El que tiene a Jesús, lo tiene todo
Padre:
Me atrevo a tomarme la libertad, por la gloria de Jesucristo y el servicio de sus miembros, de rogarle, si sus ocupaciones se lo permiten, que se moleste en venir a animar a nuestras damas de la Caridad, que tienen hoy una reunión extraordinaria para encontrar la forma de ir a servir personalmente a los pobres y de cumplir el reglamento de la compañía, al que hasta ahora no se habían sujetado. Le conjuro, en nombre de nuestro Señor y de su Madre que no me niegue esta gracia, en cuyo amor soy su muy humilde y muy obediente servidor.
OLIER
Miércoles por la noche; para el jueves a las 11.
Dirección: Al padre Vicente, superior de la Misión, en San Lázaro.







