor y Librero. Calle de Gerona. 1840. Tamaño 17 por 11 centímetros. 107 páginas.

2.- “Tratado de la descomposición y composición de los períodos considerados por parte de los pensamientos que encierran, o sea, del análisis y síntesis lógica”. Por D. Julián González de Soto, Director del Colegio de Figueras. Por Gregorio Matas y de Bodallés, Impresor y Librero. Calle de Gerona. 1840. Tamaño 17 por 11 centímetros. 32 páginas

3.- Tratado Elemental,  Completo de Aritmética  Matemática y Mercantil. Por el Presbítero Don Julián González de Soto, Director del Colegio de Figueras. Por Gregorio Matas y de Bodallés, Impresor y Librero. Calle de Gerona. 1841. Tamaño 17 x 11 centímetros, 134 págs. más tres del índice sin paginar la 1ª parte. La 2ª parte 63 págs.

4.- Gramática de la Lengua Castellana con Ejercicios Graduados para alivio de Maestros y Discípulos y con todos los verbos regulares e irregulares puestos por extenso. Por el Presbítero D. Julián González de Soto, Director del Colegio de Figueras Por Gregorio Matas y de Bodallés 1842. Tamaño 17 x 11 centímetros. 190 págs. más dos hojas del índice sin paginar.

5. “Agricultura Elemental”. Por el Dr. D. Julián González de Soto, Presbítero, Individuo del Real Consejo de Agricultura, y  Director del Colegio Politécnico. Obra premiada en el concurso general de 1849. Madrid: 1849. Imprenta de Don José María Alonso. Salón del Prado, número 8. VIII-208.

6. “Curso analítico de Lengua Latina, auxiliar de los métodos usuales para aprender en poco tiempo todas las radicales de dicha lengua”. Publicado por el Doctor Don Julián González de Soto,  Presbítero, Director del Colegio politécnico. Madrid : 1849. Establecimiento Literario Tipográfico de D. Saavedra y Compañía. Calle de la Flor Alta, número 3. XVI-254 págs de 19 x 13 centímetros.

7. “Discurso en que se prueba que en la segunda enseñanza debe darse mayor importancia a las ciencias de aplicación que a las letras y ciencias abstractas”. Leído el 2 de julio de 1849 al dar principio a los exámenes del Colegio Politécnico, por el Dr. D. Julián González de Soto, Presbítero, Director del mismo. 38 págs. 21 1/2 x 15 cm. Madrid, 1849.

8. “Discurso en que se prueba que la educación para ser completa y útil al individuo, a la familia, a la nación y a la sociedad, debe ser eminentemente real, positiva y práctica en todos sus ramos”. Leído en 28 de junio de 1850 al dar principio a los exámenes del Colegio Politécnico por el Dr. D. Julián González de Soto, Presbítero, Director del mismo. 30 pags. de 21 x 15 cm. Madrid, 1850.

9. “Resumen de Doctrina Cristiana para párvulos”. Sacado literalmente de la escrita, por el Presbítero D. Julián González de Soto, y publicada con aprobación del ordinario.32 págs. 10 1/2 x 8 cm. Figueras, 1851.

10. “Nuevo método para estudiar historia y grabar la cronología en la memoria más ingrata”. Madrid, 1851.

11. “Reseña  de las Hermandades de Caridad compuestas de señoras y Reglamento para las mismas sacado todo de la vida y escritos de San Vicente de Paúl”. Dedicado al Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de Barcelona y publicado con su aprobación. Barcelona. Imprenta y Librería de Pablo Riera, 1856. 49 págs. 15 x 10 1/2 centímetros.

12. “Reseña histórica de las Conferencias Eclesiásticas de San Vicente de Paúl. Reglamento para las mismas y Regla de vida para un eclesiástico sacado todo de la vida y escritos de dicho Santo”. Dedicado al Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de Barcelona y publicado con su aprobación. Barcelona: Imprenta y Librería de P. Riera, 1857. 54 págs. 15 x 10 1/2 centímetros.

13. “Las campanas y las tempestades. Informe que el Rector del Seminario de Tarragona elevó al Prelado de aquella metrópoli y en el cual se trata una cuestión física que es de interés para los países en que se conserva todavía la piadosa costumbre de repicar las campanas a la aproximación de una tempestad”. En el Boletín Oficial eclesiástico del Obispado dé Barcelona, págs. 70-76, t. IV. Año 1861.

14. “Borrador de una minuta de Cronología de la Historia Sagrada y General Antigua conforme a la de los Padres Benedictinos de San Mauro en su arte de verificar las fechas. Última Edición”. Método descubierto por el Dr. D. Julián González de Soto, Pbro. Director del Colegio de San Isidro Labrador. 20 págs. 19 x 13 1/2 cm. Barcelona. Imprenta del Diario de Barcelona, calle Nueva de San Francisco, 17. 1864.

15. “Ejercitatorio de la vida espiritual” / Compuesto por… / Francisco García de Cisneros… ; adicionado, anotado y aclarado por D. Julián González de Soto. – Barcelona : Librería Religiosa, 1857 (Imprenta de Pablo Riera). – XII, 384 p. ; 14 cm.

16. “Historia del Antiguo y Nuevo Testamento, sacada de la que publicó Owerberg” / Julián González de Soto. – Gerona : Vicente Oliva, 1846. – 158 p. ; 20 cm.

17. “Programa de Lógica para el Instituto de Gerona” / Julián González de Soto

18.L’art de produire et elever les sangsues” / Julián González de Soto. Paris : Duterre, 1845

19. “Sermón panegírico de San Antonio de Padua” … / Julián González de Soto. – Gerona : Agustín Figaró, 1845. – 18 p. 20 cm.

One Comment on “Julián González de Soto (el pedagogo) (1803-1864)”

  1. La C.M debería reivindicar, a muchos de sus hijos ilustres que por causa de un superior general inepto, o un papa asustadizo. quedaron olvidados o represariados. me refieron al hoy comentado padre julian gonzalez de soto y padre Anibal Buginini

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