Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Ya estoy de vuelta en el colegio de Bons-Enfants desde anteayer me propongo ir a dormir hoy a san Lázaro, con la ayuda de Dios.
Tengo aquí una carta de la señorita Poulaillon, que acabo de recibir ahora mismo. )Qué le parece de lo que propone, señorita?
No he oído hablar del asunto que sabe. Tendré ocasión de ver pronto al confesor de ese personaje.
Encuentro a su hijo un poco pálido; el daño de la mano es un poco doloroso. Le ha prometido al señor Pavillon trabajar en la resolución que tiene que tomar; yo soy, en el amor de Nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor,
VICENTE DEPAUL
Lunes, a las 10, en el colegio de Bons-Enfants.
Dirección: A la señorita Le Gras.







