Luisa de Marillac, Carta 0717: A mi querida Sor Margarita Chétif

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Autor: Luisa de Marillac .
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Hija de la Caridad Sierva de los Pobres Enfermos en Arras

10 de enero de 16601

Mi muy querida Hermana:

Creo que al presente habrá usted recibido mi última de fines de Diciembre, en la que me quejaba de mí misma por haber dejado pasar tanto tiempo sin tomarme el consuelo de escribirle. Por su apreciada carta veo que no me echa usted la culpa a mí sino a mis dolencias. Pues sí, le diré que aun cuando no he tenido que guardar cama más que (poco tiempo), sin embargo esos pequeños achaques míos con frecuencia excitan mi pereza y me impiden cumplir mis deberes; y además, queridas Hermanas, los asuntos de la Compañía aumentan de continuo; este verano se han abierto tres o cuatro establecimientos, como ya les he dicho.!Dios sea bendito por todo y dé fortaleza y generosidad a la Compañía para mantenerse en el espíritu primitivo que Jesús puso en ella, por el suyo y sus santas máximas. Démonos a Dios frecuentemente para obtener de su Bondad esa generosidad que necesitamos para gloria de sus designios sobre la Compañía!.

Dígame, por favor, querida Hermana, si ha recibido usted un libro escrito por nuestro Párroco, titulado: La Feligresa caritativa, así como un cuarterón de goma quino, como me había usted pedido.

Le transmití también el agradecimiento de Nuestro muy Honorable Padre por algo que me había usted encargado le dijera. Les ruego, queridas Hermanas, que intensifiquen sus oraciones por su conservación; sus males de piernas le han recluido en su habitación desde hace un mes, de modo que no le vemos, y las visitas y asuntos aumentan de tal manera que difícilmente podemos conseguir una contestación suya cuando le escribimos. Ya ven en qué estado le place a la Divina Providencia nos encontremos; ¡cúmplase siempre su santa voluntad! Déme, por favor noticias suyas y del estado en que se halla esa Caridad; si las señoras la gobiernan como en París, si hay «oficialas» y si alternan en el cargo: es una cosa necesaria y sin la cual es muy difícil que la Compañía de las señoras y sus obras subsistan.

Dígame también si se encargan de hacer cocer el puchero; si hacen la colecta y practican los ejercicios propios de las señoras como hacen aquí. En el libro que le he enviado, habrá usted visto el reglamento de San Lorenzo.

Le ruego, querida Hermana, que me diga cuándo necesita dinero, porque no quiero que les falte lo necesario para alimentarse y vestirse, como si estuvieran en la Casa. ¿No encuentra usted, pues, muchachas que tengan ganas de darse, en la Compañía, al servicio de Nuestro Señor en la persona de los Pobres? Ya sabe usted que las tenemos de más lejos que ahí; pero lo que se necesitan son espíritus equilibrados y que deseen la perfección de los verdaderos cristianos, que quieran morir a si mismas por la mortificación y la verdadera renuncia, ya hecha en el santo bautismo, para que el espíritu de Jesucristo reine en ellas y les dé la firmeza de la perseverancia en esta forma de vida, del todo espiritual, aunque se manifieste en continuas acciones exteriores que parecen bajas y despreciables a los ojos del mundo, pero que son grandes ante Dios y sus ángeles.

Le suplico, querida Hermana, que salude de mi parte a la señorita de Lions, asegurándole nuestro respetuoso afecto y servicio. Nos hemos tomado la libertad de sacar a suertes para ella una de nuestras máximas y estampa, que le ruego le ofrezca, excusándose de que no sea muy bonita. Reciban, ustedes también, mis queridas Hermanas, las que la Divina Providencia ha hecho que les toquen en suerte, y créanme con un corazón renovado de afecto hacia ustedes, en el amor de Jesús Niño que empieza a derramar su sangre ya en el pesebre, mis muy queridas Hermanas, su muy humilde Hermana y afectísima servidora.

P.D. Todas nuestras Hermanas las saludan en el amor del Niño Jesús; Nuestro Muy Honorable Padre y el señor Portail, que están bastante bien, gracias a Dios, se acuerdan a menudo de ustedes con cariño.

  1. C. 717 Rc 3 It 651. Carta autógrafa.

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