La Capilla de la Casa Madre

Francisco Javier Fernández ChentoLugares VicencianosLeave a Comment

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Author: John Rybolt, C.M. · Year of first publication: 2001 · Source: Curso de Herencia Vicenciana.
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Cuando los Vicencianos llegaron al nuevo Santo Lázaro en 1817, el antiguo Palacio de Lorges no tenían capilla, sino sólo un minúsculo e inadecuado oratorio. Durante el vicariato del padre Charles Boujard se colocó la primera piedra de la capilla, el 17 de agosto de 1826. Para construir la capilla, fue necesario demoler parte de la antigua propiedad y la mitad de la recién adquirida con el fin de preparar un solar adecuado. Durante el generalato del Padre Picrre de Wailly (1827-1828), sc continuó la construcción de la capilla; el arzobispo Hyacinthe de Quélen la bendijo el 1 de noviembre de 1827.

La Capilla había sido diseñada por arquitectos de prestigio, en un estilo popular elaborado bajo Calos X (1824-1830), que contrastaba fuertemente con el frío y racional estilo popular de las décadas precedentes. Entre otras cosas, esto significaba que la Iglesia había sobrevivido, en su estilo arquitectónico, al periodo revolucionario. Se puede comprobar esto con una simple mirada a la bóveda, profusamente adornada a cuadros.

Para presentar convenientemente al cuerpo de San Vicente a la veneración de los fieles, el arzobispo de París propuso construir un sarcófago-relicario de plata, del mismo estilo que el anterior, destruido durante la Revolución. El orfebre Charles Odiot, que trabajaba para el duque de Orleans y otros ricos clientes, lo realizó antes de 1827 (fecha que vemos grabada en el sarcófago-relicario) y lo exhibió en París, en una exposición. Por este trabajo ganó una medalla de oro. La Compañía Odiot existe todavía hoy. En la parte superior del Sarcófago hay un grupo escultórico que representa a San Vicente que sube al cielo escoltado por cuatro ángeles con emblemas que representan la religión, la fe, la esperanza y la caridad. Vemos también dos huérfanos de pie, uno a cada lado del sarcófago. Una inscripción, en latín, dice: «Cuerpo de San Vicente de Paúl». El arzobispo conservó en su poder el sarcófago vacío hasta el 25 de abril de 1830, que caía en el segundo Domingo de Pascua, fecha en la que, en una solemne ceremonia y procesión, el sarcófago y las reliquias de San Vicente fueron traídas a la Capilla.

A pesar de que el esqueleto de San Vicente ha debido ser ocultado o trasladado, en muchas ocasiones, por causa de guerras, revoluciones o simplemente por celebraciones religiosas (la última en 1960), se ha conservado como era, aunque los vestiduras sacerdotales que lleva son nuevas. Su cara y sus manos están cubiertas de mascarillas de cera. (Recién muerto, un cirujano extrajo su corazón, que ahora se guarda en la capilla de la Casa Madre de las Hijas de la Caridad). El crucifijo que tiene en sus manos es el mismo que San Vicente utilizó al asistir a Luis XIII en su lecho de muerte (1643). Este recuerdo precioso, que pertenecía a la familia real, fue donado a la archidiócesis de París. Cuando se celebró la traslación de las reliquias en el 1830, el Arzobispo y los Canónigos lo donaron a la Congregación para que fuera colocado tal como lo vemos hoy.

El altar principal, construido en 1854 y dedicado en 1857, está profusamente adornado, en particular con filas sucesivas de estatuas pequeñas. Detrás de este altar hay una doble escalera de subida y bajada para poder visitar el ataúd de plata. El pavimento del presbiterio, que ahora no se ve porque está alfombrado, tiene adornos de escenas y símbolos religiosos. Notables son, también, las dos puertas de madera tallada que dan acceso a la sacristía. Sobre y al lado de cada una de las dos puertas, hay inscripciones históricas en Latín, que se refieren a la congregación, a la Capilla y a la traslación de las reliquias.

En el pasillo central de la Capilla está enterrado el Padre Juan Bautista Etienne, Superior General de 1843 a 1874. La extraordinaria veneración que rodeaba a su persona, llevó a los Cohermanos a solicitar el traslado de su cuerpo desde el Cementerio de Montparnasse a la Capilla, donde se encontraría rodeado de los restos del Fundador, y de los dos Santos Mártires, y arropado por las oraciones de los Cohermanos. Una lápida sepulcral registra los detalles de su vida.

En los pasillos laterales, agregados a la capilla en 1859-1860, podemos ver varios altares laterales adosados a los muros. En el pasillo lateral derecho vemos el de San Juan Gabriel Perboyre (1802-1840), canonizado en 1996. Primer santo canonizado de China, Perboyre había vivido y trabajado en la Casa Madre hasta el momento de partir para China. Su cuerpo y otras reliquias varias fueron traídos a la Capilla en 1860. Su hermano Jacques, también sacerdote Vicenciano, tuvo el honor de celebrar la Misa en este altar. En el pasillo lateral izquierdo vemos el altar de San Francisco Regís Clet (1748-1820), mártir en China como Perboyre. y canonizado en el 2000. Este altar data de 1900. Sobre los muchos altares laterales hay pintados medallones de cristal que ilustran la vida de San Vicente de Paúl. Debajo de varios de ellos hay inscripciones latinas que explican las escenas. Hay dos cuadros importantes, sin autor ni fecha conocidos, en cada uno de los dos pasillos laterales: en el de la derecha vemos a San Vicente y la visión de los tres globos (que simbolizan las almas de los santos Juana Francisca de Chantal y Francisco de Sales), y en el de izquierda San Vicente en gloria.

A la derecha de la entrada principal hay una importante capilla dedicada a la Pasión de Jesús. Consrtuida en 1850, ahora conmemora dos devociones similares. el «Escapulario de la Pasión de Nuestro Señor y de los Sagrados Corazones de Jesús y de Maria» (el Escapulario Rojo), y la Archicofradía de la Santa «Agonía de Nuestro Señor». La primera de estas devociones tuvo su origen en las experiencias místicas de Sor Apolline Mdriveau (1833-1895), Hija de la Caridad. La segunda de estas devociones fuc popularizada por la devoción de un Vicenciano, el Padrc Antoinc Nicolle (1817-1890). Esta capilla, notable por sus bellas vidrieras sus pinturas y su delicada artesanía en madera, es el Santuario cenrtal del Archicofradía. Santuarios como este, que honran el sufrimiento de Jesús en el jardín de las olivas, caracterizan muchas de las antiguas Iglesias de la Congregación.

En la tribuna de la capilla. a la que se accede desde el interior del edificio, podemos ver algunos altares y confesonarios laterales, pero lo más importante son los ocho grandes lienzos pintados por el Hermano Francisco Carbonnier (1787-1873). Había estudiado con el pintor Ingres, y cuando entró en la Congregación en 1839, ya era un artista experimentado. Podemos ver sus cuadros en diversos lugares de la Casa Madre.

Aunque las pinturas, realizadas aproximadamente entre 1845 y 1850, son de muy gan tamaño para poder ser apreciadas, en la tribuna, desde una distancia y un ángulo correctos, evidencian la habilidad y las tablas del artista, así como su interés en el trabajo de Peter Paul Rubens. Mirando hacia el altar, las pinturas del lado derecho tratan ternas de Jesús: (1) Adoración de los Magos; (2) Enseñanza en el templo; (3) Sermón de la montaña; (4) Ascensión. Las del lado izquierdo representan a Maria: (1) Presentación cn el templo; (2) Arranciación; (3) Visitación; sin embargo, el lienzo final cs (4) la llegada de San Vicente de Paúl al cielo. En varios de sus cuadros se pueden ver las mismas caras, en particular un hombre mayor, a veces calvo o barbudo y a veces no, que es probablemente el artista.

Sobre el altar principal hay otro lienzo del Hermano Francois, la Glorificación de Vicente de Paul (1855). A la izquierda del espectador, está la parte dedicada a los trabajos de evangelización y de oración de los miembros de la Congregación de la Misión. Pueden verse refugiados, presos, pobres, y un grupo de seminaristas o sacerdotes. A la derecha, el artista ha colocado las obras de misericordia y de devoción realizadas por las Hijas de la Caridad y a las Damas de la Caridad en favor de los niños y de los enfermos, principalmente soldados heridos. En el centro está Vicente llevado por ángeles. Debajo hay dos palabras latinas, PERTRANSIIT BENEFACIENDO («Pasó haciendo el bien»), tornadas dc los Hechos de los apóstoles 10:38; estas palabras se refieren a Jesús, pero aquí se aplican a Vicente.

El pequeño órgano de tubos, construido por el famoso Aristide Cavaillé-Coll, fue terminado en 1864 y está registrado como monumento histórico. Es uno de los muy pocos instrumentos de su clase que ha conservado su carácter original. En un principio los fuelles se alimentaban manualmente, pero ahora están electrificados.

La capilla, registrada como monumento histórico de la ciudad de París, ha experimentado muchas renovaciones; la última y más completa entre 1983 y 1992. Entre muchos otros detalles, se añadieron bancos, se renovó el pavimento y la instalación eléctrica y se restauraron los cuadros.

La Sacristía, con su pavimento de mosaico suelo elaborado del mosaico, es particulamiente notable por los cuadros de los superiores generales. El primero, pintado por Simon Francois de Tours, 1660, representa a Vicente de Paul, y fue realizado, casi seguramente, en vida del Santo. El grupo siguiente es el trabajo del hermano Francois, y, a partir de 1874, los que siguen fueron realizados por pintores desconocidos.

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