Lugares vicencianos: Buzet-sur-Tarn, Nuestra Señora de Gracia

Francisco Javier Fernández ChentoLugares VicencianosLeave a Comment

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Author: Desconocido .
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Buzet-sur-Tarn tendrá hoy los 500 habitantes. Está a la orilla izquierda (sur) del río Tarn, unos 40 kilómetros al norte de Toulouse. Formaba una «bastide», en una cadena de fortines que Francia construyó por el sur en el siglo XIII, todos de una misma o parecida traza: rectangular, a menudo rodeando una construcción preexistente, con murallas y torreones. Del castillo, un tiempo adjunto a la iglesia, subsiste la sola torre. Protegía el río Tarn entre Albi y Montauban. Aquí estaba el único puente de la comarca. Una inundación devastadora (1930) dejó apenas la rampa de acceso y algunos pilares. El puente colgante es moderno.

Buzet-sur-Tarn interesa al historial de san Vicente, porque se cree estableció aquí un pensionado menor para muchachos del contorno. Es cuestión algo confusa e incierta, mas parece que aquí tenía el joven clérigo algunas conexiones. Entre este lugar y Toulouse no había un transporte veloz, cuando el pensionado requería presencia asidua durante meses, que pudieron ser los veraniegos, más otras vacaciones. Se cree que Vicente acometió esta empresa para pagarse algo de sus estudios, muy posiblemente al no percibir renta de la parroquia de Tilh. Parece que trasladó luego el pensionado a Toulouse, obviando así el trastorno de viajar.

San Pedro, la iglesia parroquial, es gótica. Data, en su actual estado, del siglo XV. Fue muy restaurada en el siglo XIX. La torre octogonal, con una altura de 33 metros, es visible ya a distancia. Su sección inferior sirvió de atalaya al castillo, desaparecido hace tiempo. La sección superior es de adición tardía. En las capillas laterales hay pinturas: san Vicente junto al lecho de muerte de Luis XIII, san Vicente enseñando en el pensionado de Buzet —se pinta a los alumnos vistiendo con elegancia, lo que prolonga la tradición de su condición noble—. Otra gran pintura representa al santo con niños, los ángeles despliegan una cinta, sobre la que se leen las virtudes características de las Hijas de la Caridad: caridad, humildad, sencillez. Vidrieras policromadas recuerdan de nuevo su acción en Buzet. En esta iglesia oró, sin duda, y aun diría misa. Es por demás arduo determinar la cronología de sus andanzas en esta época. Aquí se ve a menudo en las iglesias la imagen de santa Germana de Pibrac, patrona de la juventud labriega: ésta lleva el delantal lleno de rosas. Murió en 1601.

Se indica la casa donde Vicente vivió; pero su localización se basa apenas en una tradición local: entre los números 82 y 96 de la Gran Calle de las Flores, en un callejón ciego, a cuyo fondo estaría. Tenía dos grande estancias, y pudo hacer funciones de escuela menor. Su estado actual no es bueno. Según informa Abelly, Vicente haría estudios en Toulouse, oportunamente simultaneados con prestaciones a personalidades de la comarca, a cuyos hijos tenía de internos.

Notre-Dame de GraceUna placa en el exterior de Nuestra Señora de Gracia, pequeña capilla de ladrillo, dice: «Nuestra Señora de Gracia, siglo XIV. En 1600 celebró aquí san Vicente de Paúl una de sus primeras misas». Es noticia basada en la información de Collet. Fundación benedictina, originariamente en la diócesis de Monatuban, se viene a ella en peregrinación finalizando del siglo XVI, por lo menos. No es difícil llegar desde Buzet. Hoy se cruza el río, se atraviesa el pueblecito de Mézens, y se asciende la colina por la ruta D35, hasta, en la expresión de Collet, «la pequeña capilla del bosque». Vicente recorrería más bien la senda que atraviesa el bosque, y ganaría la explanada en que se ubica la capilla, capilla que no está ya en medio del bosque, pues la rodean tierras cultivables; pero sí ocupa una cumbre. Cuando Vicente vino, medía unos 12 metros de largo por 5 de ancho. No tenía capillas laterales. Añadidas éstas en 1842, hay cabida para unas 50 personas. La fachada, lisa, es semejante a otras en el área de Toulouse. Como tantas capillas rurales, también ésta ha sido objeto de reiteradas mejoras, así en los años 1825, 1850, y tras un paso de abandono, 1973.

Es objeto de la devoción una pequeña estatua de la Virgen con el Niño,  una copia, no la original. En muro lateral está el sagrario.: tiene forma de urna, y encima de esta figurada la biblia. Es diseño original del siglo XVIII. Estuvo en la capilla lateral dedicada a san Vicente de Paúl.

Restaurada en 1980, en esta capilla lateral se ve un busto/relicario de san Vicente, donado por las Hijas de la Caridad en 1851. Se dice que es reproducción del original, ahora en Londres (museo de Kensington Sur). El semblante capta a un viñador local, de mejillas coloradas y ancha nariz. El frente del altar muestra en bajorrelieve la cabeza del santo. No parece rebasar el siglo XIX.

Enfrente, otra capilla lateral ostenta una gran pintura tradicional: la glorificación de san Vicente, a quien acompaña santa Luisa. Aparecen en primer plano sendos volúmenes de la Reglas, de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad. Otra gran pintura representa la primera misa, que Vicente celebra asistido por el arcipreste, Abelly dice que le asistió otro sacerdote y el acólito, sin más concurrencia: ¿y sus alumnos? ¿No es pensable que presenciaran la primera misa de su preceptor?.

En la parte posterior hay un gran cuadro de la Crucifixión y dos representaciones del escapulario rojo, devoción nacida entre las Hijas de la Caridad. A un antiguo cementerio, y estancias para la catequesis se accede por detrás del edificio.

Otra capilla, cuyo altar se trasladó algún tiempo a la recién descrita, era la de Nuestra Señora de Remoulle, destruida, al este de Buzet, junto Mézens. Según algunos, fue donde cantó misa Vicente de Paúl, o celebró las primeras veces. No cumple los requisitos de Collet: estar en una cumbre y entre bosques, de ahí su menor certidumbre. Pero nada impediría al neosacerdote celebrar también en ella. Sea como fuere, cuando en 1989 se restauró Nuestra Señora de Gracia, fue retirado el viejo altar de Remoulle, para instalar uno de mármol, moderno.

Esta capilla es todavía meta de una peregrinación que honra a Nuestra Señora de Gracia el lunes de Pentecostés; otra tiene lugar el 27 de septiembre para venerar a san Vicente, cuyo atractivo aumenta desde la canonización. Consta de una misión vicenciana dada aquí en 1677. Durante la Revolución, un devoto vecino compró la capilla, salvándola así para el futuro. En el siglo XIX atrajo varias peregrinaciones de vicencianos e Hijas de la Caridad. De París enviaba las reliquias, en 1837, el superior general, Juan Bautista Nozo. Juan Bautista Etienne, sucesor suyo en el generalato, visitaba el lugar, acompañado de la superiora general, en 1851. En 1936 acudió de nuevo un superior general, Carlos Souvay, como también otros desde entonces.

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