Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He visto a la buena Magdalena. Creo que hay que trabajar un poco con ella, que sus pasiones son un poco fuertes. Mas ¡qué!, cuando se tiene la fuerza de superarlas, luego se obran maravillas. Recíbala, pues, por favor; y yo hablaré a la señora del guardasellos.
En cuanto a esa buena joven de Argenteuil que es melancólica, creo que hace usted bien en poner dificultades para recibirla; porque el de la melancolía es un extraño espíritu. Creo que ya tiene usted bastante para algún tiempo y que debe ejercitarlas mucho en leer y en bordar, a fin de que puedan trabajar en los pueblos.
Le esperaré el martes. Buenos días, señorita. Soy su muy humilde servidor
VICENTE DEPAUL
Despida, pues, a la compañera de esa, por favor.







