El señor Vicente visto por su secretario, Luis Robineau. Artículos 151 al 155

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luis RobineauLeave a Comment

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Author: Luis Robineau, C.M. · Translator: Martín Abaitua, C.M.. · Year of first publication: 1995 · Source: Asociación Feyda.
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151. Relaciones con las Hijas de la Caridad.

Ha recomendado varias veces y muy encarecidamente a la Com­pañía que no fueran a la Casa de las Hijas de la Caridad, y que no entraran nunca, cuando fueran a la ciudad, a las habitaciones de las Hermanas, que están en las parroquias de esta ciudad de París para asistir a los enfermos pobres, y nos ha dicho varias veces, que había recomendado a las buenas Hermanas que, si alguna vez, algunos de la Compañía lo hicieran, cerraran la puerta de su habitación, los des­pidieran y no los dejaran entrar.

Notas del P. Dodin:

Las Hijas de la Caridad no deben recibir en sus habitaciones (VII.449/385; IX.590/531; X.44-45/IX.684; X.324/IX.910; X.379/ IX.952; X.412-415/IX.978; X.418/IX.983; X.452/IX.1009; X.641/ IX.1162; X.646/IX.1166; X.648/1X.1167; X.676/1X.1191; X.685/ IX.1198; X.689/IX1202; XI.168/93; XIII.682/X.808; XIII.722/X.722/ X.842).

152. Ejemplo de discreción.

Un día, habiendo ido a la ciudad a hablar con una señora de condi­ción media, separada de los bienes y de la habitación del Señor, mari­do suyo y, además, todavía bastante joven, por cierto asunto, pero tan brevemente, con tan pocas palabras, que yo me quedé admirado y hasta edificado, y se me ocurrió que pudiera deberse al hecho de que ella estaba todavía en cama el que cortara tan por lo corto en lo que le debía comunicar. Parece que él podía no usar de aquel recurso, porque estaba yo presente y también algunas personas y familiares de aquella señora y, además, siendo él de edad tan avanzada como era, porque entonces tenía unos 70 o 72 años, por lo que no había, así me lo parece, nada que temer. Sin embargo, no dejó de obrar así, seguramente para darnos ejemplo.

Notas del P. Dodin:

Ejemplo de discreción (Abelly III.366).

153. Templanza.

Aguaba tanto el vino que bebía, que muchas veces he quedado admirado, al ver que un anciano, de cerca de 80 años, cómo podía arreglárselas bebiendo tan poco.

Nota: Véase lo que nos dijo un día sobre la bebida, y cómo el Señor Portail se había desengañado.

Una de las cosas que nos recomendaba mucho a los jóvenes, cuan­do, principalmente, nos tenía que hablar sobre la virtud de la Castidad, era que aguáramos mucho el vino, y no sólo recomendaba a los jóve­nes que lo tomaran de esa forma, sino que también les exhortaba lo mismo a los de más edad.

Notas del P. Dodin:

Templanza (Abelly III.305).

154. Manera de proceder en la calle.

Cuando, yendo por la calle, oía pronunciar palabras feas y groseras, manifestaba que aquello le disgustaba mucho.

Notas del P. Dodin:

Forma de comportarse en la calle. Ninguna mención en Abelly (III).

155. No dejar pasar ningún día sin mortificación.

Empezaré diciendo lo que había indicado varias veces a la Compa­ñía en general y a cada individuo en particular, a saber, que no debe­mos dejar pasar nunca ningún día sin practicar algún acto de justicia y de mortificación en nosotros mismos.

Notas del P. Dodin:

Ningún día sin mortificación. Fórmula ausente en Abelly (III).

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