«A otro dijo: Sígueme. El respondió: Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre. Jesús le respondi6: Deja que los muertos entierren a los muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios. Otro dijo: Te seguiré, Señor, pero déjame primero despedirme de mi familia. Jesús le contestó: El que echa la mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el reino de los cielos».
(Lc 9,59-62).
«Nuestros votos son perpetuos, no religiosos, reserva-dos, de tal modo que solo el Romano Pontífice y el Superior General pueden dispensarlos.
Esos votos hay que interpretarlos fielmente según el proyecto de San Vicente aprobado por Alejandro VII en los Breves «Ex Commissa Nobis» (22.IX.1655) y «Alias nos supplicationibus» (12. VIII.1659)». (C. 55).
Al margen de la identidad jurídica de los votos de la Congregación, estos conllevan valores teológicos, espirituales y apostólicos de los que el valor jurídico es soporte.
- Los votos dan firmeza pare perseverar en la vocación.
Entre las razones que San Vicente alego para introducir los votos en la Congregación sobresale la de dar mayor firmeza a la decisión de entregarse a Dios en la. Congregación para evangelizar a los pobres.
«La sabiduría de Dios ha obrado de esta manera y ha inspirado este uso (hacer votos y promesas u otros vínculos) por causa de la ligereza del espíritu humano, que es tan grande que no permanece jamás en el mismo estado: lo que este ano quiere, no lo quiere quizás al año siguiente; sobre todo cuando se trata de dedicarse a faenas más duras y difíciles, como son los ejercicios de Misión: ir a predicar, catequizar de aldea en aldea, principalmente en invierno, en sitios en los que no pue-hospedarse cómodamente, en donde se come mal, en hay que tratar continuamente con el pueblo rudo medio de indecibles fatigas…». (V 296-297).
- Los votos crean disponibilidad.
El Misionero tiene que estar siempre disponible. Necesita fuerzas interiores que hagan crecer en el la disponibilidad inicial. Los votos también tienen la función de remover los obstáculos para que la disponibilidad sea plena.
«Pasaría con nosotros (si no se hicieran votos) lo mismo que ha pasado con algunas otras congregaciones, en donde los miembros no tenían ninguna obligación de obedecer y se iban cuando querían; y cuando el superior les mandaba o pensaba disponer de alguno de ellos para enviarlos lejos para la gloria de Dios, no podía hacerlo por no tener derecho a que le obedecieran; de forma que, si los misioneros fueran libres de hacer o no haber el Bien que se les propone, de ir o quedarse en donde les gusta o de dejarlo todo cuando se les ocurriese, sería casi imposible mantenernos y proseguir los bienes comenzados, sin poder emprender ninguno más… Quizás la Congregación debidamente informada de la necesidad de los votos por los inconvenientes que hay en no hacerlos, nos conceda la gracia de interceder ante el Papa para que nos conceda lo que pedimos, ya que estamos especialmente dedicados a su servicio». (IV 540).
- Los votos fortalecen la Compañía.
Fortaleciendo la voluntad de perseverar en la Congregación y creando disponibilidad en sus miembros, la misma Congregación se verá fuertemente robustecida. San Vicente pens6 también en el robustecimiento de la Campania cuando introdujo los votos en ella.
«Hemos recibido la aprobación y se lo hemos ofrecido a nuestro Señor como obra de sus manos… Hemos recibido el Breve que contiene la aprobaci6n de los votos, gracias a Dios. A Él es a quien debemos estar especialmente agradecidos, pues es evidente que sin una particular bendición suya nos hubiera sido imposible superar todas las dificultades. Ha sido El quien con su gracia ha dispuesto a los Señores Cardenales, Doctores… Al mismo Papa para que nos favorezcan en este designio para el afianzamiento de la Compañía». (V 430-431).
¿Acepto yo el razonamiento de San Vicente, sus motivos, sus esperanzas para la introducción de los votos en la Congregación de la Misión?
En un ambiente de «secularismo» ¿cuál es mi actitud profunda ante los votos? ¿Creo en sus valores teológicos, o más bien, los veo como superestructuras inútiles?
¿Que relación hallo entre la votación misionera y los votos, entre mi sacerdocio y mis votos?
ORACION:
«Señor, Dios mío, acepta de nuevo los votos que, por tu gracia, hice. Por intercesión de la Virgen Maria renuevo dedicarme a la evangelización de los pobres durante todos los días de mi vida en la Congregación de la Misión para seguir a tu Hijo Jesús, el Evangelizador de los pobres. Renuevo el voto de castidad, pobreza y obediencia conforme a las Constituciones y Estatutos de la Congregación; así, libre de todo impedimenta, no se debilite mi voluntad de servir a la Iglesia; mi disponibilidad crezca; v que toda la Congregación aprecie como realidades los de-seas de San Vicente su Fundador. Por Jesucristo nuestro Señor». Amen.






