Hija de la Caridad, sierva de los Pobres
Richelieu
Hoy, 4 de enero de 1647
Mi querida Hermana:
¿Qué estará usted diciendo al ver que he alargado tanto el tiempo que le había prometido no dejar pasar sin escribirle y que era a lo sumo de un mes?; pero, querida hermana, tendrá usted que disculparme porque no ha sido por olvido ni por falta de afecto sino por falta de tiempo. No he dejado de estar enferma toda esta temporada,1 y hasta en peligro, según han dicho, del que por la misericordia de Dios, he salido; pida usted por favor a su divina bondad que sea para su gloria y que pueda servirle en adelante con mayor fidelidad que hasta ahora. Alabo a Dios, mis queridas hermanas, por todo lo que hace por medio de ustedes y por las gracias que les depara; menester es agradecérselas y ser fieles a ellas. En este comienzo del año, renueven ustedes su resolución de servirle con los mismos fervores que tenían cuando comprendieron lo que quería de ustedes. Y usted, Sor Ana, considere bien las virtudes particulares que pide de usted; aquí tienen las estampas que la santa Providencia ha querido les tocaran en suerte, sepan aprovecharse de las instrucciones que contienen para ustedes.
Le digo al señor Gauthier2 que, por lo que se refiere a las medicinas, la costumbre es que nuestras Hermanas las toman de las de la Caridad; pero si hay algo que lo impida, en cada lugar debe hacerse según los lugares; por eso, hagan lo que el señor Gauthier les diga, después de lo que ya les dijo el señor Portail.3
¿Saben que nuestra pobre Sor Maturina,4 la de Angers, ha fallecido? Nos han visitado, por la misericordia de Dios, muchas enfermas, pero casi todas están restablecidas; de momento, hay dos en gran peligro, son las dos Sor Maturinas, ambas de Angers y que llegaron al mismo tiempo; la una está enferma del pulmón y la obra del bazo. Rueguen a Dios, Hermanas, que, ya sea para vivir, ya para morir, su santo nombre sea glorificado en nosotras. En su santo amor, con todo mi corazón, soy, queridas Hermanas, su humilde hermana y servidora.
- Luisa de Marillac estuvo enferma desde su regreso de Nantes
- El señor Dionisio Gauthier, de Langres, entró en la Congregación de la Misión en 1639. En Richelieu estuvo desde 1642, siendo sucesivamente Director del Seminario y Superior de la casa.
- El señor Portail se detuvo en Richelieu en agosto de 1646.
- Sor Maturina falleció en el Hospital de San Dionisio.







