París, 5 de febrero de 1643.
Padre:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Le escribí la semana pasada y me parece que no tengo nada nuevo que decirle, a no ser que ciertas complicaciones que han surgido hacen más difícil el asunto de San Ivo, y que no hay que urgirlo por ahora.
La otra es sobre la pregunta que me ha hecho de si hemos de misionar en las ciudades episcopales; sobre eso le diré que nunca he pensado en excluirlas ni en trabajar sólo fuera de ellas y que incluso lo ha hecho usted así en Annecy y lo está haciendo el padre Chiroye en Luçon; lo que no he creído conveniente es predicar, confesar y dar la catequesis en esos sitios. Le he pedido a la compañía que rece para resolver este asunto, si es posible, según los designios de Dios, y pondremos esta resolución en las reglas, con la ayuda de Dios.
Le ruego que se acuerde de la dispensa del voto de religión que le pedí para una viuda, y de la de un padre capuchino que se había hecho hereje, como ya le escribió el padre Portail.
Otro asunto: un párroco ha obtenido su parroquia por simonía bastante ligera. Se llama Taufin, de la diócesis de Troyes; pide la dispensa para gozar del beneficio y la condonación de los frutos, que sólo son de 100 escudos por año; es muy buena persona, y la simonía le afecta sólo en 6 modios de vino que el resignante quería que se le entregasen absolutamente, tras haberse puesto de acuerdo en la pensión, que era de 12 escudos; en nombre de Dios, padre, pro cure obtenerla lo antes posible. Si es preciso expresar el beneficio, se llama Nogetum.
Estoy esperando la letra de cambio de las mil libras que le indiqué que tomara. Todavía no tenemos los contratos de su fundación, a pesar del interés que he puesto en ello, por varias circunstancias que se han presentado en el asunto.
El padre Coudray y el padre Boucher saldrán dentro de dos días para Berbería, por las razones que ya le dije, y entretanto tendrán la misión en las galeras de Marsella. Si sólo se tratase de la redención de cautivos, no irían; pero, tratándose de ver las ocasiones que hay para asistir espiritualmente a los pobres esclavos en el futuro, todos dicen que hay que ir; haga el favor de decir unas palabras sobre este asunto a monseñor Ingoli.
Espero con impaciencia el éxito de su seminario; Dios bendice el nuestro de aquí; tenemos ya 22, de los que hay 7 u 8 en misión.
Saludo y abrazo a sus queridos compañeros, postrado en espíritu a los pies de todos, y soy en el amor de nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
Indigno sacerdote de la Misión
El señor de Saint-Aignan ha resignado en nuestro favor el priorato de Dyé, en la diócesis de Langres; el señor Gallot tiene que enviar poderes a su corresponsal…, banquero en Roma. Enviará además el consentimiento del padre abad y de los religiosos; haga el favor de verse con él y recomendarle que esté atento en la componenda.
Dirección: Al padre Codoing, superior de los sacerdotes de 1 Misión, en Roma.







