20 diciembre 1647.
¿Qué diremos de la casa de Marsella? Tiene mucha necesidad de su ayuda; haga el favor de ir allá cuanto antes; advertirá usted que faltan obreros y, como usted sabe, un buen superior, sobre todo en estos momentos en que se piensa establecer allí un seminario, que resultará sin duda muy útil. Pero ¿cómo remediar estas necesidades? Enviaremos dos o tres personas después de la ordenación; les acompañará también, según espero, para llevar dicho seminario, el hermano Get, que tiene la charla de la mañana a los ordenandos con mucha claridad y grandes pruebas de su capacidad; pero nos es imposible enviar allá un superior capaz. Habíamos pensado en el padre [Cuissot], que atiende bien a las cosas externas, pero tiene poca unción por dentro, aunque es muy de Dios; pero nos lo ha llevado el señor obispo de Cahors, que no puede tragar a] padre [Testacy], que está ahora en Saintes. El padre du Chesne sería muy indicado, si estuviera aquí, pues la diversidad de faenas de esa casa necesita un espíritu activo; pero hace seis meses que no hemos recibido noticias suyas, y esto nos preocupa. Por otro lado, la Providencia nos ha quitado los medios de dejar allí por algún tiempo al padre Dehorgny, como habíamos proyectado; en fin, no habrá más remedio que dejar allí por más tiempo al padre [Chrétien].
Así pues, le ruego que le atienda y que considere dos cosas: la primera, que hay a su lado una persona que, por antipatía, hace ver sus faltas más grandes de lo que quizás son; y la segunda, que es difícil saber controlarse y ser exacto en todo en medio de esa multiplicidad de asuntos. Téngalo en cuenta y trátele con la mayor mansedumbre que pueda, para no desanimarle. No obstante, si cree usted que el padre… puede gobernar mejor, podría hacer un ensayo.
En lo referente al hospital, será conveniente que muestre usted mucha consideración con los señores administradores, y sobre todo con el señor arzobispo de Marsella. Nuestro Señor le inspirará todo lo demás y le dará parte en su espíritu. Lo espero con mayor razón por el hecho de que esta visita es más importante que las anteriores, pues esa casa es la más difícil que tenemos, debido a la diversidad extraordinaria de sus ocupaciones: el hospital, misiones en las galeras, misiones en tierra, capellanes, seminario, asuntos de Berbería, cartas que hay que enviar y recibir y otras varias circunstancias.







