Luisa de Marillac, Carta 0152: A Sor Juana Lepintre

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Hija de la Caridad sierva de los pobres1

(Le Mans)

Hoy, 25 de mayo de 1646

Muy querida Hermana:

¡Bendito sea Dios por haberlas acompañado en todo su viaje,2 especialmente por la buena salud que les ha concedido y por todas las ocasiones y contradicciones que me dicen ustedes! Creo que su bondad les habrá otorgado también la gracia de no desanimarse por no hacer nada, puesto que no nos importa el que no hagamos. Basta con que Dios sepa que estamos dispuestas a trabajar cuando a Él le plazca emplearnos. Es verdad, queridas Hermanas, que son ustedes una carga para nuestros buenos señores, pero esto no debe preocuparlas demasiado, conociendo como conocen su caridad. Páguenles con la moneda que ellos esperan y que es una gran sumisión a Dios y que todas sus palabras y acciones sean de edificación para el prójimo. Si la Providencia quiere que se queden ustedes ahí, intenten prever los consejos e instrucciones que tendrán que pedir al señor Portail antes de que se marche. Le ruego, Hermana, cuide usted de que todas nuestras Hermanas observen una gran modestia y discreción y sobre todo que manifiesten gran respeto a los sacerdotes, poniendo cuidado en no abusar de su gran bondad y condescendencia para que, el ver como practican ellos la humildad y la caridad, no les sirva a ustedes de confusión si no les imitan. Saluden de mi parte a la buena señora du Clos y séanle agradecidas por la caridad que ejercita con ustedes; pero, en nombre de Dios, Hermanas, si han de quedarse ahí, cuiden de no aficionarse con apego a ninguna de las señoras para no exponerse al peligro de perder el tiempo. Si ven ustedes a la madre o a la hermana de Sor Salomé,3 díganles muchas cosas de su parte y también de la nuestra y asegúrenles que se encuentra bien de salud y digan a la madre que su hija le ruega que escriba a su padre. Rueguen a Dios por nuestra buena Sor María Despinal4 que creemos estará ya en su divina presencia; el señor Ratier nos ha dicho mucho bueno de ella. Todas nuestras Hermanas las saludan con afecto.

Nuestras tres Hermanas de Le Mans5 están bien, gracias a Dios: a cuantos les pregunten por ellas, denles sus recuerdos, y créanme en el amor de Jesús Crucificado, queridas Hermanas, su muy humilde hermana y afectísima servidora.

P. D. Diga a nuestras queridas Hermanas cuánto las recordamos y asegúreles nuestro afecto.


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  1. C. 152 Rc 3 It 141. Carta autógrafa
  2. Las Hermanas salieron de París el 4 de mayo.
  3. Salomé, oriunda de Le Mans, cayó enferma en agosto de 1646 y murió en noviembre de 1647
  4. María Despinal, de Angers (ver C. 147 n. 1).
  5. Tres Hermanas procedentes de Le Mans: Salomé y las dos hermanas Juana y Renata Delacroix.

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