Vicente de Paúl, Carta 0582: A Bernardo Codoing, Superior De Annecy

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

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Author: Vicente de Paúl .
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7 de diciembre de 1641.

Me dice usted que piensa poner el dinero a renta en manos del señor conde de N.; esto me da ocasión para decirle que me preocupa esto un poco y que me parece que hubiera sido mejor comprar o hacer construir alguna casa. Ya sé que también esto tiene sus dificultades; pero si usted me hubiera escrito diciéndome sus intenciones y sus razones, yo las hubiese pensado delante de Dios, lo mismo que procuré hacer con las del contrato; pero ya es demasiado tarde. Hubiese sido conveniente haberme indicado las dos propuestas, junto con las razones en favor y en contra de cada una, para que pudiera yo hacerme un juicio del asunto, ya que me cuesta aceptar algunas cláusulas demasiado duras del contrato. Por eso le ruego, padre, que no vuelva a hacer nada semejante sin escribirme. Incluso hubiera sido oportuno que usted me hubiese indicado la manera como deseaba emprender el seminario que ha comenzado. Me parece que ya se le había indicado que me enviase el proyecto antes de concluir nada; es lo que siempre han hecho los de la compañía y lo que se practica en toda congregación bien ordenada. Me objetará usted que suelo tardar mucho, que a veces tiene que esperar por seis meses una respuesta que se podría haber dado en un mes y que entretanto se pierden las oportunidades y no se hace nada. A esto le respondería que es cierto que soy demasiado lento para responder y para hacer las cosas, pero que sin embargo no he visto todavía que se haya estropeado ningún asunto por mi retraso, sino que todo se ha hecho a su debido tiempo y con todas las cosas bien pensadas y las precauciones necesarias; sin embargo, me propongo en el futuro contestarle lo antes posible después de haber recibido sus cartas y haber considerado la cosa delante de Dios, que saca mucha gloria del tiempo que se emplea en considerar maduramente las cosas que se refieren a su servicio, como son todas las que nosotros llevamos entre manos. Así pues, haga el favor de corregirse de esa rapidez en resolver y decidir las cosas, y yo procuraré corregirme de mi negligencia.

Le suplico expresamente, en nombre de Dios, que me pase aviso de todas las cosas, con los pros y los contras de las que sean importantes, evitando añadir, quitar o cambiar nada de nuestra manera de vivir y realizar cualquier cosa de importancia sin escribirme antes y esperar mi respuesta. Qué bien lo practicó esto el buen padre Lebretón y cómo bendijo Dios este proceder suyo! Me atreveré a decirle una cosa sin avergonzarme? No hay remedio; es menester que se lo diga: al repasar por encima todas las cosas principales que han pasado en esta compañía, me parece, y esto es muy elocuente, que si se hubieran hecho antes de lo que se hicieron, no habrían estado tan bien hechas. Lo puedo decir esto de todas, sin exceptuar ninguna. Por eso siento una devoción especial en ir siguiendo paso a paso- la adorable providencia de Dios. Y el único consuelo que tengo es que me parece que ha sido solo nuestro Señor el que ha hecho y hace continuamente las cosas de esta pequeña compañía. En nombre de Dios, padre, atengámonos a ello, con la confianza de que nuestro Señor hará todo lo que él quiera que pase entre nosotros. Así lo espero de su bondad y de la atención que usted pondrá en seguir la súplica tan humilde y tan afectuosa que le hago por el amor de nuestro Señor…

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