Vicente de Paúl, Carta 0048: A Luisa de Marillac

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Vicente de Paúl · Año publicación original: 1972 · Fuente: Obras completas de san Vicente de Paúl.
Tiempo de lectura estimado:

París, sábado 4 [de mayo de 1630]

Señorita:

La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

¡Bendito sea Dios, señorita, porque he recibido antes la noticia de su curación que la de su enfermedad! Ruego que le dé entera fortaleza de tal manera que pueda algún día decirse como referidas a usted aquellas palabras de la santa Escritura: Mulierem fortem quis inveniet?. Ya entiende este latín; por eso no es necesario que se lo traduzca.

Sobre el tiempo que dice que están los niños en la escuela, y que no es suficiente para que puedan aprovechar, además de los dos días que están de campo, no veo ningún inconveniente en que los alargue un poco y que, por las razones que alega, los tenga ocupados esos dos días, y procure hacer ir a la escuela a las que no tienen ninguna costumbre de ir. Pero creo que será oportuno tener el consentimiento del buen señor Belin y hacer comprender a los que le hablen de esto que obra así por el poco tiempo que puede permanecer allí, y decirles que no se trata de una escuela, sino de un ejercicio de piedad durante algunos días.

Sobre el pequeño Miguel, esté tranquila; sólo hace dos días que lo vi ir a su clase y está bien.

He entregado su carta a la señorita Du Fay y he animado a la señorita Du Fresne para que vaya a Villepreux, lo que ella desea hacer por encima de todo. Pero, ciertamente, su indisposición no le permitirá esta alegría que tanto desea. La encomiendo a sus oraciones, y usted cuide de su salud y de no cargarse con demasiadas cosas pues tengo miedo de que lo haga, al no querer tomar el descanso de esos dos días ni atenerse al tiempo que se acostumbra emplear en la escuela. Por eso, con esta preocupación, le ruego que se contente con el tiempo ordinario, a pesar de lo que haya dicho anteriormente. Esta manera de proceder será, según creo, más del agrado del buen señor Belin. Y si en ello ve algún notable detrimento, escríbame, por favor, una vez más, después que haya comenzado; y yo obtendré unas palabras por escrito del padre de Gondi para su granjero, a fin de que ejecute sus órdenes lo antes posible.

Acabemos por ahora; tengo un poco de prisa. Termino, pues, invocando la asistencia de Dios para usted, la fuerza del cuerpo y la santa tranquilidad de espíritu, tal como se lo pido de todo corazón, y soy, en el amor de Nuestro Señor y de su santa Madre, señorita, su muy humilde y obediente servidor,

VICENTE DEPAUL

Saludos a su hospedera.

Dirección: A la señorita Le Gras, en Villepreux.

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