El Voluntariado

Francisco Javier Fernández ChentoFormación Vicenciana2 Comments

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Author: Anónimo · Year of first publication: 1992 · Source: Ozanam, 1992.
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El camino del voluntariado conduce a donde haya un ser humano que sufre». Gloria Fuertes

La importancia del trabajo voluntario (el ayer, el hoy y el mañana)

A partir del siglo XVI, el Estado toma de su mano el servicio social. En 1526 el Ayuntamiento de Brujas organiza con Luis Vives la ayuda pública.

La Revolución Francesa (1789) cons­tituye al «pobre» como ciudadano de la República. Y en 1848 la Constitución Francesa instauró la asistencia social.

En España es en 1849 cuando se pro­clama la La Ley de Beneficencia. En 1934 se organiza la asistencia social y desde entonces el Estado empieza a preocuparse por la Seguridad Social.

A partir del crakc de la economía en el año 1929, va a surgir en el mundo oc­cidental el concepto de Estado del Bie­nestar. Este Estado va a intentar desde sus instancias una redistribución más justa de la riqueza, así como va a inten­tar llegar a aquellos individuos y colecti­vos, que el propio sistema social va de­jando fuera, en la marginación.

Pero este Estado ha hecho crisis. No ha podido hacer frente ni cuantitativa ni cualitativamente a todas las necesidades.

Sus políticas del bienestar se han quedado muchas veces sin respuesta ante el surgimiento de nuevas necesidades, de­bido a la complejidad actual de la socie­dad, así como a otros muchos factores. Al ser, él mismo, un agente económico se ha visto envuelto en las crisis econó­micas que ha padecido el mundo occi­dental.

El Estado del Bienestar no ha dado, por tanto, respuestas suficientes para pa­liar las necesidades que la sociedad y él mismo iban generando. Ante la falta de respuestas desde esta instancia, además de la motivación personal y colectiva de los grupos de voluntariado, se hace cada vez más necesaria e importante la acción voluntaria.

El voluntariado, hoy, en Occidente (en los países ricos) tiene como norte el desarrollo de la comunidad.

El horizonte es el bienestar social, tra­ducido en calidad de vida. No se trata, sin embargo, de dar más años a la vida (que también, y que va implícito en los avances médicos y de higiene) sino de dar más vida a los años.

La calidad de vida según la OCDE se mide en los siguientes índices:

  • Salud.
  • Educación.
  • Cultura.
  • Trabajo.
  • Ocio-tiempo libre.
  • Participación: Acción de volunta­riado; desarrollo de la comunidad (mediante la acción individual), calidad de ida_

El desarrollo de la comunidad no con­siste solamente en TENER sino en SER, que la persona sea, no sólo tenga cosas.

El desarrollo de la comunidad se mide en:

  • Economía.
  • Política.
  • Cultura.
  • Convivencia.
  • Participación.

Pero en este supuesto desarrollo ar­mónico de la comunidad, existen desa­justes.

  • Paro.
  • Drogadiciones.
  • Gitanos.
  • SIDA.
  • Soledad.

Desajustes que pueden ser coyuntura­les.

Y también desajustes estructurales:

  • Bolsas de pobreza.
  • Marginación.
  • Enfermos.
  • Enfermos mentales.
  • Soledad.

Los desajustes, que se dan en todos los colectivos, se dan en mayor grado en colectivos más indefensos como son:

  • Infancia.
  • Mujeres.
  • Ancianos.

También los podemos clasificar como desajustes:

  • Urbanos.
  • Suburbiales.
  • Rurales.

Estos desajustes que se producen en la comunidad, se pueden observar como problemas colectivos o como problemas individuales.

En el siglo XIX, el liberalismo los consideraba como problemas indivi­duales, lo que conllevaba dos conse­cuencias. La primera, era la concep­ción de que era el individuo el princi­pal culpable de su desgracia, eximien­do al resto de la parte de culpabilidad social o colectiva de esos estados de desgracia.

La segunda era, que también en gene­ral, individualmente se intentaba solu­cionar el problema por medio de la li­mosna.

La figura, por tanto del voluntario, ca­si no existía, sobre todo, la del volunta­rio civil.

Hoy, los problemas se consideran so­cialmente y generados por un sistema social injusto. (Lo cual no exime al indi­viduo en sí.)

Esto nos conduce a considerarlos co­mo un tanto nuestros si somos personas responsables, sensibles y aceptamos un grado más o menos alto de contribución a estos problemas.

Si además somos cristianos la res­puesta tiene que ser vinculativa.

Por otra parte, hoy se abordan estos problemas sociales, aunque se indivi­dualicen, desde la comunidad y desde un voluntariado social organizado.

Una de las funciones del volunta­riado es la prevención, y preve­nir es según lo define el diccionario: «preparar y disponer con anticipa­ción las cosas necesarias para un fin»: también, «prever, conocen de antemano Al daño o perjuicio, prepararnos de an­temano para una cosa».

Hoy existen ya índices en la sociedad que pueden indicar, para así prevenir las nuevas necesidades que van aparecien­do, desde la importancia de un volunta­riado, participativo y cada día más nu­meroso.

Fundamentamos la importancia de la acción voluntaria y de la figura del vo­luntario en dos factores, uno cuantitativo y otro cualitativo, que a su vez tienen diferentes variables.

Cuantitativamente:

  • Tiempo de ocio mayor.
  • Mayor expectativa de años a vivir.
  • Jubilaciones anticipadas.
  • Mayor calidad de vida.
  • Más número de necesidades a aten­der.
  • Tendencia progresiva del Estado a no llegar a solucionar ni a paliar problemas sociales.

Cualitativamente:

  • Mayor concienciación y responsa­bilidad ante los problemas sociales.
  • Más y mejor formación.
  • Mayor sensibilización.
  • Deseo de ser útiles.
  • Participación comunitaria.

Hoy, en nuestro mundo occidental ri­co e injusto, la figura del voluntario tie­ne que surgir necesariamente como res­ponsabilidad social e individual hacia aquellos hombres, que por las razones que sean viven marginados o en necesi­dad en nuestro país. O bien para aque­llos que por haber nacido en países po­bres están condenados a llevar una exis­tencia ínfima y extremadamente doloro­sa.

Entroncamos este punto con el con­cepto y tipología de la necesidad. Con­cepto de necesidad —lo que vivo hoy, lo que debería vivir.

Tipología de la necesidad

  • Necesidades constantes.
  • Necesidades urgentes o de emer­gencia.
  • Necesidades emergentes.

Las necesidades constantes son las de siempre por el simple hecho de ser hom­bre y vivir en sociedad. Son las necesi­dades primarias. Todos los hombres so­mos sujetos de necesidad.

Necesidades urgentes o de emergen­cia, son fundamentalmente las produci­das por tragedias y a las que hay que dar una respuesta inmediata.

Por ejemplo la epidemia de cólera del Perú o la catástrofe de Filipinas.

Las necesidades emergentes o las cau­sas que las producen son las ligadas a este momento histórico, al desarrollo in­dustrial, al sistema social en el que vivi­mos. Emergen, nacen, están en aumento son por ejemplo.

  • La soledad.
  • Los ancianos.
  • La familia nuclear.
  • El individualismo.
  • La incomunicación.
  • La apatía.
  • La abulia.
  • El desarraigo.
  • La inseguridad.
  • El ocio y el tiempo libre.
  • El paro.
  • El consumo.
  • Jóvenes.
  • Drogas.
  • Depresiones.
  • La falta de valores.

Para dar respuesta a esta serie de ne­cesidades que desgraciadamente va «in crescendo», son necesarios dos elemen­tos. El voluntario y la acción social vo­luntaria.

Según Mario Espinosa, el voluntario es una persona que reflexivamente, llega a adquirir una conciencia solidaria, que le impulsa a actuar con otras personas, con el objeto de despertar en ellas su propia capacidad para mejorar su cali­dad de vida. Para ello se capacita y se organiza adecuadamente.

La acción voluntaria es una actividad material y educativa que no constituye un fin en si misma, sino que es el medio de que se vale el voluntario para desper­tar en la comunidad beneficiaria sus pro­pias energías e integrarlas en su propio desarrollo.

  • El desarrollo integral del hombre. De nada sirve que una sociedad disponga de bienes y servicios si la persona no puede realizarse co­mo tal.
  • Transformación progresiva de la sociedad. Al mismo tiempo que intentamos formar a la persona es absolutamente necesario construir de este modo las condiciones que hagan posibles el desarrollo de «todo el hombre y de todos los hombres».
  • La toma de una conciencia crítica de forma que toda persona sea consciente de sus derechos y de sus deberes para con los demás hombres. La educación no puede ser pasiva y teórica; debe ser acti­va y participativa.
  • La promoción de la vida asociati­va.
  • El enfrentamiento con las causas de la pobreza.
  • Las que están en el mismo su­jeto: incultura, apatía, enferme­dad, etc.
  • Las de carácter estructural: fal­ta de acceso a la educación, in­justicias, falta de trabajo, desi­gualdad económica…
  • Denuncia y erradicación de las in­justicias.
  • Implicar a la comunidad en la re­solución de los problemas.
  • Persona especialmente sensibiliza­da. Tiene conciencia de los problemas de la realidad. Comprende los desajustes y las causas estructurales que son causa de necesidad. Siente el dolor y los sufri­mientos de sus semejantes y quiere apor­tar desde su posición más o menos privi­legiada su trabajo desinteresado en favor de los más desfavorecidos.
  • Se asocia libremente, en cualquiera de las instituciones de voluntariado so­cial, para organizarse, junto a otros hom­bres y mujeres que han optado libremen­te, con una motivación común, por una de terminada institución. Trabaja en la acción social.
  • Altruistamente, no espera recom­pensa de tipo económico, ni aquellas que el mundo considera como tales, prestigio social, poder, reconocimiento social y humano. Aunque a nivel perso­nal e íntimo siempre se obtiene recom­pensa.
  • Respeta y potencia al otro, respeto absoluto hacia el otro y en la ayuda a su desarrollo y maduración como per­sona, reconociéndole como tal y ha­ciendo que el mismo se reconozca y se respete como ser humano. Del Regla­mente de la Sociedad de San Vicente de Paúl. III (pág. 28) «El vicentino está a su servicio. No juzga. Siempre esta disponibles.

2 Comments on “El Voluntariado”

  1. Lucho por la meritocracia y l a igualdad de oportunidad,el capitalismo,es el sistema,menos malo,porque,no es el capitalismo,el problema,si no el lastre,que lo condiciona,concretamente en España,la aristocracia corrupta,oligárquica e inmovilista,madre de todo tipo de corrupción,en nuestro país. ¡UN PAIS ARTISTICA Y CULTURALMENTE ARRUINADO,ACABA PRECIPITANDOSE A NIVEL MORAL Y ECONOMICO! ¡Solo el saber,el arte y la cultura,liberan a los pueblos,de la ley de la selva,la deslealtad,la crisis,la dictadura,el tercermundismo y la esclavitud!

  2. ¡ Para,que nadie,se haga lios,soy un señor,con 64 años,minusvalía fisica,sin una vivienda propia y en condiciones,español y privado de mi pensión de jubilación.! ¡Al que tampoco,se le permite,sobrevivir,de su esfuerzo,con normalidad! ¡EN POCAS PALABRAS MORDIDO POR LA DESLEALTAD,LA INQUINA,LA INJUSTICIA Y LA CORRUPCIÓN!

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