MONICIÓN:
Santa Catalina Labouré, la Santa del Silencio, es hoy para nosotros, la Santa de la Fe, ya que su vida transcurrió en el más absoluto anonimato, creyendo y confiando en que la voluntad de la Santísima Virgen era firme. Ella sabía que María esperaba repartir los dones a aquéllos que lo necesitaran, a aquellos que se lo pidieran. Ella misma había experimentado la bondad y la protección de María cuando, huérfana, se puso bajo su protección y amparo.
En esta mañana nosotros miramos a María como la miró santa Catalina, con fe y limpieza de mirada y de corazón, para que sea ella la que nos acoja y nos dé los dones que más necesitamos.
HIMNO:
A LA HUMILDE HIJA DE VICENTE,
CON JUBILO ARDIENTE DEMOS GLORIA Y PREZ,
CELEBRANDO TODOS A POR FIA
SU AMOR A MARÍA, SU FE Y SENCILLEZ
1.- Sintió en su pecho inocente
tales efluvios e amor
que mereció ser vidente,
apóstol y confidente de la Madre del Señor.
2.- De María el mandamiento norma en su vida fue,
acercase al sacramento a buscar el alimento
con que se nutrió su fe.
3.- En su corazón las flores de virtudes cultivó
y en aquel vergel e amores
en grandísimos olores
la sencillez campeó.
SALMODIA
MONICIÓN SALMO 62:
El salmo 62 nos invita a la alabanza, a salir al encuentro de Dios porque anhelamos estar cerca de él, estar en su presencia, porque deseamos estar bajo su mirada, bajo su amparo, porque gozamos estando en su casa.
Santa Catalina hizo vida este salmo cuando nos dice que andaba mucho para ir a celebrar la eucaristía, su interior anhelaba estar cerca del creador, estar cerca, estar cerca de aquél que la estaba llamando para enviarla al servicio del más pobre.
ANTIFONA SALMO 62:
Mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.
SALMO 62:
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
ya la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
ANTIFONA AL CANTICO:
El Señor te ha dado su fuerza; por ello serás bendita para siempre.
CANTICO DE DANIEL
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
ANTIFONA SALMO 149:
Tu Misericordia, Señor, es mi gozo y mi alegría.
SALMO 149:
Señor de la Vida
nos has dado el ejemplo,
nos enseñaste a amar hasta el extremo,
nos mostraste con tu vida
lo que es vivir para los demás.
Ayúdanos a vivir
el mandamiento del amor,
siguiendo tus pasos,
tus opciones,
tu estilo y forma de amar.
Amar como Jesús,
empezando por los más pobres,
por los excluidos del mundo,
por aquellos que a nadie le preocupan
pero sí le importan, y mucho,
a nuestro verdadero Dios.
Amar como Jesús,
sintiendo compasión activa por el otro,
comprometiéndose con el dolor ajeno,
haciéndose próximo al que sufre
y está abandonado,
viviendo la solidaridad concreta
que nace de ver al otro como hermano
Amar como Jesús,
con paciencia y pasión,
con coraje y valentía,
con gestos y actitudes,
de palabra y de obra,
con la vida
y con la entrega.
Amar como Jesús,
recorriendo los caminos,
saliendo al encuentro,
dando el primer paso,
denunciando lo que está mal,
anunciando lo que Dios quiere (para todos),
mostrando con los actos
el rostro del Dios de la Vida y la Justicia.
Amar como Jesús,
en la práctica concreta y real de cada día,
amando en el hoy y ahora,
amando a todos,
a través del servicio, la donación
y la entrega de lo mejor de cada uno
para el bien de los demás.
LECTURA BREVE: Rm 12,1-2
Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual. Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto.
RESPONSORIO BREVE
OIGO EN MI CORAZÓN * BUSCAD MI ROSTRO. OIGO
TU ROSTRO BUSCARE, SEÑOR * BUSCAD MI ROSTRO. GLORIA AL PADRE. OIGO.
BENEDICTUS
ANTÍFONA AL BENEDICTUS La señal por la que conocerán que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
PRECES:
DIRIJAMOS NUESTRA ORACIÓN COMÚN AL SEÑOR JESÚS PARA QUE NOS AYUDE A REALIZAR, A EJEMPLO DE SANTA CATALINA, UN SERVICIO HUMILDE Y GENEROSO, A FAVOR DE LOS POBRES. OREMOS DICIENDO; SEÑOR, PADRE DE LOS POBRES, ESCÚCHANOS.
- Señor Jesús, haz que recibamos de tu mano, este nuevo día, y te lo devolvamos lleno de obras de caridad fraterna.
- Señor Jesús, guíanos hoy en tu Espíritu, y haz que vivamos siempre como hijos tuyos.
- Señor Jesús, modelo de servicio humilde y generoso, haz que sirvamos a los pobres, nuestros amos y señores, en visión de fe y ejercicio de tu amor.
- Señor Jesús, guarda la castidad de nuestro corazón y de nuestro cuerpo, para que seamos templo vivo del Espíritu Santo.
- Señor Jesús, concédenos ejercitar la caridad fraterna, no solo en las grandes ocasiones, sino en todas las circunstancias de la vida.
- Señor Jesús, haz que seamos constantes en la unidad, para ser, en medio del mundo, testimonios de tu amor.
PADRE NUESTRO
ORACIÓN:
Señor Dios Nuestro, que concediste a tu bienaventurada sierva Catalina el privilegio del maternal coloquio con la Madre de Tu Hijo y le enseñaste a entregar, con alegre humildad, su vida, escondida en Cristo, al servicio de los pobres, concede a cuantos veneramos su memoria que descubramos tu imagen en los pobres para que, sirviéndoles con sencillez de corazón, seamos testigos fieles de tu Caridad en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.







One Comment on “Laudes en la fiesta de santa Catalina Labouré”
Agradezco que esté una breve reseña de monición y de introducción a los salmos, porque me sirve para iniciar el día, conociendo las fechas y fiestas de la familia vicenciana.