Hoy, 4 de septiembre (hacia 1634)
Señor:
Le devuelvo el reglamento de San Salvador, no lo había visto; me parece que el empiece hace depender toda la Cofradía del Señor Cura, y no sé si es conveniente; lo que sí es cierto es que los Señores Curas de Beauvais se alegrarían mucho de ello, pero esto les llevaría inmediatamente a no querer que nadie tuviese conocimiento de lo que ocurriera en cada Cofradía. Creo, sin embargo, Señor, que es necesario que los miembros de la Junta les tengan al corriente de la recepción de los enfermos, que al menos les digan los que hayan recibido; que el reglamento mencione que, cuando haya elecciones, los votos serán recogidos por ellos, y que la tesorera rendirá cuentas en presencia de ellos, sin hablar para nada del Vicario General, como constaba en el reglamento; que se determine el número de señoras; que los puestos vacantes se cubran con aquellas que la compañía acepte, presentándolas después a los Señores Curas para ser admitidas y recibir su bendición.
Por lo que se refiere al procurador, no sé si sería fácil que hubiera uno en cada cofradía; porque no creo que ellas se sometan a que dicho procurador anote el importe de las colectas; en cuanto a llevar las cuentas, me parece que las mujeres pueden hacerlo por sí mismas. Y entonces, no quedaría más trabajo para el procurador que hacer ejecutar los legados, si los hubiera, en favor de las Cofradías, y en ese caso, parece que un solo procurador bastaría para todas. Me refiero, Señor, sólo a Beauvais, porque respecto a Liancourt es bueno el reglamento ordinario, especialmente el artículo que recomienda la amistad entre ellas y otras1 amplias2 sobre los ejercicios tanto de la mañana y de la tarde, como del recuerdo de la presencia de Dios durante el día; y también que las plazas vacantes se cubran de la manera antes dicha. Por todas partes tienen buenos procuradores.
Ya verá usted, Señor, si le parece añadir un artículo particular para ese caballero que pide con tanta insistencia se le nombre para administrar los bienes de la Cofradía. Y si ha de hacer constar en el Reglamento que habrá dos muchachas, nombradas por la Sra. de Liancourt3, para cuidar a los enfermos, las cuales residirán en la vivienda que dicha Señora cede con este fin, y estarán obligadas a preparar las medicinas y llevárselas tanto a los enfermos de Liancourt como a los de la Bruyère, Cauffry y Rantigny, cuidando de visitar a dichos enfermos por lo menos dos veces cada semana y de hacer todo lo que se estipule en la escritura de erección y fundación que a tal efecto se establezca. En esos lugares, la colecta se hace los domingos por las casas, y en las fiestas solemnes, en la iglesia; los procuradores llevan un libro en el que apuntan los ingresos de cada colecta, como también lo hace la tesorera. Las cajas tienen dos cerraduras. Pienso que será necesario hacer constar que las dos cuidadoras forman parte del cuerpo de la Cofradía.
Me parece; Señor, que seria muy conveniente que dentro de cada caja hubiese un registro como el que le he dejado, donde se anote todo cuanto ocurre en la Cofradía. Y creo que como encabezamiento de dicho libro, habría que poner el acta de erección y a continuación, el reglamento; después, el nombre de las hermanas, luego, la elección del procurador y los miembros de la junta y seguidamente, las elecciones sucesivas.
Hacia la mitad del libro, se podría indicar que aquel espacio está destinado para escribir los nombres de las hermanas fallecidas y los de las que fueran sucediéndolas; por otra parte del libro, se podrían anotar los legados piadosos y donativos extraordinarios; en otro lugar, los muebles pertenecientes a los pobres. El libro que he traído es de La Bruyère, ya que tiene completamente firmada la escritura de erección.
Creo que la Superiora tendría que llevar un libro en el que hiciera anotar los nombres de los pobres enfermos, el día de su admisión y el de su fallecimiento, o bien el día en que la Caridad deja de asistirlos.
Si no me hubiera usted pedido que hiciera este informe, no me hubiera atrevido ni a pensar en él. No sé cómo me he retrasado tanto si no es porque veo claro que mi espíritu se afloja mucho en el bien, tanto en el referente a los demás, como en el particular de mis ejercicios.
La buena de Sor Juana, de San Benito4, acaba de traerme tres jóvenes de Colombe, de muy buen aspecto, que tienen gran deseo de servir a los pobres dondequiera que se las envíe. Creo que irán a verle a usted uno de estos días. Mucho siento haber perdido el día que su caridad quería dedicarme; creo que ha sido culpa mía. Tendría gran necesidad de unos días para pensar en mí misma y para renovarme un poco. Por esto, Señor, cuando haga falta alguien para trabajar en los ministerios de la Caridad de San Lorenzo5, si quiere hacerme el honor de emplearme en ellos, sería necesario que me quedara allí unos días, y podría aprovechar esa ocasión, si le parece bien; pero, por el amor de Dios, señor pídale usted que su misericordia le dé a conocer mis necesidades, porque, de otro modo, llegaré a persuadirme de que me quiere abandonar por completo, puesto que permite tenga usted tales sentimientos.
Le envío el informe de lo que se ha hecho en cada una de las Juntas de Beauvais. Creo que conviene que el reglamento que mande usted hacer sea para San Salvador6, diciendo a dicha parroquia que lo pase a las demás para que lo copien.
Si quiere tomarse la molestia de volver a leer la carta que le envié desde Liancourt, quizá encuentre en ella algo más de lo que hoy le digo. Perdóneme, por favor, lo desordenado que va el contenido de ésta; estaría tentada de excusarme por mi poca memoria, pero bien sabe usted cómo soy y cómo, Señor, quiero ser siempre su muy humilde hija y agradecida servidora.
P.D. Las colectas se hacen en Beauvais todos los lunes, pero creo sería conveniente hacerlas en la iglesias los días de fiesta solemne. Pienso que si se hace el establecimiento de la Caridad inmediatamente después de la Misión que el Sr. Obispo de Beauvais tiene intención que se dé allí, sería fácil conseguir todo cuanto pudiera desearse para bien de la Cofradía. No me he ocupado de proponer se haga esta colecta.







