Señora:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Agradezco la preocupación que por mí tiene y por mi viaje y las oraciones que su caridad hará por él, y le pido que me excuse si no la atiendo. He prometido partir esta mañana.
Hay que encomendar estas nuevas proposiciones a Dios en la gratitud y delicadeza ordinaria con esas personas en casos parecidos.
¿No es conveniente que usted sepa exactamente la intención de su hija? El último de los que le han hablado es hombre de bien y de un excelente espíritu y de juicio adecuado a su edad. Pero, teniendo en cuenta lo que sabe usted, parece preferible Lotin, según creo, aunque menos acomodado. Pero se necesitará una maravillosa delicadeza para obrar de este modo con el último propuesto. En ese caso podrá alegar el deseo de la parentela y las largas relaciones. Recomendaré este asunto, su salud y toda su familia a Nuestra Señora de Ardilliers con un afecto especialísimo y una igual ternura, pues Dios sabe cómo ha llenado mi corazón y cuánto lo siento ahora que le hablo, y soy, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor,
VICENTE DEPAUL
Lunes por la mañana.
Voy a decir adiós a la señorita Le Gras y le diré una palabra de esto.
Dirección: A la señora presidenta Goussault.







