San Lázaro, domingo por la mañana. [Entre 1640 y 1648]
Señorita:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
En la duda de si podría asistir hoy a la reunión de las damas de la Caridad, que tiene que celebrarse en casa de ustedes, por causa de otra reunión que vamos a tener aquí para la Lorena, le envío esta carta que ayer me escribió la señora duquesa de Aiguillon, por la que verá que me dice que las damas pueden comenzar a hacer la colecta. Así pues, que hagan el favor de empezar a hacerla. No va incluida en eso la obligación de poner el dinero que se saque en manos de esos señores.
Hágales ver a las damas la memoria que quisieron que yo les dirigiera a las damas que van a hacer la colecta, para informar a la gente; pueden ustedes añadir, quitar o cambiar todo lo que crean conveniente; y una vez hecho esto, me la devolverá hoy mismo, para poner los puntos y se la devolveré a ustedes mañana temprano, para que se la manden a la señora Mestay.
Creo que será conveniente que les diga usted a las damas que no resulta oportuno hablar de las dificultades que ponen esos señores, y que convendrá que ellas actúen y se repartan los cargos esta misma semana.
Si puedo, aunque dudo mucho de que así sea, me escaparé a eso de las cuatro para llegar al final de la reunión que tendrán ustedes esta tarde.
Adiós, señorita. Soy de todas ustedes, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
Dirección: A la señorita Le Gras.







