San Lázaro, 1 de mayo [de 1642]
Mi queridísima madre sabe muy bien que soy totalmente de Santa María y totalmente de ella; pero no soy su padre espiritual, a no ser en cuanto que ella es de la casa de París; además, temo que no podré estar de vuelta de un viaje que me propongo hacer, con la ayuda de Dios, si me lo permite una pequeña incomodidad que sufro. Si para entonces he vuelto, o no hago ese viaje, y mi querida madre tiene permiso para ello, procuraré hacerle ese pequeño servicio. Y Dios sabe con qué corazón lo haré, y cómo soy, en el amor de nuestro Señor, mi queridísima madre, su muy humilde y muy obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
Indigno sacerdote de la Misión
Dirección: A la madre superiora de Santa María de San Dionisio, en Saint-Denis.







