Historia de la Conferencia de Visitadores de Asia-Pacífico (APVC)

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CRÉDITOS
Autor: Hugh O’Donnell, C.M. · Traductor: Alfredo Herrera, C.M.. · Año publicación original: 2003 · Fuente: Vincentiana.
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El predecesor de la Conferencia de Visitadores de Asia-Pacífico, que tuvo su primera reunión en abril de 1994, se estrenó ya hace 13 años, en agosto de 1981. La reunión se llamó «Encuentro de Provinciales de Asia», pero en 1994 nadie podía recordar nada, a no ser por medio de unas fotografías tomadas por uno de los participantes.

El Encuentro de Provinciales de Asia, agosto de 1981. Las actas de la reunión de 1981 muestran una agenda notable con el P. Richard McCullen. El P. Paul Henzmann, Secretario General, estaba con él. Los Provinciales eran cuatro: P. A. Netikat, de India; P. R. DelaGoza, de Filipinas; P. I. Suharto, de Indonesia; y P. K. Turnbull, de Australia. Se tuvo la reunión en Sydney.

Las Constituciones y los Estatutos de la CM habían sido redactados un año antes en la Asamblea General de 1980, y la traducción inglesa estaba ya circulando entre los misioneros de la región. El tema principal de la reunión fue ayudar a los misioneros a entender y apreciar el espíritu y el dinamismo de las Constituciones y de los Estatutos y, a su vez, emprender los cambios y transformaciones oportunas en las Provincias y en la vida de los misioneros. Ya que el medio principal sería una asamblea provincial próxima, se tuvo mucho cuidado en preparar asambleas eficientes. Sobre la agenda estaban otros tres asuntos a tratar: 1) La promoción de vocaciones, 2) las necesidades específicas de cada provincia, y 3) los medios con los que la Curia General podría ayudar. Se deduce claramente de las actas que la colaboración regional, que sería más tarde resaltada por APVC, no era aún el tema central. A la vista de acontecimientos posteriores, es interesante ver que ya existía un deseo de mayor formación en el carisma de San Vicente y la herencia vicenciana.

La Conferencia de Visitadores de Asia-Pacífico. La primera reunión se tuvo en Sydney, Australia, en abril de 1994. En aquella reunión los visitadores establecieron un sencillo conjunto de directrices para tratar los asuntos de la Conferencia que lleva el nombre de «Minutes of Understanding» (Minutas del acuerdo). Simplemente los Visitadores se comprometieron a reunirse anualmente. Se tendrían las reuniones por rotación en cada una de las Provincias. En los años de Asamblea General o de una reunión de Visitadores, la convocatoria anual se tendría antes, durante, o después de las reuniones. Como las reuniones rotaban por Provincias, el Visitador de la Provincia anfitriona sería el responsable de preparar la agenda y presidiría la reunión. En la reunión de 1999, en Taiwán, se decidió que se nombrara un Secretario Ejecutivo que pudiera continuar el trabajo de la reunión anual anterior y coordinar los proyectos de la APVC, en colaboración con el Presidente para el año actual.

Los fines generales de la Conferencia son: Conocer la situación de cada Provincia, compartir unos con otros a nivel provincial, ayudarse, organizar actividades y tomar iniciativas que aumenten la participación en el carisma de San Vicente y en la misión de la Congregación en la región de Asia-Pacífico. Las decisiones se tomarán por consenso y de acuerdo mutuo. El elemento fundacional en cada reunión es la presentación por cada Visitador de la realidad, porvenir, necesidades y proyectos de su Provincia. Todo lo anterior, abierto a un diálogo participativo. Cada Visitador será invitado a presentar temas para información, discusión o deliberación antes de la reunión, pero estos temas también pueden ser presentados durante la reunión.

Una de las razones más importantes para la rotación de las reuniones ha sido poder presentar a los miembros de la Conferencia la forma de vida, las costumbres y la realidad de la provincia anfitriona a través de la experiencia personal. Durante los cinco días de la reunión, generalmente se tienen un par de días o parte de varios días dedicados a visitar a los misioneros y sus trabajos, a visitar a las Hijas de la Caridad y sus apostolados y, especialmente, a adquirir un conocimiento personal de la gente. Además, el Visitador que invita, por lo regular, proporciona opciones para los que pueden llegar pronto o se quedan más tiempo para obtener mayor contacto con la cultura de la provincia. Esto ha sido un éxito.

Se han tenido las reuniones en Australia (1997), Indonesia (1995), Salamanca (1996), Orissa, India (1997), Roma (1998), Taiwán (1999), Líbano (2000), Dublín (2001) y Filipinas (2002). La próxima reunión programada será en la Provincia de India-Sur, en marzo de 2003. Después seguirá la rotación.

Por qué se celebró la reunión en Líbano durante el Año Santo, es una historia para contarla. Tiene que ver con la extensión de la región del Pacífico asiático. Los miembros de la APVC son los Visitadores de las Provincias de Indonesia, Filipinas, India-Norte, India-Sur, Australia y China. De hecho, los miembros proceden de Asia y Oceanía. Poco a poco los visitadores se dieron cuenta de que la Provincia de Oriente, aunque geográficamente lejana, es de hecho una Provincia asiática. También vieron que la Provincia de Madagascar comparte muchos valores con Asia, ya que una minoría significativa de su población tiene antepasados asiáticos. Esto proporcionó una invitación a las Provincias del Líbano y Madagascar para asistir a la reunión de 1999 en Taiwán. Les interesó; y cuando asistieron, ellos mismos presentaron su situación, esperanzas, necesidades y planes como las otras Provincias. Al final, el tema de hacerse miembros de la Conferencia fue considerado. Como estas Provincias tienen vínculos naturales y fuertes con Europa y África respectivamente, todos reconocieron muy razonable que estas dos Provincias permanezcan en sus regiones. Al mismo tiempo, todos vieron que era para beneficio mutuo invitarlas a la reunión anual de la APVC. También por razón del Año Santo del Milenio y con la invitación del Visitador del Líbano para tener allí la reunión anual y visitar Tierra Santa, la APVC aceptó la invitación.

El Asistente General de Misiones, P. Víctor Bieler, ha participado en las reuniones y su presencia ha sido un lazo importante con la Curia General, con la Congregación, internacionalmente, y un apoyo para todos los Visitadores. Además, su experiencia en Asia ha beneficiado a la APVC. El P. Maloney participó en la reunión de 1999. Así se afianzó la dirección tomada por la APVC y ayudó a los miembros a pensar en temas de ámbito internacional.

Talleres de formación para formadores. La iniciativa más importante hasta la fecha para la APVC han sido los Talleres de formación para formadores, cada dos años. Las vocaciones son numerosas en la mayoría de las Provincias de Indonesia, Filipinas, India-Norte e India-Sur, y prometedoras en Fiji. En 1994, en la primera reunión, se reconoció que los formadores estaban haciendo un buen trabajo y que se estaban haciendo esfuerzos para enviarlos a recibir entrenamiento específico para la formación. Al mismo tiempo, se admitía que, en general, eran jóvenes, y con frecuencia les faltaba entrenamiento para este exigente ministerio. Para afrontar esta necesidad y para ayudar a los misioneros en el ministerio de la formación en la región Asia-Pacífico a conocerse y continuar su desarrollo profesional, los Visitadores decidieron establecer el Taller bienal de formación de formadores, con duración de dos semanas.

La primera sesión se tuvo en Filipinas en 1996, la segunda en Indonesia en 1998, la tercera en Orissa, India, en el 2000, y la cuarta en Fiji, en el verano de 2001. La quinta está organizada para Taiwán, del 9 al 19 de febrero de 2003. Desde el taller de Fiji estamos en una rotación de 18 meses. El Superior General y el Consejo han pedido a cada región tener estos talleres anualmente. Sin embargo, como el área de la APVC es tan grande y se extiende tanto por el hemisferio norte como por el hemisferio sur, se acordó una rotación de 18 meses, lo cual nos permite programar las reuniones durante los meses de verano en los respectivos hemisferios. Las sesiones han tenido un facilitador y los informes de los talleres han sido detallados y completos, prácticamente del volumen de un libro. En Orissa, los misioneros hindúes y los estudiantes en formación fueron invitados. Todos lo consideraron muy válido. En el futuro los misioneros y los seminaristas de la Provincia organizadora serán invitados. Ya que la mayoría de los candidatos de la Provincia de Australia son de Fiji, el taller del 2001 fue organizado en Fiji.

El Centro vicenciano para Asia-Pacífico. A causa de invitación y con la ayuda de los Visitadores de APVC, Adamson University, de Manila, fundó el Centro vicenciano para Asia-Pacífico, en la Universidad. Adamson University y la Provincia de Filipinas han tenido la generosidad de proveer un espacio privilegiado, equipo y personal.

El Centro atenderá a las necesidades de la misión vicenciana en Asia-Pacífico. En un principio, el énfasis se pondrá en los recursos vicencianos y en el servicio de las Provincias participantes. Los cuatro primeros objetivos son:

  • Primero, establecer la identidad asiático-pacífica del Centro, recogiendo y ofreciendo documentación e imágenes sobre el apostolado y misión de cada Provincia. Incluiría informes actuales acerca de reuniones, acontecimientos, etc.
  • Segundo, gestionar el sitio web y enlazarlo con otros de Asia-Pacífico. El objetivo es ofrecer información y medios para comunicarse en la región, así como preparar materiales disponibles on line.
  • Tercero, coleccionar y recoger fondos (libros, periódicos, audiovisuales, etc.). Se sugieren cuatro categorías generales: 1) Cartas, conferencias y documentos de San Vicente, de nuestros santos, etc.; 2) biografías, estudios de San Vicente y nuestros santos, así como materiales históricos, con especial énfasis sobre la región de Asia-Pacífico; 3) el mundo de San Vicente; y 4) nuestro mundo de Asia-Pacífico en relación con nuestra misión.
  • Cuarto, poner estos recursos asequibles para investigadores, para la Familia Vicenciana en Asia-Pacífico y para otros individuos o grupos interesados. Con referencia a este tema, podría ser posible establecer una librería vicenciana para materiales que de otra forma sólo estarían asequibles fuera de la región.

Existe también un plan futuro, que actualmente sólo es una esperanza y un sueño, y así aguarda la futura deliberación y decisión: que el Centro ofrezca cursos, y con el tiempo pueda dar un certificado académico, y hasta ofrecer un programa de graduación en estudios vicencianos, por medio de Adamson University. Los cursos podrían ser programados como seminarios, durante una semana: intensivos durante un par de semanas o un semestre.

El Comité de carisma y cultura. Durante al menos dos años la Conferencia ha apuntado hacia el establecimiento de lo que fue originalmente llamado «Un foro asiático vicenciano». Se ha tenido la esperanza de celebrar una reunión anual sobre tópicos vicencianos a la que podrían ser invitados miembros de la extensa Familia Vicenciana. El fin sería reunir gente para reflexionar sobre el carisma vicenciano en un contexto Asiático. Las recientes consideraciones de un foro teológico vicenciano han ampliado la visión. Los dos fines se han combinado y el trabajo ha sido encargado a un grupo llamado: «Comité de carisma y cultura», que se reunirá en febrero de 2003. Las directivas indicadas al comité son:

  1. Impulsar el proceso de inculturación del carisma de San Vicente en la región de Asia-Pacífico (Esto completaría la labor del CIF que ha hecho tanto por acercarnos a nuestras raíces e historia);
  2. Ofrecer un foro en el que todos los miembros de la Familia Vicenciana puedan aumentar el conocimiento del carisma de San Vicente en la esfera local de su situación cultural;
  3. Estimular la investigación y la manifestación del carisma de San Vicente dentro de las perspectivas de Asia-Pacífico y promover el crecimiento de la literatura vicenciana en la región;
  4. Desarrollar estos trabajos en diálogo con el pobre, la cultura y otras religiones, fuera de un aislamiento católico y vicenciano.

En conclusión, se puede decir que las circunstancias y la buena voluntad de colaboración entre los Visitadores han sido bendiciones especiales en los primeros diez años de APCV.

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