París 18 [octubre 1646].
Padre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Me alegra mucho… estoy esperando el resultado… dos veces contra… creo que debería usted hacer en La Rose, sobre todo conseguir que esa persona vaya a Richelieu, y ya avisaremos si habrá que mandarlo acá.
Por lo que me dice usted del padre Testacy comprendo que no hay que pensar en lo que le decía en mi última de confiarle la dirección de La Rose, ni la de Cahors. Esperemos que Nuestro Señor haga lo que más convenga. He pensado en enviar al padre Lucas o al padre Grimal, o bien al padre Le Soudier el joven, del que dudo que pueda ir a Berbería, ya que hay un recoleto que lo ha suplantado y que se le ha adelantado y ha ocupado el sitio adonde estaba él destinado en Salé. Dígame su opinión sobre esto lo antes que pueda.
Han salido para Irlanda los padres Brin y Barry y los hermanos O’Brien, Leclerc y Patriarche; en Le Mans recogerán a los padres Le Blanc, y Duiguin y al hermano Le Vacher, y quizás el padre Bourdet se les una en Bretaña. Nos han urgido para ello desde Roma y los prelados de aquel país; por eso no podremos hacer ninguna fundación en algún tiempo.
Tenía usted razón en hacer partir… Annecy, si la salud le permite… que me indica y… siente alguna tendencia… año pasado, vale más… que algún tiempo en La Rose… volver a enviar otro a Annecy y a las otras casas, de donde nos piden insistentemente la visita, Lo principal que hemos de mirar aquí es la salud; Nuestro Señor hará lo demás.
Ya verá usted en Marsella la falta que ha cometido el hermano Barreau, cónsul de Argel, al obligarse a pagar 40.000 libras por el rescate de un esclavo, contra lo que se le había prohibido expresamente. Me preocupa este asunto; lo más molesto es que el buen padre Nouelly le había conjurado para que no lo hiciera una hora antes. Le ruego que ordene a los de la casa de La Rose celebrar una misa por esta intención, y otra por la misión de Irlanda.
Hemos vuelto a Saint-Méen por orden del rey; pero no sé si durará,
Acabamos de hacer el retiro con fruto, gracias a Dios. Soy en su amor su muy humilde y obediente servidor,
VICENTE DEPAUL,
Indigno sacerdote de la Misión.
Dirección: Al padre Portail, sacerdote de la Misión, en La Rose.







