Luisa de Marillac, Carta 0690: A Sor Genoveva Doinel

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Luisa de Marillac .
Tiempo de lectura estimado:

Chantilly

Hoy, 3 de septiembre de 16591

Mi querida Hermana2:

He sentido mucho dejarla tanto tiempo sola, y alabo a Dios que me proporciona el medio de poder enviarle a nuestra querida Sor Francisca3, que es de carácter bueno y apacible y tiene un gran deseo de pertenecer a Dios como es debido. Le ruego sea usted para ella ejemplo de verdadera Hija de la Caridad, que es de Dios para el servicio a los pobres y que, por consiguiente, tiene que estar más con los pobres que con los ricos; que tiene unas reglas que observar, las cuales le prescriben que no pierda el tiempo; que, fuera de la necesidad de visitar a los pobres, tiene que gustar de estar en casa y de la compañía de su Hermana a la que debe amar y tolerar y, por consiguiente, no debe nunca quejarse ni decir a nadie lo que ocurre entre ellas, ni siquiera en la confesión, en donde una tiene que guardarse mucho de dar a conocer a terceras o cuartas personas; que no debe hablar nunca del prójimo, y en especial de los sacerdotes, si no es con gran respeto, y no hablarles a ellos sino en las iglesias. Por último, las Hijas de la Caridad están obligadas a trabajar en hacerse más perfectas que las religiosas. Nuestra Hermana le dirá lo que ha oído a nuestro muy Honorable Padre en la última conferencia 4 y la caridad que hoy nos ha hecho por el descanso de las almas de nuestras Hermanas difuntas. Pidamos a Nuestro Señor la gracia de saber emplear bien las misericordias que tiene con nuestra pobre Compañía, y créame en su santo amor, mi querida Hermana, su muy humilde y afectísima hermana y servidora.

P.D. Le ruego, querida Hermana, salude respetuosamente al señor Pesset y, una vez más, le recomiendo a nuestra Hermana, rogándole por encima de todo que vivan juntas de tal manera que no tengan necesidad de ir a diversos confesores; esto es de mucha importancia.

Nuestra Hermana no parece estar muy bien de salud; si no va mejor ahí, no se quedará sino en espera de que pueda mandarle a otra.

  1. C. 690 Rc 3 It 627. Carta autógrafa.
  2. Sor Genoveva Doinel (ver C. 304 n. 3).
  3. Francisca, a causa de su salud, se quedó en Chantilly sólo unos meses.
  4. Conferencia del 24 de agosto de 1657 (SVP, X, 657; Conf. esp. n. 2.265 s.). Sobre la perfección necesaria a las Hermanas de las parroquias -Apego a los confesores…-

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.