Historia de los Paúles en Cuba: Capítulo VII (C)

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la MisiónLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Justo Moro-Salvador Larrua · Año publicación original: 2012 · Fuente: Mecanografiado.
Tiempo de lectura estimado:

3. Separación de Puerto Rico de la Provincia de las Antillas.

Desde sus orígenes, año 1862, la casa de la Merced de la Habana no era sino una de las muchas casas de la Provincia Canónica de Madrid. Ya vimos en el capítulo V cómo la Asamblea General de 1896 decretó la erección canónica de una nueva provincia, llamada de las Antillas, con las casas de la Merced, como casa Provincial, la casa de Santiago de Cuba, la de Matanzas y las dos casas de Puerto Rico, San Juan de Puerto Rico y Ponce. Durante los años siguientes la Provincia de las Antillas creció de una manera significante como indicamos en este capítulo al narrar las nuevas fundaciones.

Años más tarde, el 22 de Noviembre de 1925, la Congregación de Religiosos expedía el decreto por el cual las casas de Puerto Rico se separaban de la llamada Provincia de las Antillas para formar una Vice-Provincia, dependiente de la Provincia de Madrid.

Con el tiempo y según el Catálogo de la Congregación de la Misión del año 1897-1898, la unión de las casas de la Isla de Cuba, las de Puerto Rico y más tarde las de Santo Domingo, comenzó a llamarse la Provincia de las Antillas. Y así continuó el status quo desde el año 1897 hasta el año 1926.

En el año 1926, nos cuenta el P. Chaurrondo, llegó a Cuba en calidad de Comisario del P. General el Visitador de España, P. Atienza, el cual, a ocultas del Consejo de la Habana y basado en un Informe falso rendido al Superior General y a la Sagrada Congregación de Religiosos, obtuvo un decreto considerado nulo por muchos juristas, en virtud de que los prenotandos eran falsos.

Basados en todas esas mentiras obtuvo el decreto de separación de las casas de Puerto Rico, constituyendo la Viceprovincia de Puerto Rico, dependiente de España.

El mismo P. Atienza escribió al P. Chaurrondo, que comprendía el error cometido y que esperaba la ida del P. López a España para deshacer lo mal hecho, pero eso era ganar tiempo y querer engañarnos. Así quedaron en definitiva las cosas, erigiendo luego en Provincia la Isla de Puerto Rico y Santo Domingo.

Sobre el asunto de la separación de Puerto Rico de la Provincia de las Antillas, afirma el P. Chaurrondo que fue una decisión muy injusta y canónicamente invalida por las siguientes razones.

1) Que no fue propuesto al Consejo Provincial de las Antillas, ni mencionado siquiera en las conversaciones.

2) Que el P. Gaude solicitó, según me lo contó el P. García, que los Superiores de la Isla firmaran una solicitud, suplicando que se nombrara en Puerto Rico a uno de los Superiores representantes del Visitador, se entiende de Cuba, decía él, para los asuntos oficiales con Obispos y Autoridades civiles.

3) Nadie, pues, excepto el P. Gaude, pidió que aquellas casa fueran declaradas Viceprovincia de España.

4) El móvil de esta separación fue la buena situación económica en que las encontró y que le alucinó con conseguir de ellas siete u ocho mil pesos, si el P. Gaude quedaba allá.

5) Al P. López le engaño diciendo que cuando él viniese a Cuba y diese un informe daría paso o retiraría la solicitud, cosa que era mentira pues ya la tenía aprobada en Roma, pues a los pocos días de llegar el P. López le comunicó que Puerto Rico ya no pertenecía a esta Provincia.

6) El Consejo Provincial, los Superiores de Cuba y varios particulares protestaron de la manera indigna cómo se llevó a cabo este asunto.

7) Así pues todas las consideraciones expuestas por el P. Atienza fueron falsas y en la próxima Asamblea debe ser protestada la tal división, al menos como anticanónica. El P. Atienza abusó de que acá no hubiera visitador y probablemente aplazó el nombramiento del P. López para poder dar ese golpe a la Provincia de las Antillas.

Se decía entre algunos descontentos acaudillados por el P. Gaude.

1)  que lo peor de Cuba se mandaba a Puerto Rico, lo cual no es cierto pues allí había misioneros tan sabios y prudentes como en Cuba.

2) que había mejores comunicaciones entre Puerto Rico y España, lo que era absolutamente falso, pues muchos de los misioneros que iban a Puerto Rico pasaban por Cuba.

3) que Puerto Rico era un pueblo que siempre había tenido rivalidad con Cuba, lo cual es también absolutamente falso, pues siempre han existido las mejores relaciones entre Cuba y Puerto Rico.

4) Así pues, la separación de P. Rico fue ideada por el P. Gaude, primero por hacerse figurita, y después por vengarse de la Habana donde él había cometido imprudencias mil que le trajeron la malquerencia de sus compañeros y dificultades con los extraños, a lo cual contestó el P. Alvarez con una conducta digna y de protección excesiva, tanto que al irse el P. Gutiérrez propuso al P. Gaude para Superior, lo cual no pareció bien al Superior General.

El caso es que con fecha 21 de diciembre de 1926 el Superior General mandó una carta desde París, en francés, al P. López en la que entre otras cosas le dice traducido al español:

Le envío la copia del rescripto que nos ha llegado de Roma. Las casas De la Isla de Puerto Rico han sido separadas de la Provincia de las Antillas y pasan a formar parte, como antes, de la Provincia de Madrid.

Cuando se creó la Provincia de las Antillas, quedó constituida con las siguientes casas: 1. La Merced, 1863. 2. Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Ponce, 1892. Parroquia de San José de Sanjuán, Puerto Rico. 3. Santiago de Cuba, 1884. 4. Colegio de Matanzas, 1892-

La Provincia siguió creciendo de tal manera que cuando vino la separación, la llamada Provincia de las Antillas tenía siete casas en Cuba y cuatro en Puerto Rico, en total 11 casas. La Provincia de Cuba siguió llamándose Provincia de las Antillas hasta que según el Catálogo de la Congregación de la Misión, de 1969, se comenzó a llamar Provincia Cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.