Luisa de Marillac, Carta 0178: Al señor Vicente

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Noviembre de 1646

Señor:

Tenemos urgente necesidad de recibir instrucciones de parte de su caridad sobre una falta bastante notable de una de nuestras Hermanas; es la llamada Marta,1 hija de un hortelano que reside en un pueblo por el camino de Issy; ha estado mucho tiempo en la Parroquia de San Lupo y parecía bastante sencilla y buena muchacha, pero ahora me temo que sea un tanto sagaz y reservada. Poco tiempo después de haber estado en las Parroquias, le cogió la curiosidad y el deseo de mucho saber y por sí y ante sí se lanzó a la cirugía. Su madre que es mujer pobre, nos ha dicho que le compró un gran estuche con instrumental; y después de haber sido enviada a San Pablo, de nuevo se hizo con una lanceta que dijo le había regalado también su madre. Y a espaldas de su Hermana Sirviente se ha atrevido a sangrar sin que nunca se le hubiera enseñado a hacerlo, si no es algún cirujano cuando estaba en las parroquias; y cuando su Hermana le ha pedido la lanceta, se ha negado a ello, diciendo que me la daría a mí; y a mí me ha dicho haberla tirado para no tener ya ante la vista el objeto que la había hecho ofender a Dios. La he dejado aquí hasta saber de usted, señor, lo que hemos de hacer ante faltas semejantes, ya que me parece que en adelante estos ejemplos deben servir para el bien de la Compañía, y que nosotras sepamos cómo proceder en tales casos con justicia y caridad.

Hágame usted a mí la de pedir a nuestro buen Dios que, por su misericordia, mi hijo participe algún día en los méritos de la vida y muerte de Jesús Crucificado, fuente viva de toda santidad, y también yo, aunque tan miserable e infiel a Dios, que soy, si bien indigna, señor, su muy agradecida y obediente servidora.

P.D. Se me olvidaba decirle que no he permitido a esta hermana que se confesara ni comulgara hoy, y espero órdenes de su Caridad antes de enviarla a hacerlo.

  1. Marta Dauteuil, nacida en 1626 en Clamart Entró en la Compañía de las Hijas de la Caridad el 10 de enero de 1642. Sirvió a los pobres en la feligresía de San Lupo,y luego en la de San Pablo, en París. En 1650, fue enviada a Nantes En agosto de 1653, marchó a Hennebont La conferencia sobre sus virtudes que se tuvo después de su muerte, ocurrida el 10 de noviembre de 1675, explica el motivo de aquel viaje: el señor Vicente había rogado a la Hermana Sirviente de Nantes que enviara a una de sus compañeras a Hennebont, pero los Administradores se opusieron rotundamente a ello Entonces Marta, para que se cumpliera la orden de los superiores, decidió marchar a Hennebont sin decir nada. Los Administradores del Hospital de Nantes y los de Hennebont se la disputaron. Finalmente Marta se quedó en Hennebont en donde residió durante más de doce años.

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