Orando con Luisa de Marillac

Francisco Javier Fernández ChentoEspiritualidad vicencianaLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Elisabeth Charpy, H.C. · Traductor: Centro Internacional de Traducción de la Casa Madre. · Año publicación original: 1990 · Fuente: Un camino de Santidad: Luisa de Marillac.
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Las primeras Hijas de la Caridad quedaron impresiona­dos por la actitud orante de Luisa de Marillac.

En las conferencias celebradas sobre las virtudes de la Srta. Le Gras, varias Hermanas pusieron de relieve su pro­funda unión con Dios:

«Siempre tenía su espíritu ocupado en Dios.»1

«Tenía mucha vida Interior y pensaba mucho en Dios.»2

«Tenía el espíritu elevado a Dios en sus penas y en­fermedades y buscaba en ello el agrado de Dios.»3

«Tenía el don de bendecir a Dios en todas las cosas.«4

«Era muy grande su sumisión a la voluntad de Dios.»5

La lectura de las meditaciones de Luisa de Marillac, de sus plegarias, de sus cartas a las Hermanas y a San Vi­cente nos permite descubrir de qué manera la persona de Jesús iluminó, esclareció su vida. Luisa de Marillac tuvo el deseo constante de asociarse a «esa misteriosa aven­tura del Verbo Encamado»6. Quiso dejar a Cristo apo­derarse de su propia vida con el deseo de participar, ella, humildemente, en su Misión salvífica del mundo, mediante el servicio a los Pobres.

La oración de Luisa puede definirse, con una expresión de San. Vicente, como «una larga conversación de su al­ma» con el Hijo de Dios, el Verbo Encarnado, Cristo Re­dentor.

Hay una expresión que se encuentra con frecuencia en la pluma de Luisa de Marillac: «Honrar a Jesucristo». Su pensamiento queda resumido en una carta dirigida al Sr. Portail, en 1647:

«…me parece que es el Espíritu de Jesucristo el que ha inspirado escojan esta forma de vida a las perso­nas que Él ha elegido para honrar la vida humana que llevó aquí en la tierra7

El Reglamento de las Hermanas del Hospital de Angers, redactado conjuntamente por Vicente de Paúl y Luisa de Marillac en 1640, empieza en estos términos:

«Las Hijas de la Caridad de los pobres enfermos van a Angers para honrar a Nuestro Señor Jesucristo, Pa­dre de los pobres, y a su Santa Madre, para asistir a los pobres enfermos… corporal y espiritualmente.»8

Honrar a Nuestro Señor Jesucristo significa, para Lui­sa de Marillac, unirse al Verbo de Dios en su vida de amor y de entrega.

  • Luisa de Marillac honra a Cristo en su Encarnación —Verbo hecho hombre—, viviendo en medio de los hom­bres.
    Invita a las Hermanas a que penetren en la grandeza de la Encarnación del Hijo de Dios, a que sigan a Jesucristo paso a paso durante su vida terrena, a que lle­guen a ser «familiares» con el Evangelio.
  • Luisa de Maillac honra a Jesucristo en el gran miste­rio de la Redención, a Cristo que muere por la salvación de los hombres.
    Invita a las Hermanas a que se asocien a la misión de Cristo Redentor, a que la prolonguen junto a la huma­nidad doliente por medio del servicio corporal y espiri­tual.
  • Luisa de Marillac honra a Cristo, segunda Persona de la Santísima Trinidad, que vive en unión amorosa con el Padre, de cuya unión procede el Espíritu Santo.
    Invita a las Hermanas a que se dejen invadir por el Amor de Dios y a que configuren su vida con la de Cristo. Una Hermana decía el 24 de julio de 1660: «Deseaba que fuéramos perfectas como nuestro Patrono Jesucristo.«9.

La oración de Luisa de Marillac, aunque a veces con­tenga ciertos transportes místicos, se prolonga siempre en la acción, en el servicio a los Pobres, porque el Pobre es Jesucristo. La oración de las Hijas de la Caridad ha de estar, como la de Luisa, impregnada de la contemplación de Cristo.

La vida de la Hija de la Caridad tiene que ser reflejo del rostro de Cristo, de su infinita bondad, de su Amor incon­mensurable. Esa vida debe ser la continuación de la mi­sión redentora de Cristo. Cristo es la Regla de la Hija de la Caridad.

  1. Conferencia del 24-7-60
  2. Conferencia del 3-7-60
  3. Conferencia del 3-7-60
  4. Conferencia del 3-7-60
  5. Conferencia del 3-7-60
  6. A. DODIN – S. Vicente de Paúl y la Caridad
  7. L. de M. – Corresp. y Escr. C. 197
  8. Reglamento de las HH. del Hospt. de Angers
  9. Conferencia del 24-7.60

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