30 de junio de 1645
Se me ha ocurrido esta semana alguna idea sobre los medios que habría para introducir la piedad en el espíritu de los que algún día tienen que componer esa comunidad; le confieso que la propuesta que me han hecho de la instrucción de los niños se me ha presentado como el único medio para ello; pero habría tantas cosas que decir sobre este asunto que no hay que dar ni un paso sin que la Providencia nos obligue a ello.







