(fines de septiembre de 1646)1
Mis queridas Hermanas:
Mándenme con un poco de amplitud noticias suyas. ¿Qué ha tenido el señor du Portail que ha estado a la muerte? ¿Cómo está el señor Capellán? Dénme noticias de la señorita de La Carisiere, de quien no he vuelto a saber nada, como tampoco del señor des Joncheres, aunque les he escrito a los dos y creo que más de una vez. ¿Cómo están ustedes con ella2 y todo lo demás? Espero que me digan todo esto la primera vez que me escriban. Tenemos a dos de nuestras pobres Hermanas que no sabemos si viven todavía o han muerto; son Sor Bárbara Angiboust, que está en Fontainebleau3 y Sor Andrea de Nanteuil; nos han dicho de las dos que están en los últimos momentos. Las encomiendo a sus oraciones. Si el señor Capellán vive todavía, como así lo deseo, díganle que me intereso mucho por su salud. Las saludo a todas y soy en el amor de Jesús Crucificado, mis queridas Hermanas, su humilde hermana y servidora.







