Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Ya verá delante de Dios, según espero, que ha hecho usted bien al despedir a esa buena chica, y hará bien en contentarse a prorrata con 200 libras por su pensión y dejar que Isabel se vaya a Argenteuil.
Mi fiebrecilla no me permitirá hablar a sus hijas esta semana.
Le acompaño un billete de un don del Espíritu Santo, que se le envía de santa María.
En nombre de Dios, señorita, tenga cuidado de su salud. Soy en el amor de Nuestro Señor, señorita, su servidor.
V. DEPAUL
Lunes.
Puede enviar a Bárbara a Saint-Germain, cuando le plazca. La señorita de Chaumont cree que es necesaria allí, y la señora Goussault piensa que no es necesario enviarla a Richelieu; pero ella tendría muchas ganas aunque no lo pide, de que se pudiesen enviar tres al hospital de Angers. Le he dicho que se hablará de ello a su vuelta.
Las oficialas de las damas del Hôtel-Dieu vendrán mañana aquí. Mire si tiene algún aviso que darles.
Dirección: A la señorita Le Gras.







