Hija de la Caridad, sierva de los pobres enfermos
Chars
Hoy, 12 de febrero de 16521
Mi querida hermana:
Sí, es verdad que he estado muy mal con unas calenturas tercianas dobles que me cogieron hace tres semanas. Ahora estoy mejor, gracias a nuestro buen Dios. Me tiene muy inquieta el saber cómo ha cogido usted su enfermedad y desde cuándo está en la cama. Le ruego a Sor Felipa2 me diga con toda verdad lo que hay.
Ya le había dicho que para prevenir esa enfermedad, tenía que purgarse. Si estuviera usted en condiciones de ir por cualquier camino, ya la habríamos mandado a buscar. Al principio de mi enfermedad, recibí una carta suya en la que me pedía diez libras de ciruelas pasas y dos de arroz; todo se le mandó a usted, pero no me ha dicho si lo ha recibido y me preocupa; dígamelo cuanto antes; no le mandaremos nada más hasta que nos diga usted un medio más seguro para hacerlo llegar a su poder.
Le ruego que pida a Dios por mi. Soy en el amor de Nuestro Señor, mi querida Hermana, su muy humilde hermana y servidora.







