En Lieou-hu-keu, el 3 de enero de 18081
a las 11h de la noche
Padre y muy querido hermano,
La gracia de Nuestro Señor esté siempre con nosotros.
Es justo e importante que le saque pronto de un error en el que le ha metido una frase de la carta del Padre Lamiot, y que usted no ha comprendido. Vuelva a leer con atención el texto citado y verá claramente que no se trata del Padre Pablo Song, sino de un hombre de Hang-kéu, llamado Francisco Liéu, al que yo envié a Pekín hace unos cuatro años a título de alumno de nuestra Congregación y a quien despiden por causa de su pereza, de su falta de aplicación y de su inconstancia. El Padre Lamiot, al verle inapropiado para el estudio, ha intentado dedicarle a algún trabajo manual, v. gr. como relojero o impresor, pero él ha demostrado el mismo abandono, y en consecuencia se le pone de nuevo a cavar la tierra. Lea pues y ríase conmigo de su error. ¿Cómo pudo llegar a creerme tan indiscreto, que le diera a leer una carta con quejas contra usted? Por otro lado El Padre Lamiot sabe además muy bien lo que estima a usted el Padre Ghislain para ponerse a censurarle de esa manera tan dura e impertinente.
El catequista pide, por el portador de su carta, le indique la época en que podré yo ir a visitar su pueblo. Creo que podemos señalarle la 2a luna. Vea si esta época es la conveniente y arregle, se lo ruego, este asunto con él; yo ciertamente aprobaré lo que sobre ello determinen ustedes.
He recibido por Teng-yuen-tchin 2 uen-yn (plata pura, buen dinero), que en la balanza de mi anfitrión no pesan más que 9 taéls y no 10, como dice la carta.
Ya he comenzado a cumplir con las 20 misas que me encarga. Ande bien o mal el reloj de repetición, sólo tiene que enviármelo. Lo recibiré de su mano dentro de 20 días. Mientras tanto commendo te Deo et gratiae ipsius (san Pablo: te encomiendo a Dios y a su gracia), y soy en toda amistad, cordialidad, dedicación, etc., etc.
PS. Saludos a José Kon.
Lieu-tchi-ku me encarga que le presente sus respetos.







