Casas fundadas en el generalato de Jean Couty

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la MisiónLeave a Comment

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Author: Desconocido · Translator: Máximo Agustín, C.M.. · Year of first publication: 1903 · Source: Notices, IV.
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logo-cm-ii 112 bis. PESCINA, 1732. – Pescinensis. Séminaire.

Mencionamos aquí esta casa que se refiere al generalato del Sr. Bonnet, pero que se omite a menudo  porque ha durado poco.

Con ocasión de la misión dada en 1720 por los Srs. Giannini, Ferrari, Caroni et Casati en Pescina, ville de l’Abruzze ulterior y residencia de obispo de Marsi, Mgr De Vecchis, obispo de Marsi, mandó redactar  por los misioneros un reglamento para el seminario que acababa de abrir. Más tarde pidió a los sacerdotes de la Misión para confiarles la dirección de este establecimiento.

En 1732, y fueron enviados los Srs. Turletti, Caromi et Manzoni.

En su circular  del 7 de julio de 1736, donde describe la ceremonia de la canonización  de san Vicente de Paúl en Roma, el Sr. Couty menciona los superiores de Tívoli y de Pescina entre los misioneros que estaban presentes. Pág. 463.

Por las razones que desconocemos, los misioneros se retiraron  al cabo de cinco años. – La Congregazione della Missione in Italia, p. 190, 191.

 

113. FIGEAC, 1736. – Figeacensis. Séminaire, missions.

 

En el mes de enero 1737, el Sr. Couty, superior general, escribía (Circ, t. 1, p. 160): » Ha querido Dios llamarnos en Figeac por medio de Mons. de Cahors en cuya diócesis se halla la dicha ciudad. Este seminario había sido dirigido hasta el presente por el Sr. Mazars,  muy digno sacerdote de la congregación del Sr. Bonal, y por algún otro de dicha congregación, los cuales, después de la muerte del Sr. Mazars, han acordado dejar esta dirección que queda ahora confiada a nosotros mismos. El susodicho Sr. Mazars era un sujeto de los más notables, nuestro gran amigo y, por más de un título,  tiene derecho a contar entre los bienhechores  de la Congregación; por eso hemos recomendado ya  a toda la Congregación las mismas oraciones por él como por nuestros difuntos, y ya os enviaremos cuanto antes la relación de sus virtudes «. (Se la puede leer arriba, p. 386).

La unión de la comunidad de los sacerdotes del seminario de Figeac a la Congregación de la Misión nos sirve de fecha para esta casa. Esta es el acta de unión:

«El año de mil setecientos treinta y cinco, el diecisiete del mes de noviembre, en la ciudad de Figeac, en la diócesis de Cahors, nosotros, sacerdotes de la comunidad del seminario de Figeac, reunidos en corporación de comunidad en el lugar ordinario de nuestras asambleas, y en persona del Sr. Alexis Mazars, párroco del Puy y director del dicho seminario, de Jean Catrel, sacerdote, y de Joseph Huc, también sacerdote y síndico, actuando tanto por ellos como por el maestro Jean Mathieu Sourdès, antiguo párroco de Saint-Martin, el cual desde hace varios años no puede ya asistir a ninguna deliberación de comunidad por el estado de caducidad, de debilidad y de parálisis al que se ve reducido de notoriedad pública. Todos los dichos sacerdotes, sin ninguno más, que componen la dicha comunidad. Se ha propuesto por el dicho señor Mazars que habiéndonos inspirado Dios el plan de unirnos  a la Congregación de la Misión para cumplir más santamente  nuestros empleos y perpetuar el bien que se hace en esta casa para la gloria de Dios y la utilidad de esta diócesis, de deliberar ahora sobre dicha unión. Ante lo cual, recibidos los sufragios, se ha deliberado unánimemente sin ninguna contradicción ni oposición hacer la dicha unión, y por esta presente deliberación y a este fin  la dicha comunidad se une y se agrega a la dicha Congregación de la Misión bajo el consentimiento del Mons ilustrísimo y reverendísimo obispo  barón y conde de Cahors, nuestro único superior inmediato, con las condiciones siguientes : 1º Que desde la aceptación de la dicha unión y la autorización  de nuestro dicho señor obispo, nuestras personas y nuestros bienes, nombres y acciones de la naturaleza que sean  estarán unidas a perpetuidad a la Congregación de la Misión como nosotros las unimos por esta presente declaración ; y  en consecuencia la dicha Congregación de la Misión estará obligada  a todos nuestros cargos tanto interiores como exteriores, así como a mantener a dichos señores sacerdotes en enfermedad  y en salud como lo eran hasta ahora  y serán tratados en todo como miembros de la dicha comunidad. En consecuencia, los dichos señores sacerdotes renuncian al derecho de asociarse con nuevos sujetos como lo hacían en el pasado, pero si la casa necesita de algún nuevo sujeto será al Superior general de la dicha Congregación de la Misión, u otra que ocupe su lugar, enviar allí sujetos de la Congregación como lo hace en las demás casas del mismo Instituto.

» 2º Que los oficios o empleos del seminario serán distribuidos por el dicho Superior general de la dicha Congregación que preferirá siempre a los sujetos del dicho seminario a los ostros misioneros mientras que la salud y demás cualidades de los dichos cohermanos permitan emplearlos.

» 3º Ninguno de dichos cohermanos  estará obligado en virtud de esta unión a contraer los compromisos de los misioneros ; que si, no obstante, alguno de los dichos cohermanos quiere ser admitido a contraer estos compromisos, se trasladará a tal seminario interno de la Congregación que quiera dicho general asignarle, y un avez que haya permanecido algún tiempo para tomar el espíritu  de la dicha Congregación, será enviado por dicho general al dicho seminario para trabajar en las funciones que le sean señaladas y acabar allí los dos años de pruebas antes de ser admitido a los votos de dicha Congregación.

» 4º—– ; 5º—- ; 6º Los hermanos sirvientes  actualmente agregados al dicho seminario, en número de cuatro, a saber : Pierre Romuguere, Jean Pradal, Pierre Frougous y Joseph Murat, lo serán también  a la dicha Cogregación, y tratados con las mismas consideraciones que se tienen con los hermanos sirvientes de Congregación de la Misión «.

Sigue la aceptación de los Srs. Jean Couty, vicario general de la Congregación; Guilbert Noiret, Jean Richou y Guillaume Martinengo, asistentes; Edme Thibaut, secretario, y Vincent Lamy, procuradopr general de la Congregación. 1º de diciembre de 1735.

Sigue la aprobación del obispo de Cahors, Henri de Briqueville de la Lucerne: «…El total maduramente considerado y examinado, con respecto sobre todo a la conformidad  de las dos comunidades,  que se emplean en la educación  de los jóvenes eclesiásticos y en las misiones, y en la utilidad que nuestra diócesis puede sacar de esta unión, el santo nombre de Dios invocado, autorizamos, aprobamos y confirmamos con nuestra autoridad episcopal la dic ha unión… » -Cahors, 10 de diciembre de 1735.

Estas cartas fueron registradas por el gran consejo del rey, el 6 de febrero de 1736.

Las letras patentes confirmando el acta de unión de los sacerdotes del seminario de Figeac a la Congregación de la Misión son del mismo día, 6 de febrero de 1736.

Fundación de una Misión  que dar de seis en seis años en Moirases, diócesis de Rodez, dada por el Sr. Alexis Mazars. Declaración del Sr. Calmets, sacerdote de la Congregación de la Misión, el 14 de enero de 1737. Aceptación  del Sr. Couty, Superior general, 23 de septiembre de 1738.

Fundación de una misión que dar en Capdenac cada ocho años, dada por los Srs. Etienne Clauzels, prior de Capdenac y André Andrieu, obituario de Capdenac; 27 de mayo 1737. –Aceptación del Sr. Couty, Superior general, el 23 de septiembre de 1738. – Archives nationales, à Paris, MM 539 et S 6705.

 

114. PALMA, île de Majorque, 1736.-Majoricensis. Missions.

 

El Sr. Sastre y Palón, arcediano de la iglesia de Mallorca había oído hablar favorablemente de los sacerdotes de la Misión por un sacerdote de Franco-Condado, el Sr. Pierre Brsotti. Quiso pues establecerlos en Mallorca y, con este fin, les ofreció, en 1722, 300 libras mallorquinas de renta, una biblioteca de libros escogidos, un fondo de tierra con una habitación en buen estado y un oratorio conveniente, notable incluso para el país. Además, después de su muerte, dejó a la casa de Mallorca un capital de 32 000 libras. Aumentó más tarde la cifra de la fundación que no hubiera sido suficiente para vivir. El Sr. Barrera, Misionero, solicitó la aprobación del rey Felipe V por la carta siguiente en 1727: » SIRE, el Superior  de la casa de la Congregación de la Misión de Barcelona, prosternado a los pies de Vuestra Majestad, le da a conocer: que el doctor Michel Sastre desea fundar una casa de la Misión en la isla de Mallorca, y ofrece, para dotar esta obra, un local y unas rentas.

«Los misioneros que deben formar parte de esta casa tienen por fin:

1° Dar misiones en los lugares del campo donde la ignorancia es mayor

2º Organizar los ejercicios espirituales y una instrucción conveniente a los jóvenes que se destinan al estado eclesiástico

3º Proporcionar  a los sacerdotes ya empleados en el santo ministerio, por medio de reuniones especiales las ayudas espirituales de las que pueden tener necesidad para santificarse en su estado,

4º Por último tener siempre abierta la puerta de su casa para admitir a todos los ejercitantes, eclesiásticos o laicos, que se presentaran.

La Congregación de la Misión, protegida, favorecida y propagada por los augustos antecesores de Vuestra Majestad, en particular por Luis XIV, de ilustre memoria, no espera menos protección de gracia y de favor  en España de la insigne piedad de Vuestra Majestad «.

La autorización fue otorgada el 13 de marzo de 1736. La del obispo había sido conseguida, y el 25 de agosto de 1739, el Sr. Gabriel de Salas, por comisión  de Mons. Panellas y Escando, obispo de Mallorca, bendijo y puso la primera piedra de la iglesia de esta nueva casa. Diez años más tarde, Monseñor se dignó dirigirse en persona a la casa de los misioneros para hacer la bendición. –Annales de la Mission, t. XL, p. 338.

115. LISBONNE, 1739. – Ulyssiponen. Missions.

 

La fundación de la casa de Lisboa se remonta al generalato del Sr. Bonnet como se puede ver por el texto de la circular que escribió en 1713 y que vamos a presentar. Pero no fue hasta 1739, con ocasión de las fiestas celebradas en Lisboa con motivo de la canonización de san Vicente, cuando el rey Juan V autorizó a los Misioneros de esta casa a reconocer la dependencia del Superior general. El resto de este hecho se contiene en la circular del Sr. Couty, del 1º de enero de 1740.

Estas son las palabras del Sr. Bonnet, Superior general, con la fecha del 1º de enero de 1713 (Circulaires,   t. I, p. 269) –» Una persona de piedad y muy caritativa deseando hacer un establecimiento de la Misión en Lisboa, capital del reino de Portugal, acabamos de enviar al Sr. Gomez Costa, de nacionalidad portuguesa, superior de nuestra casa de los Santos Jean-y Paul en Roma, una patente de autorización para aceptar y comenzar el susodicho establecimiento, y le hemos designado como adjunto al Sr Appiani el joven que tiene talento para las lenguas y para los negocios «. El Soberano Pontífice habiendo hecho expresar el deseo de ver realizada esta nueva obra, el Sr. Bonnet escribía más tarde (Circulaire del 1º de enero de 1718, p. 311): «Nuestro Santo Padre el papa acaba de procurar un establecimiento de la Misión en la ciudad de Lisboa, capital de Portugal, a ejemplo de la de Barcelona : El Sr. Gomez Costa es el superior «. Por último un año después, decía (Circulaire del 1º de enero de 1719): «La familia de Lisboa, bajo la dirección del Sr. Gomez Costa comienza bien «. P. 317. La casa fue establecida en la ciudad de Rilhafolles, las afueras de Lisboa, adquirida a este efecto.

En 1742, el rey Juan V dotó a esta fundación: su proyecto era que se pudiera mantener allí a cuarenta misioneros. Más tarde, proporcionó también con qué agrandar los edificios. – Voy. Annales, année 1906.

 

116. KRASNOSTAW, 1740. – Krasnostaven. Séminaire.

 

Krasnostaw es una pequeña ciudad que se halla en el palatinado de Lublin y en la diócesis de Chelm. Un seminario había sido fundado en esta ciudad, en 1719, por Mons. Valentin Czulski, sufragáneo de Chelm, con autorización del obispo de esta diócesis y había sido confiado a la dirección de los Padres Jesuitas, con la obligación de educar a doce clérigos. Muy pronto la dirección de este seminario pasó a la Academia de Zamosc, luego volvió a los Jesuitas, que la guardaron hasta  1739.

En este año, Mons. Czulski habiendo terminado la construcción de un seminario edificado con piedras, en un terreno que pertenecía a la parroquia de Krasnostaw, Mons Joseph Szsmbek, obispo de la diócesis, llamó a los Misioneros para confiarles la dirección de esta casa. La nueva fundación que se hizo en esta ocasión no determinaba el número de los seminaristas que se debían educar. Este establecimiento tuvo lugar en 1740. Duarnte algún tiempo, hubo también un seminario interno en esta casa.

La casa de Krasnostaw no duró más de cuarenta y seis años. En 1772, en la época del primer reparto de Polonia, esta pequeña ciudad se encontró en la porción correspondiente a Austria; por ello se erigió un seminario interno para la Galicia. Pero en 1782, esta casa tuvo que sufrir la aplicación de las ordenanzas del emperador Joseph II, y los Misioneros se retiraron. – Mémoires ; Pologne.

 

 

117. HORODENKA, 1743. –Horodenkensis. Mission, paroisse.

 

La pequeña ciudad de Horodenka está situada cerca de las fronteras del Moldavia. Pertenecía a los dominios de los Potocki; (en 1775, la poseía el condestable Théodore Potoki). Esta familia, con el consentimiento del arzobispo de Léopol, Mons. Nicolas Wyzycki,  llamó a los Misioneros para trabajar en la salvación de sus vasallos. La casa fue establecida por el Sr. Sliwicki, visitador, el 22 de agosto de 1743. El edificio se construyó de madera. En 1755, los Misioneros se trasladaron  a otra asa construida en piedras. En 1760, una nueva iglesia fue consagrada, y el arzobispo de Léopol la erigió en parroquia, el 4 de octubre de 1763.

Esta casa nos ha dejado el recuerdo de varios obreros buenos cuyos nombres merecen ser conservados. Uno de los primeros fue  el Sr. Jacques Szaszko, que fue superior de esta casa, de 1751 a 1753, y que murió más tarde, a una edad muy avanzada, en el hospital del Niño Jesús, en Varsovia, fortalecido con los sacramentos que había pedido temprano, el 6 de julio de 1787, dejando detrás de él el dulce perfume de una vida ejemplar y un dolor general en el corazón de los que le habían conocido.

En la época en que murió el Sr. Szaszko, la casa de Horodenka no existía ya y varios misioneros habían consumido en ella su santa vida y dejado hermosos ejemplos de virtud.

El conde Potocki, del que ya se ha hablado, murió en abril de 1783, y el Sr. Jacquier, Superior general, le encomendó a las oraciones de la Congregación. La casa de Horodenka no le sobrevivió. Hallándose, desde 1772, en el cordón austriaco, fue suprimida con las demás, por Joseph II, en 1782. – Mémoires; Pologne.

 

118.  BRZOZOW, 1745. – Brzozowiensis.

Séminaire, missions.

 

Mons. Jérôme Sieratkowski, obispo de Przemysl, llamó a los Misioneros en este lugar, en 1745. Cuando llegaron, se alojaron primero en una casa de madera. Algunos años después, el fundador construyó una de piedras. La fundación imponía como obligaciones: 1º dar misiones; 2º educar a clérigos; 3º dirigir el penitenciario de los sacerdotes.

Debía haber en la casa seis sacerdotes y dos hermanos; el número  de los clérigos que educar era seis. Esta casa no existió más que cuarenta años, siendo destruida por las ordenanzas de Joseph II, en 1782, como las dos precedentes.

 

119. LEOPOL, 1746. – Leopolen. Missions.

 

Una casa de Misioneros fue fundada en Léopol, gran ciudad de Galicia, por uno de sus arzobispos, según lo vemos por la circular del Sr. Debras, del 1º de enero de 1749.

» El año que acabamos de terminar, dice, ha visto la consumación del hermoso establecimiento que el arzobispo de Léopol ha hecho de una casa de nuestro Instituto en su ciudad arzobispal. Este señor, tan recomendable por su alta piedad como por su ilustre nacimiento, se dio la satisfacción de señalar su devoción para con san Vicente y en hacer notar su estima y su afecto por nosotros. Él había fundado ya noblemente una casa de Hijas de la Caridad».

Esta casa de HIjas de la Caridad, de la que hablamos,  es el hospital San Vicente.

La casa de los Misioneros estaba destinada a dar misiones al pueblo de los campos, retiros y conferencias a los eclesiásticos. El primer superior fue el Sr. Jean Melwenski que murió el 8 de septiembre de 1773.

La casa de Léopol tuvo una existencia de cuarenta años. Las ordenanzas de Joseph II la cerraron en 1782, y los Misioneros se vieron obligados a dejarla. – Mémoires; Pologne, p. 348, Voyez aussi Annal., t. XLIII, p. 52.

 

 

120. SMILOWICZ, 1747, – Smilovicensis.

 

La Sra. Madeleine Oginska, nacida Zawisza, mariscala del  ducado de Lithuanie, queriendo fundar una casa de la Congregación de la Misión en su dominio de Smilowicz del palatinado de Minsk, se entendió con el Sr. Luc Tykwinski, Superior de la casa Mont-Sauveur en Vilna, que había recibido a este efecto plenos poderes del visitador, el Sr. Hyacinthe Sliwicki. La fundación fue concluida y aprobada por el Superior general, el Sr. Louis Debras, el 22 de marzo de 1747. Según la convención, los Misioneros vinieron a establecerse en Smilowicz, para evangelizar a los habitantes de las tierras de la mariscala. Esta princesa donó también todos los recursos necesarios para edificar una iglesia y un hospital, y vinculó a la casa una de sus tierras, con derecho de patronato de una pequeña parroquia del rito griego que se hallaba allí.  Mémoires; Pologne, p. 6o5.

 

 

121. BARI, 1746. – Bariensis. Missions.

 

El Sr. Dominique Flora, sacerdote de Modugno, en la diócesis de Bari, quería fundar, con sus bienes,  una casa de sacerdotes de la Misión en su región. Pero el arzobispo de Bari, Mons. Muzio Gaeta II, juzgó que esta fundación sería más útil si se realizara en Bari; y esto, en vistas sobre todo a la educación de los clérigos. El sacerdote Flora se rindió al sentimiento expresado por el arzobispo y la fundación se hizo en Bari en 1746. No obstante, los Misioneros tuvieron la obligación de dar a Modugno una misión cada nueve años y, cada tres años, los ejercicios al clero.

El capital donado por el Sr. Flora y empleado en la fundación de la casa fue de unos 41.500 francos.

Un sacerdote de la Misión, el Sr. Castromediatii, cedió a esta casa una renta vitalicia de la que él disfrutaba y que era de 300 ducados al año (1257 francos).

Se comenzó entonces a construir la casa acercándose al plan de las casas de Nápoles y de Lecce. –    La Congreg. della Missione in Italia, p. 256 et 512.

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