Hija de la Caridad, sierva de los Pobres enfermos
Bernay
(noviembre de 1655)1
Mi muy querida Hermana:2
Suplico a Nuestro Señor le dé su santo amor y le conceda la gracia de trabajar dentro de su espíritu en todos los empleos que su bondad le proporciona: ya ve que tiene bastante tela cortada. En nombre de Dios, querida Hermana, no emprenda nada sin habérselo comunicado antes a nuestro muy Honorable Padre. No he oído hablar del señor abate de Nesmond;3 es posible que la enfermedad que tiene postrado al señor Vicente desde Todos los Santos le haya retraído de venir a verle. Alabe usted a Dios con nosotras, querida Hermana, por haber mejorado su salud; no le queda más que un residuo de la erisipela que le salió en una pierna y que le causó un fortísimo acceso de fiebre que le duró 24 horas; después, durante un buen tiempo, ha tenido otros brotes de fiebre más ligeros. Tenemos muchos motivos para pedir a Dios su curación, aun más por nuestras buenas acciones y rectas intenciones que por nuestras plegarias, aunque hayamos de servirnos de unas y otras. El señor Portail ha hecho un viaje de dos meses de duración, del que ya ha regresado, a Dios gracias, en buena salud. Sor Enriqueta,4 Sor María Marta5 y Sor Renata6 han regresado de Nantes, donde no han quedado más que cinco Hermanas. Si Dios quiere, podremos mandarles una con otras dos o tres para Hennebont y otro Hospital que está a cinco o seis leguas de allá. Tenemos muchos motivos para humillarnos por las gracias que nuestro buen Dios otorga a la Compañía. Han regresado algunos de nuestros Misioneros de Polonia quienes nos han asegurado que nuestras tres Hermanas7 están junto a la Reina. Si este buen Rey pierde por completo su Reino, creo que regresarán con las religiosas de la Visitación; están todas juntas.
Nuestra Sor María Papillon8 está muy bien de salud, gracias a Dios; salude usted a sus padres y amigos de su parte, se lo ruego, y créame en el amor de Jesús Crucificado, querida Hermana, su muy humilde hermana y servidora.
P.D. No sé qué decirle del consejo que me pide sobre la tela de hilaza; aquí no utilizamos tela de lino más que para tocados y cuellos, Nos vendría muy bien si fuera muy blanda y no demasiado fina; el inconveniente que encuentro es que la gente no sabrá de dónde nos viene y los juicios pronto se forman, como sabe usted muy bien; lo dejo a su prudencia, dando por bueno lo que haga.
- C. 514 Rc 3 lt 502. Carta autógrafa.
- Bárbara Angiboust (ver C. 7, n. 1).
- El señor de Nesmond, sobrino de la señora de Lamoignon, ordenado sacerdote en 1654, llegaría a ser obispo de Bayeux.
- Enriqueta Gesseaume (ver C. 86, n. 1).
- María Marta Trumeau (ver C. 72, n. 2). Era la hermana Sirviente de Nantes. Ver nota 3 a la carta 510. Nicolasa Haran la reemplazó como Hermana Sirviente.
- Renata Delacroix (ver C. 315, n. 5).
- Margarita Moreau, Magdalena Drugeon y Francisca Douelle.
- María Papillon (ver C. 493, n. 3) que era natural de Bernay.







