Noviembre 18071
Padre y muy querido hermano,2
La gracia de Nuestro Señor esté siempre con nosotros.
Aprovecho el regreso de un cristiano de Mo-pan-chan para responder a una carta suya recibida de manos de Gai Lao-se.3 He acabado la administración de los distritos de Yao-ping y Pe-miao-keú, y llegué ayer a Kao-kiao-keú, distrito de unas 140 confesiones. Y así poco a poco me acerco a casa, suspirando por el instante de reunirme con usted y disfrutar del placer de su presencia, de la que me veo privado hace diez meses. Desearía mucho que su salud fuera tan buena como la mía; me entero con pesar de que la multitud de Extremas Unciones le han fatigado no poco. En efecto, caminar de noche bajo la lluvia, pasar las noches sin dormir…, nada de eso es tan nimio, que no altere una salud delicada como la de usted: le ruego con insistencia que la cuide para gloria de Dios y el bien de nuestras ovejas. Ya no quedamos más que dos.4 Sin noticias del Padre Ma5 ni del misionero que usted anunciaba vendría de la capital por el tiempo de la luna 8′ ó 9′. ¿Cómo van las cosas en Pekín? Nada sabemos de ellas. Si el Padre Ghislain sigue guardando silencio con nosotros, nos tendremos que decidir a mandarle dos correos en la luna undécima, para darle noticias nuestras, y pedirle un misionero y dinero.
Le habría agradecido que, a la llegada del correo de Honán me hubiera enviado un correo para traerme la carta del Padre Yang. Era la ocasión propicia de escribir a Pekín con escasos gastos. He preguntado a Gai si habían regresado los cristianos de Honán: con la respuesta de su regreso, no me he molestado en escribir ni al Padre Yang ni a nuestros Padres de Pekín.
Parece que no ha recibido el mensaje en que le pedía el antiguo catálogo de las administraciones del Padre de la Mothe (o Padre Uan6.), que está en un cofrecito cuadrado de madera blanca, y además el catálogo de Fang-kien, escrito por mí y que está en el cuaderno más grande entre los que le dejé a mi partida. Añado por ahora que si pudiera gratificarme con un poco del tabaco que le trajeron de Cantón, me complacería, porque cualquier otro me produce estornudos agotadores.
En la hipótesis de que los correos de Pekín fueran a Macao, sin el tiempo suficiente para avisarme, le ruego que encargue, entre otras cosas, una buena provisión de rosarios, y tabaco portugués.
Conozco a Siu Javier, de quien me habla en la carta; tiene razón en creerle un tanto viejo, pero yo le creo recto. Pienso por lo demás que no le ha arrendado usted nuestros arrozales, sino que sólo le ha confiado la administración; el arrendamiento no dejaría de causar envidias.
En cuanto a la compra de provisiones para nuestra casa, no tiene más que consultármelo. Pienso que el Siu-koei de Tcha-yuen-kéu, el Siu-sien-seng de Hoang-chan-ya, y Liéu-kue-tchao han reembolsado a usted el préstamo que yo les hice: si no lo han hecho, puede enviar a alguien que, de parte mía o de usted, se lo pida… Por el mensaje del que hablé, le pedía también algo de triaca (remedio contra picaduras).
Veo que se ha quedado sin óleo de los enfermos; si yo tuviera un vasito o ampolla para recogerlo, de grado compartiría con usted el mío; pues lo he necesitado poco hasta ahora.
Por su carta veo que el Cong-tche-ly ha dejado de incógnito nuestra casa; al parecer ha reflexionado, pues me dicen que está con usted en Hoang-kia-ta-po.
Nada se puede añadir a los sentimientos de afecto y entrega, etc.
PS. Mis saludos a Kon José. Liéu-tchi-kue, que me ruega le presente sus muy humildes respetos, suplica a través de mí que, si conoce a alguien que vaya a Fanghien, le haga llegar su Gao-tse de piel (capa, sobretodo). Ya he recibido el reloj, le agradezco el trabajo que se tomó para repararlo.
Su muy humilde y obediente servidor, Clet, i. s. d. l. m.
- Carta no fechada: el año 1807 es cierto, pues en la carta siguiente (n. 29), el Bienaventurado agradece al Padre Song los objetos pedidos en la presente; se impone el mes de noviembre, porque la carta está escrita después de la 9° luna y antes de la lla: ahora bien, la 10° luna comenzaba ese año el 31 de octubre y terminaba el 28 de noviembre.
- CARTA 28. Casa Madre, original (Bazos n. 23).
- Gai Lao-se: Gai el cuarto hijo.
- «Henos actualmente reducidos a dos», indica que el Padre Juan Tchang (cf. Carta 13, nota 5) está destinado a Kiang-si, hacia donde ha salido este mismo año de 1807.
- El Padre Ma del que aquí se habla es el Padre Dumazel, que había salido de Macao el 12 de marzo de 1806 rumbo a Cochinchina, en un intento de acceder a Hu-pé pasando por Tonlcín, Yu-nan y Se-tch’oan.
- Padre de la Mothe = Maturino de Lamathe, S.J., oriundo de Aquitania, nacido el 11 de noviembre de 1723; entró en la Compañía de Jesús el 24 de julio de 1741; llegó a Macao el 23 de agosto de 1755. Misionero en Hu-pé, muerto en Chang-king-kia en 1787. Se llamaba en chino Ho Mi-té, mas bien pudo ocurrir que, a causa de la persecución, tomase el nombre de Uan, por el que era aún conocido en la época del Bienaventurado Clet (Cfr. Pfister, Notices Historiques et Bibliographiques…, Chang-hai 1932, p. 882; Bul. Cath. De Pékin, 1940, p. 435).







