Regla comentada de la SSVP (4. Relaciones con la red vicentina y católica de caridad)

Francisco Javier Fernández ChentoDocumentos de la Sociedad de San Vicente de PaúlLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Sociedad de san Vicente de Paúl · Año publicación original: 2005.
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4. Relaciones con la red vicentina y católica de caridad

4.1 Hermanamientos

Las Conferencias y Consejos se ayudan entre si, tanto en el interior de los países, como con las del resto del mundo siendo esta actividad, una de las mas queridas por la So­ciedad y los vicentinos. La toma de conciencia de la po­breza aguda en un gran numero de países y la opción preferencial de la Sociedad por los pobres, incitan a las Conferencias y Consejos a ayudar a otras con menos re­cursos o en situaciones particulares.

El vínculo directo entre dos Conferencias o Consejos que consiste en compartir oración, una profunda amistad y re­cursos materiales, se llama Hermanamiento. Esta activi­dad, contribuye a la paz en el mundo, al entendimiento y al intercambio cultural entre los pueblos.

Comentario.- ¿Puede vivir un cristiano viendo en la ab­soluta indigencia a otro miembro de su comunidad sin ayudarle?. La respuesta negativa a esa pregunta desde la fe en Nuestro Señor Jesucristo, nos obliga a estar muy atentos a facilitar la ayuda a aquellas de nuestras Confe­rencias que la necesitan. Son ingentes las cantidades que cada año los vicentinos enviamos a otros vicentinos más pobres para ayudarles en su labor. No puede ser de otra manera si, verdaderamente, entendemos el reto de una po­breza mundializada de la que todos somos responsables en cuanto a su atención. Las Conferencias, no se limitan a luchar contra la pobreza más próxima. Por el contrario, aquellas Conferencias que realmente sienten la verdadera naturaleza de su misión, están siempre prestas a enviar las ayudas necesarias para que consocios de otros lugares del mundo con menor capacidad económica, puedan ayu­dar a redimirse de la pobreza a los más necesitados a los que atienden. Es, quizás, una de las manifestaciones más hermosas de desprendimiento: ayudar a otros consocios a los que no vemos más que con los ojos de la fe y del co­razón en su labor en lugares remotos del mundo.

4.1.1 La oración, base de la fraternidad

Los hermanamientos, por lo tanto, fomentan la espiritua­lidad, la amistad profunda, la solidaridad y la ayuda mutua. Los fondos y otros recursos materiales se proporcionan para permitir que una Conferencia o un Consejo ayude a familias locales. El apoyo financiero, técnico, médico y educacional lo proporcionan para los proyectos que son sugeridos por la Sociedad local y que fomentan la autosuficiencia. Aún más importante es el apoyo proporcionado a través de la oración, así como a través de una comunica­ción mutua acerca de lo que se ha realizado y lo que está ocurriendo entre los Vicentinos en cada lugar, incluyendo noticias sobre personas y familias.

Comentario.- Si toda ayuda económica es necesaria, lo es también la ayuda espiritual a través de la oración. Si nadie es tan pobre que no puede ayudar a otro, mucho menos lo es para rezar, para ofrecer pequeñas renuncias y sacrifi­cios personales, por consocios a los que personalmente no conoce. No los conoce, pero se siente unido a ellos por la labor universal de llevar el Amor de Dios a todos los hombres.

4.1.2 Compromiso personal de los Vicentinos

La Sociedad, alienta a los vicentinos, a que consideren un compromiso personal por un periodo de tiempo determi­nado, para trabajar con los vicentinos de otros países o para extender las Conferencias.

Comentario.- Algunos vicentinos cuando encuentran el tiempo y la capacidad para ello, se ofrecen para trasladar su experiencia y conocimientos a otros lugares en el mundo. Son los llamados «Vicentinos por la Paz». Estos grupos de miembros de la Sociedad de muy diversas eda­des, se comprometen durante periodos determinados, bien para ayudar a la extensión de las Conferencias, bien para trabajar en proyectos concretos que ayuden a desarrollar determinadas habilidades en otros países. Es una forma de Hermanamiento, de compartir, donde el don que se ofrece es la experiencia y la entrega personal y generosa.

4.2 Asistencia de emergencia

Cuando se producen desastres, guerras o grandes acciden­tes, la Sociedad emprende iniciativas de emergencia inme­diatas y proporciona fondos para ayudar a las víctimas, generalmente a través de la Sociedad local.

Comentario.- La Sociedad, a través del Consejo General, mantiene continuamente abiertas, cuentas de Fondos de Ayuda ante emergencias en general. Para las Conferen­cias y los Consejos de todo el mundo, es siempre una pre­ocupación singularmente sentida, contribuir a dotar estas cuentas de manera tal que, ante situaciones imprevistas de dolor, el Consejo General en nombre de toda la Socie­dad, pueda hacer llegar las ayudas necesarias a las Con­ferencias o Consejos que lo necesiten.

La actuación de las Conferencias en estas situaciones de emergencia, estará siempre orientada a intentar cubrir la asistencia a los más pobres cuando las grandes organiza­ciones no puedan llegar individualmente a ellos.

4.3 La Familia Vicenciana

Los Vicentinos de todo el mundo forman una Familia con otras comunidades inspiradas por la espiritualidad de San Vicente de Paúl, y con aquellas personas que desean ayu­dar. Recordando con gratitud el apoyo y el aliento que la primera Conferencia recibió de la Beata Rosalie Rendu, la Sociedad mantiene y desarrolla una estrecha relación con otras ramas de la Familia Vicenciana. Al mismo tiempo que preserva su identidad, coopera con ellas en el desarro­llo espiritual y en proyectos comunes, al igual que con las iniciativas pastorales de la Iglesia. También lo hace con otras organizaciones, donde quiera que esto pueda enri­quecer mutuamente y ser útil a aquellos que sufren.

Comentario.- Las Conferencias, no olvidan el patronazgo y la inspiración en San Vicente de Paúl deseada por los fundadores (Regla artículos 2.5 – 2.5.1). Esa inspiración, nos lleva a desear compartir esfuerzos y retos con las Ins­tituciones eclesiales que comparten la filosofía del Santo de la Caridad. Con ellos, (Hijas de la Caridad, Padres Paules, Religiosos de San Vicente, Asociación Internacio­nal de Caridad, Juventudes Marianas Vicencianas, Aso­ciación de la Medalla Milagrosa y Misioneros Seglares Vicentinos entre otras), nos esforzamos en servir mejor a los pobres desde una coordinación entre consagrados y laicos tan necesaria siempre en la vida de la Santa Iglesia.

Las Conferencias, no olvidan a quien sin duda puede ca­lificarse de nuestra primera Asesora Religiosa: la Beata Rosalie Rendu. La Beata, supo acompañar en los primeros momentos a nuestros jóvenes fundadores con su consejo y su ejemplo y después, dejarlos caminar solos respon­diendo a su vocación laical. Sor Rosalía, quedó siempre a disposición de lo que aquellos necesitaban de ella. Fue todo un ejemplo de madre que soñó con la independencia formal y responsable de aquellos hijos, que solicitaron su ayuda en los primeros momentos de su andadura.

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