Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Me parece bien todo lo que me indica; y como la señora presidenta Goussault está en los campos y la señorita du Fay no tiene carroza, procuraré ir a verla mañana o pasado. Entre tanto, póngase bien fuerte.
Le deseo buenos días y soy, en el amor de Nuestro Señor y de su santa Madre, su muy humilde servidor,
VICENTE DEPAUL.
San Lázaro, domingo por la mañana
Será menester que la joven que tome usted en Villeneuve sea muy decidida; tendrá que sufrir mucho.







