Misiones populares en la provincia canónica de Zaragoza, 2010-2011

Francisco Javier Fernández ChentoMisiones «Ad gentes»Leave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Luis María Martínez San Juan, C.M. · Año publicación original: 2011 · Fuente: Anales.
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Tiempo fuerte en Santa Rosa de El Palmar

En El Palmar, lugar de las Palmeras, hay dos parroquias. La primera (la grande), la Purísima, la misionamos hace dos años. La segunda, santa Rosa, viene preparándose, con mucha paciencia, desde entonces, y ha vivido su tiempo fuerte entre octubre y noviembre de este curso.

Los Rosales, zona geográfica de la parroquia es un barrio complejo, compuesto por un grupo de personas tradicionales en el barrio, económicamente sencillas, un grupo de raza gitana, que más bien se dedican al tráfico de droga, un colectivo cada vez más poderoso de musulmanes, un número no demasiado grande de subsaharianos, que viven en este barrio porque las viviendas son más baratas, y por ser una zona «no deseada» y unos bloques de casas que quieren vivir aislados de estas realidades y que «no se quieren contaminar». Hay personas del grupo de los tradicionales que no se quieren sentir de El Palmar. Afirman que son de Los Rosales. Menudo cóctel.

Un Estudio de la Realidad amplio nos decía que las necesidades son muchas y dispares y los dispuestos a la transformación de la realidad parroquial, pocos. Quizá, ni siquiera los habituales… [Así fue].

A partir de los datos que nos ofrecieron y del conocimiento que teníamos del medio, nos planteamos los objetivos que señalo brevemente:

Objetivo 1: Avanzar hacia la puesta en marcha de una parroquia-comunidad con vida, ya que hoy tiene estructura material: templo y locales, pero quizá haya que construir la iglesia de corazones unidos. Y como concreciones:

-Caminar hacia la comunión que supere personalismos o grupismos de todos cuantos se interesen por la Fe.

Iglesia Barrio de Los Rosales (El Palmar)

– Ponerse de acuerdo y aceptar de corazón unos [1] principios y [2] acciones básicas (todos comprometidos, aunque no todos trabajen en todo).

Como se puede deducir, más que una misión que nos dejara satisfechos, queríamos una misión que sirviera para «poner en marcha» una parroquia nueva. Y digo poner en marcha porque la parroquia, como realidad mínimamente comunitaria, no existía.

Por eso, unos nuevos objetivos insistían en el compromiso, asumido comunitariamente, y en la formación; además, nos estaban reclamando también en recuperar a personas que o se habían ido quemando o no se sentían integrados:

Objetivo 2: Orientar y asumir desde la Fe en Jesús, que pasó haciendo el bien, todos los servicios.

Objetivo 3: Formación en una fe comprometida de los Adultos.

Objetivo 4: Volver a llamar, motivar e integrar a quienes en algún momento tuvieron interés por las cosas de la fe.

Cierto que aparecían bastantes más necesidades y/o reflexiones prácticas. Pero no podíamos poner tantas metas que, por demasiadas, no llegásemos a alcanzar ninguna.

¿Cuáles pudieron ser los mejores logros?

  1. En primer lugar, la respuesta muy positiva de TODOS, a excepción de los auto-marginados por sentirse más promocionados. Así, en las visitas, incluidas las del grupo musulmán, se pudo dialogar y nos sentimos acogidos.
  2. Una más que aceptable participación en los momentos celebrativos. Debido a la construcción del nuevo templo y al acontecimiento misionero se pudo pasar de una asistencia cerrada de entre 15 y 20 personas a un colectivo más variado y rico de unas 300 personas.
  3. El colectivo de Mayores recibió la misión con gran alegría. Su asistencia fue notable y «su día» lo celebramos como culminación de estos días de misión con toda la comunidad parroquial. Permitidme hacer mención de Alberto, un mayor, antiguo profesor de Instituto, que vive en el límite de ambas parroquias y que asistió a ambos tiempos fuertes de misión. Asistió a todo y nos decía un día: «Me ha llenado más esta misión porque ha sido más íntima, más cercana, más personal»… Ahora continúa llevando un grupo de Mayores.
  4. Un grupito de líderes que han comenzado a prepararse y que continúan, tanto animando grupos como comprometidos en acciones caritativo-sociales.
  5. Un colectivo de Jóvenes, más numeroso comparativamente que en otras experiencias misioneras, que permaneció con nosotros todo el tiempo fuerte y continúa.
  6. Tanto el encuentro de los Adultos, más o menos jóvenes, como los Grupos de Encuentro que suponían un comenzar de cero, contaron con un buen número de personas asistentes; cierto que preponderantemente femenino. Y la alegría que ahora tenemos es que estos grupos, al igual que el de jóvenes y el de los subsaharianos al que me refiero a continuación, siguen animados y encontrándose.
  7. El párroco, Félix Villafranca y el matrimonio de la Purísima, Antonio Jover y Fina, principalmente, se esforzaron en convocar y trabajar con un grupo de subsaharianos (mayoritariamente nigerianos católicos) que, a partir de quienes veíamos en las celebraciones, han formado un grupo dispuesto a formarse y a comprometerse tanto para ayudar como para ayudarse y también colaborar en una liturgia más viva. De hecho, en la misa del domingo, no sólo en sus encuentros, comenzamos a introducir ritmos africanos. El grupo, que quiere desarrollar Cáritas parroquial, continúa bajo la responsabilidad de Antonio y Fina.

El Equipo base fuimos: Los Paúles, Luis Mª Martínez San Juan, J. J. Díaz Catalán (Félix Villafranca); la HC. Mª Victoria Suescun y las Seglares Misioneras, Mª Jesús Martínez, Mª Asun Gascón y Ana Corbacho.

Podía ofreceros más alegrías. Pero voy a terminar mencionando sólo una: la colaboración misionera de distintas personas de la zona; Ana, abogado novel y «ya» misionera seglar, (procedente de la misión de Javalí Nuevo); Antonio y Fina (matrimonio) y Fuensanta (joven), todos del Catecumenado Vicenciano de El Palmar y Pepa Vallés, que ya ha colaborado en otras misiones y que con su esposo Pepe Sevilla animan en la continuidad sendos grupos de Familia Cristiana.

El grupo de Seglares Misioneros Vicencianos en la zona continúa fortaleciéndose. Algo importante, pues el Obispo ha dicho que quiere misionar toda la diócesis con el mismo estilo de los Paúles.

Trabajos misioneros en diciembre

Quizá sería bueno encabezar los últimos trabajos misioneros en este tiempo en torno a la Navidad apoyándonos en el evangelio mismo: En el mundo estaba; y el mundo fue hecho por Él y el mundo no lo reconoció. Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron. En estos días me ha impactado una frase: la encarnación es el drama de Dios. Ese drama en la vida de Jesús conlleva dos movimientos contrarios: aceptación o rechazo. ¿Seguirá actualizándose ese drama a caballo entre la aceptación y el rechazo en nuestra vida ministerial y concretamente en misiones…?

Creo que sí, que seguimos encontrándonos con ambas actitudes: aceptación o rechazo; y las misiones al Pueblo, cómo la vida encarnada de Dios, pueden seguir siendo un drama.

Aceptación parece haberla en El Raal, al que se nos llamó para reanimar su conciencia cristiana y misionera; en medio de unas cuantas deficiencias, hemos experimentado la aceptación del espíritu misionero. Aceptación y avance parece haber en dos grupos claves: los Animadores de Grupos y los Matrimonios tirando a Jóvenes. También hemos gozado con una esperanza: la de crear unas binas (?) de misioneros seglares. «No vamos a dejar esta tarea sólo a los testigos», me decía algún seglar. Por otra parte hemos podido comprobar que al párroco le hace bien sentirse apoyado y estimulado.

Aceptación, revisión y nuevos planteamientos parece haber en el Catecumenado de san Francisco de Asís de Cartagena y también en el pequeño grupo de Animadores con quienes hemos compartido cuatro días. El Catecumenado y los Grupos que animan dichos (valga la redundancia) Animadores son otra línea de fuerza que surgió en el tiempo fuerte de misión, allá por el 2006, y que completaba la línea seguida por el párroco primero de dicha parroquia. Ahora, con el cambio de párroco, les pareció oportuno, tanto al párroco como a las personas más comprometidas de la parroquia, un nuevo empujón y estímulo.

Duda parece ser la realidad del grupo de Catecumenado de La Hoya. Los cambios de curas afectan… Aquí, como le pasó a Jesús en Nazaret, no pudimos hacer mucho, aunque hay personas que lo siguen reclamando.

Aceptación ilusionante hemos comprobado en el Catecumenado Joven de Javalí Nuevo que, es posible crezca con jóvenes de lugares cercanos. En Javalí tuvimos un pequeño encuentro con un retiro para los jóvenes y un diálogo de preparación a la acción más prolongada que realizaremos la última semana de febrero.

Aceptación y necesidad de apoyo experimentamos en el grupo de más de 40 Animadores de 10 parroquias y de la mayoría de sus párrocos; algo de acomodo también en un pequeño número de Animadores a los que les ha sido más fácil quedarse en sus pueblos. Con todos estos Animadores, venidos de distintos lugares, vivimos una hermosa jornada en El Palmar. La habían pedido en el Encuentro del Verano de Albacete y está siendo una forma de que el espíritu misionero se mantenga y crezca. Son breves pero, a la manera de ver de muchos, eficaces apoyos para líderes parroquiales que no se quieren dormir.

Avance y comunión serían las palabras que definirían el encuentro de Misioneros Seglares de la zona en Torres de Cotillas. Fue una jornada de estudio, diálogo y oración con un grupo de 15 seglares que colaboran en distintas actividades misioneras en la zona (Unos cuantos participaron en el encuentro de Zaragoza). Con este grupo estamos gozando de encuentros periódicos de formación, como ya hemos señalado en otras ocasiones. El último fue a finales de febrero, coincidiendo con la semana de Javalí.

Espera y esperanza en Águilas. El «tiempo fuerte» de misión está previsto para la Cuaresma. Pero ya estamos viviendo el «tiempo de preparación». El campo de trabajo es grande y las realidades existentes muy escasas. Pero la ilusión no falta ni por parte del párroco y el pequeño grupo que le rodea ni por parte de quienes queremos comprometernos en un nuevo reto misionero… Hasta ahora la labor de mesías parece capitalizarla Paco Rabal y la vivencia más generalizada la motiva el carnaval. ¿Nos encontraremos con fuertes dosis de rechazo? No importa, porque ya nos hemos encontrado con pequeños brotes de aceptación.

Ilusión grande en El Goro, Cuatro Puertas y Paletillas (Gran Canaria), donde dentro de unos días comenzaremos el «tiempo fuerte». Es una tierra muy poco cultivada, según me dice el párroco, y por eso nos vamos a empeñar más en ella. Por decir un dato, los últimos párrocos han reducido la atención a Cuatro Puertas a «una misa al mes». De momento la actitud predominante era mucha indiferencia.

Acogida, profundidad, escucha… en el grupo de Paúles y Laicos Vicencianos que nos juntamos en Zaragoza los días 28 y 29 de diciembre motivados por Luis González Carvajal. El tema creemos que mereció la pena: Los cristianos en un estado laico con un pequeño escolio sobre «alternativas al neocapitalismo» en la línea del «cambio sistémico», promocionado por la Familia Vicenciana. Como podéis imaginar es un complemento a la temática elegida para los encuentros de sólo Paúles que están teniendo lugar a lo largo del año organizados por todas las Provincias de España.

No me voy a extender en el comentario porque las charlas están apareciendo en la página vicencianos.org. Quien lo desee puede acercarse a ella y escuchar los ricos contenidos del encuentro. Sólo quiero resaltar que el ambiente fue positivo y de aceptación; los diálogos con el ponente intensos, aunque breves (el tiempo no daba para más) y la convivencia hermosa, reconfortante y esperanzadora. Y una cosa más, al final del encuentro pedimos sugerencias para el encuentro del próximo año. Si nos llegan en breve, podremos utilizarlas para responder a las necesidades de la mayoría.

Al final de este recuento navideño, y siguiendo mis malas costumbres, me surgen unos interrogantes. Interrogantes que quieren ser acicate para una labor misionera que año a año se va haciendo más compleja o complicada, pero que, desde mi punto de vista, tiene muchas similitudes con lo vivido por Jesús mismo y por la primera iglesia, misionera/misionera. Mi pregunta no sé si suena rara:

¿Qué impresión nos dejan estas acciones a caballo entre lo positivo y lo negativo? ¿Reproducen de alguna forma el «drama de Jesús» (o sea, las dificultades de «·su misión») o se parecen más a una «comedia»? La respuesta al acertijo te la dejo a ti…

Zona de El Goro – Telde

La veíamos complicada. La zona de El Goro, (y digo zona, porque son 5 lugares distintos), situada en la prolongación hacia el sur de Telde (Gran Canaria), es una zona atendida por un solo cura que a sus 65 años, además de la economía de la diócesis, lleva un pueblo de 5.000 habitantes y estos cinco lugares que trabajamos en el mes de enero. Ya veis, la mies es abundante y los obreros pocos. Razón suficiente para aportar nuestro granito de arena.

Envío en El Goro

La realidad sociológica es diferente en cada uno de los lugares: Casas de Alonso es un núcleo familiar; Las Piletillas es una zona más bien residencial con un buen grupo de extranjeros. En ambos núcleos hasta estos días de misión no se tenía contacto con la gente. Cuatro Puertas es un núcleo obrero que hasta el presente tenían misa, «amenazada de extinción», una vez al mes. El Goro, núcleo más fuerte, estaba dividido en dos partes, una zona de casas baratas, tipo nuestras parroquias de Jinámar, y una zona de trabajadores «varios» de procedencia agrícola (tenían misa los sábados a las 5 de la tarde y catequesis de primera comunión). Finalmente, el pequeño núcleo de Zufia es un barrio originalmente de pescadores. Aquí sólo se decía misa en las fiestas de verano.

Como podéis imaginar, era difícil montar en estos lugares el programa habitual de misión. Tuvimos que adaptarlo mucho para poder llegar a todos. Tuvimos que adaptarlo a cada circunstancia y comprender que no sería posible contar con un grupo de personas constante. Por otra parte, a las personas, totalmente desacostumbradas a la organización de distintos servicios, les costaba entrar en un trabajo continuo y organizado. No obstante, pudimos experimentar encuentros gozosos y celebraciones vivas.

Pensamos que el objetivo último consistiría en dejar una pequeña estructura que continuara reuniendo a las personas de cada uno de los núcleos. Como no podíamos apoyar este objetivo en el párroco, pues no dispone de tiempo, bajo su guía, los Animadores de grupos y los «Grupos» en los distintos núcleos, (Las Piletillas es el único núcleo en el que sólo pudimos vivir el encuentro con cada uno de sus vecinos), los prepara una Hija de la Caridad, sor Rosario.

Una nota ambivalente, como hoy es frecuente, los jóvenes de Cuatro Puertas y de El Goro, como la luna, tuvieron cuartos crecientes y cuartos menguantes.

Como testimonio, cito uno de los correos de sor Rosario en este tiempo de continuidad: «Ayer estuvimos las Hermanas en El Goro, nos dio mucha alegría pues las Comunidades están reuniéndose y contentas: Tufia con Eva, profesora de Religión; en El Goro, Tere, con el gran Grupo, está contenta. Juan Andrés con las madres de Catequesis. Las señoras mayores ya se han reunido con Paco [cura] para las catequesis de vida ascendente, éstas han bajado de número. Cuatro Puertas también se han reunido.

Según nos han contado, el número de fieles ha aumentado para la celebración de la Eucaristía. Y entre ellas, voluntarias, se han ofrecido para hacer lecturas y cantos. Creo que la semilla que Vds. han depositado está creciendo. Demos gracias a Dios y a los/as misioneros/as».

Para el trabajo misionero llegamos de la península los paúles José I. Fdez. de Mendoza y Luis Mª Martínez San Juan; y los seglares Mª Jesús Martínez, Mª Asun Gascón y Ana Corbacho. Se unieron a nosotros las H.C.: Teresita Sarmiento, Dolores González y Rosario Cárdenas, que es la Hermana que se ha encargado de coordinar la continuidad.

Semana de continuidad en Javalí Nuevo

A petición del párroco y Vicario de Zona, D. Fernando Valera, y del Consejo de Pastoral, el 20 de febrero comenzamos una semana de animación dentro del trabajo de continuidad que con gran entusiasmo están desarrollando los seglares del pueblo desde hace un año (enero de 2010) cuando realizamos el tiempo fuerte de misión. Y desde luego no se han dormido, pues continúan entre otras cosas la mayoría de los Grupos de Encuentro con un promedio superior a las 15 personas por grupo, y está fuerte y floreciente el grupo joven de Catecumenado Vicenciano.

Antes de esta acción de continuidad pedimos al párroco, al Consejo de Pastoral y a los Grupos, ideas para realizar un trabajo que supusiera un avance dentro del proceso de Misión. Así, a partir de sus ideas y de las nuestras montamos el programa.

Pequeñas notas sobre lo realizado

Comenzábamos, por ser una de sus peticiones, con la oración de la mañana. Participó con entusiasmo un grupo en torno a las 70 personas. Seguíamos con las visitas a enfermos, que fueron intensísimas, casi asfixiantes.

Los niños nos desbordaron y aún querían más. Los preadolescentes a su estilo, felices, pero sin dejarnos hacer nada. Alguno de los misioneros se desesperó.

Los Grupos supusieron una experiencia muy reconfortante, que culminó con la Eucaristía del sábado, en la que la participación fue total y alegre; la iglesia estaba a tope. Y un dato bastante significativo puede ser que en la colecta para los pobres (somos vicencianos), que planteamos a través de los Grupos, se recogieron 1.800€.

Cuando hemos señalado «Eucaristía por partes» nos referimos a una forma de resucitar algo así como la misa de los fieles y la misa de los catecúmenos. Se trata de ir resaltando las distintas partes de la misa: Inicio y momento penitencial; Banquete de la Palabra; Ofertorio; Gracias / Alabanza; Comunión / Id.

Los Visitadores de Enfermos, que desde la misión han crecido de 3 a 25, necesitaban atención y se la ofrecimos. Fueron ellos quienes solicitaron dicho encuentro. Un encuentro muy rico en el que les mostramos la vocación del Visitador y el modo de realizar con espíritu de evangelizador y desde la parroquia dicho servicio. Tuvimos un diálogo en el que desgranaron sus preocupaciones, carencias e ilusiones… También este grupo hubiera querido tener más reuniones.

Un buen número de Jóvenes (espoleados por los adultos y por el grupo de Catecumenado) se van planteando la necesidad de continuar profundizando en la fe y en el encuentro con un Jesús vivo. Aunque hay dificultades que no proceden básicamente de los mismos jóvenes, esperamos que llegue a formarse, cuando la cosa esté madura, un nuevo grupo de Catecumenado Vicenciano Joven (de segunda generación juvenil, con aquellos que han recibido la confirmación).

Para el pueblo, para el párroco y para nosotros, el momento más pleno de esta semana fue la Eucaristía profunda, bien preparada por ellos, con la participación de todos y cada uno de los jóvenes del Catecumenado Vicenciano. A su modo, van continuando la tarea misionera y, fruto de ello es que en estos días el grupo ha crecido con 3 jóvenes más del pueblo más otros 3 que vienen de Murcia capital.

Fueron muchas personas las que nos comentaron: «Vosotros no os dais cuenta lo que ha supuesto la misión para el pueblo. Hay en la vida normal un ambiente mucho más positivo». Y algo así confesaron los jóvenes, entonando a su vez el mea culpa por no haber arrimado el hombro tanto como los adultos. Valentín, profesor de Instituto y encargado de preparar a los Animadores de los Grupos, me decía: «Lo más importante, por encima del gozo tan intenso que hemos vivido y de un avance en el campo de la formación, es el ánimo que nos dais para seguir adelante sin quedarnos anclados».

¡Javalí Nuevo sigue siendo un oasis de Fe! No se encuentran muchos lugares con unas raíces tan profundas y con unos frutos tan auténticos.

El equipo que trabajamos esta vez fue un poco más reducido que en el tiempo fuerte. Y por eso quizá nos quedamos un poco cortos en algunos aspectos. Lo formamos los paúles Stanislav Bindas (de Eslovaquia) y Luis Mª Martínez San Juan, más los seglares Javier F. Chento y Mª Asun Gascón. No quiero olvidar un dato consolador para todos los misioneros: Fueron cantidad de personas las que nos preguntaron con cariño por el resto del equipo que participó en el tiempo fuerte de misión del curso pasado.

Tiempo de preparación en Águilas

No era lo previsto. Pero entre nuestros principios de acción se contempla la posibilidad de dejar un tiempo fuerte de misión, si en el tiempo de preparación vemos que debe ser así. En la última reunión de preparación vimos que en cuaresma había organizada tanta cosa que las acciones misioneras iban a ser «una acción más». Esto también lo debió ver el párroco, Pepe Ruiz, pues fue él mismo quien nos propuso retrasar para octubre el tiempo fuerte. Como vimos conveniente hacer algo significativo, y esto era posible, propusimos realizar quince días intensos para potenciar, juntamente con la parroquia, el tiempo de preparación de misión. Y estamos convencidos de que esta decisión ha sido un acierto.

Fueron 5 las líneas principales de trabajo que nos propusimos. Y fue además nuestra presencia cercana en medio de la parroquia otro de los aspectos positivos de esta acción.

Como presencia cercana fueron todos los grupos parroquiales los que nos vieron presentes en sus reuniones habituales o en otras provocadas por nosotros.

Las líneas de trabajo que intensificamos fueron las siguientes:

  1. Organización de ENLACES. Es posible que a muchos de vosotros os resulte familiar esta palabra. En todos los ambientes, pero sobre todo en los urbanos y semiurbanos, como vínculo de unión entre la parroquia y la gente, estamos procurando promocionar esta figura. Al «enlace» le correspondería tanto en la pastoral extraordinaria como en la ordinaria hacer de puente entre los vecinos de un determinado lugar y la parroquia.
  2. Cuando preparamos una misión intentamos el mayor número de enlaces posible con el fin de que la Buena Noticia pueda llegar de forma eficaz y además sean el primer punto de encuentro en las visitas.
  3. La infancia tras la comunión y los adolescentes/jóvenes son uno de los vacíos que se detectan en la parroquia. Por eso trabajamos con ellos tanto en los Colegios como en las catequesis ordinarias de `primera comunión.
  4. ¿Y los matrimonios jóvenes? Cuando en un primer momento le hablamos de ello al párroco, él, con ironía nos espetó: ¿Qué es eso? Es otra realidad que en el organigrama de la parroquia está prácticamente ausente. Para motivar a este colectivo utilizamos varios medios: a) Partiendo de una reunión previa con los padres de niños de primera comunión, les lanzamos el reto de reunirse «voluntariamente» a la misma hora que sus niños estaban en catequesis; b) Convocamos una reunión de padres en el Colegio de las Hijas de la Caridad; c) Entramos en contacto con un grupito de adultos que se está preparando para la confirmación.
  5. Otro grupo parroquial imprescindible es el Consejo de Pastoral. Con ellos comentamos tanto lo que estábamos realizando como las perspectivas de futuro. Y unido a este grupo base nos reunimos varias veces para motivar e buscar «comprometerlos» con todos aquellos grupos y personas que ya existen en la parroquia y que llamaríamos «cercanos» o «de dentro».

Con este grupo cercano realizamos un Plan de Preparación con estos campos: 1) Qué nos exige a los «de dentro» la Nueva Evangelización; 2) Necesidad de ser fieles a la vez a Dios y a la gente (insistir en el Estudio de la Realidad); 3) Compromiso plural misionero, promocionando particularmente un buen grupo de «lideres» cristianos. Ellos han de ser, ayudados por nosotros, los «primeros y principales misioneros».

  1. La otra línea, no menos importante, aunque la he colocado la última, fue la que se refiere a la renovación de las «celebraciones» y a la experiencia de «oración» que comenzamos a trabajar en la misma dirección que luego desarrollaremos en el tiempo fuerte.

Como culminación de esta acción se creó una pequeña Junta que se encargaría de ir potenciando en orden al tiempo fuerte varias realidades. Así, una o dos personas se han encargado del tema de los ENLACES. Conviene ir cubriendo de ENLACES hasta octubre toda la extensión de la parroquia. El ideal, difícil de conseguir, será lograr un enlace por escalera (o, calle).

El segundo cometido consistía en completar el ESTUDIO DE LA REALIDAD. De la LOGÍSTICA (casas, comida, etc) se encargó otra persona. Otro punto fue el de la necesidad de continuar el ANUNCIO. De la conveniencia de imprimir una ORACIÓN de la MISIÓN que se puede rezar desde ahora en la parroquia y que se puede hacer llegar a todos cuantos sea posible, por ejemplo a los enfermos que pueden así sentirse partícipes de esta iniciativa parroquial, de la que se encargó el cura joven. Con este grupo nos volvimos a reunir el 23 de junio.

En julio hubo cambio de curas. Esto hizo más aconsejable, si cabe, el reunirnos con los nuevos curas y con la pequeña Junta. Aspectos que vimos en este nuevo encuentro fueron el de intensificar en septiembre/octubre el ANUNCIO y, luego, determinar con el Consejo y la Junta los posibles objetivos y el programa con horarios adecuados.

Y ya que he pretendido con esta larga noticia dar cuenta de los avatares de una misión desde su preparación, añadiré un dato más. Normalmente, cuando hay cambio de curas en una parroquia, retrasamos el inicio del tiempo fuerte. Aquí no lo hemos hecho. Había razones fuertes para ello. Pero hemos ofrecido nuestra acción al nuevo párroco como un servicio que le ayude a entrar con buen pie en una parroquia que no es nada fácil.

Los misioneros de la Familia que trabajamos en este tiempo de preparación fuimos: Los Paúles Luis Mª M. San Juan, Pablo Domínguez, Joaquín Estapé; las Seglares Misioneras Mª Jesús Martínez y Mª Asun Gascón.

Fin de Curso

El fin de curso es un tiempo apto para labores de complemento y continuidad. Así, vivimos la alegría de sendos pasos de Etapa de dos grupos de Catecumenado Vicenciano. El primero fue en Monreal (Navarra); el segundo, presidido por el señor Vicario de la zona, Pepe Abellán, en Cartagena. A la vez, pudimos gozar de misa y mesa, presidida por el párroco (y el verbo está elegido) con el Grupo de Familia Cristiana de El Raal. Con frecuencia, este grupo, guiado por un matrimonio misionero (Pepe y Pepa), tienen un encuentro al que invitan a los hijos y así van trabajando en ellos valores y sentimientos cristianos. Quede claro que el grupo es de «Familia» Cristiana, no sólo de «parejas» cristianas.

Encuentro Misionero de Verano en Albacete

Y ya va el 6º. Entre los días 8 y 10 de julio (más no pueden los seglares) nos reunimos otro año un buen grupo de (Líderes) Seglares pertenecientes a 16 parroquias misionadas en estos últimos años. Si el año pasado el tema, fieles a lo vivido en la Iglesia, era normal que fuera el sacerdocio ministerial, este año por justicia teológica, pastoral y espiritual, nos tocaba profundizar someramente en el sacerdocio común de los fieles.

Nuestra impresión es que el encuentro ha superado (no sólo en número) al del curso pasado. De la satisfacción de quienes participaron en el encuentro pude dar fe el resultado de la «revisión final». Por unanimidad, piden continuar con estos encuentros.

Si alguien tiene curiosidad de saber lo que hicimos y cómo lo planteamos, puede preguntar. Informaremos con gusto. Si no doy más datos es sólo por no alargarme.

Hacia un nuevo Curso: Últimos Pasos

En la segunda quincena de septiembre toca planificar las acciones misioneras del año. Y por no hacer una memoria excesivamente prolija, me contentaré con ofrecer los datos sin más. Algunas acciones:

Nos ha tocado planificar dos Catecumenados Vicencianos de jóvenes (Monreal y Javalí Nuevo); la continuidad de Grupos de Encuentro en santa Rosa de El Palmar, Cirauqui/Mañeru y La Hoya de Lorca (que tiene nuevo párroco). Además me encontré con los párrocos de Los Dolores Cartagena, Espíritu Santo de Espinardo y San Lázaro de Alhama para señalar las líneas de las Misiones que tendremos en las tres parroquias, junto con los curas de San José de Águilas, donde comenzaremos el curso misionero.

Y no quiero terminar esta nota sin señalar un nuevo gozo, esta vez de signo vicenciano. Hace tres años que un buen grupo de personas de la parroquia de La Hoya trabajan e inquietan a otros muchos buscando y consiguiendo ayudas económicas para los pobres del tercer mundo. Este año, la Comisión de Fiestas les ha propuesto dar información de lo que realizan, como una actividad festiva más que dice de la vida profunda del pueblo. La Comisión de Fiestas piensa (¡ojo al dato!) que este grupo es uno de los valores importantes del pueblo que debe ser conocido y valorado y ofrecido como ejemplo a la Juventud.

Pero, además, este año quiero dar cuenta de la iniciativa hermosa que han tenido Juan y Dulce, pareja afincada en Pamplona, y que acaban de casarse. Como regalo de boda no han querido cachivaches para su casa. Han abierto una cuenta para que quienes quisieran tener un detalle con ellos lo hicieran dirigido a los pobres del tercer mundo. Esto no será todavía un Proyecto de Cambio Sistémico, pero quiere ir en esa línea.

Ya vale. De algunas de las acciones señaladas podremos dar cuenta cabal en la memoria del próximo curso.

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