El Instituto Nacional de Enseñanza Media de Figueras (V)

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la Misión en EspañaLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Eduardo Rodeja .
Tiempo de lectura estimado:

D. JULIAN GONZALEZ DE SOTO

(Según una biografía del P. Benito Paradela C. M.)

Nació el P. González de Soto en Egea de los Caballeros el 28 de Abril de 1803, siendo confiada su educación a los PP. Escola­pios de Barbastro.

“Distinguióse desde sus primeros años por su incansable acti­vidad, notable talento, clara inteligencia y virtud ejemplar.

Ingresó en la Misión en 29 de Septiembre de 1818.

Estudió en diversos centros de España y Francia. Fue profesor de Teología del Seminario de Badajoz, Visitador de los PP. Paúles y Director de las Hijas de la Caridad.

Es inventor de un procedimiento para extraer el aceite por el aire caliente y el vapor.

Con motivo de la revolución de 1835 se vio obligado a pasar a Francia de donde regresa en 1839 para fundar el Colegio de Huma­nidades de Figueras.

En 5 de Diciembre de 1843 fue nombrado individuo de la Arqueológica Española “dirigiendo las excavaciones de Ampurias.”

En Noviembre de 1845 organiza y dirige el Instituto de Gerona.

Una R. O. del 15 de Agosto de 1847 le nombra miembro de la Comisión de Pozos Artesianos de Madrid en donde permaneció poco tiempo porque en 20 de Octubre hizo nuevas gestiones para reingresar en la Congregación. Pero no habiendo recibido contestación favorable aceptó la dirección de un colegio Politécnico de Madrid, hasta que se reintegró a la primera, siendo destinado al Seminario Aguirre de Vitoria.

Después de pasar unos días en Figueras a últimos del 1850 se trasladó a Barcelona en donde fue nombrado socio honorario del Instituto Agrícola Catalán de San Isidro y al poco tiempo fue Rector del Seminario de Tarragona, siendo propuesto para ocupar una canongía vacante.

Además de todas estas actividades que demuestran una vida de dinamismo extraordinario no descuida el P. Gonzalez de Soto nuevos experimentos y estudios con que llevar a cabo algunos inventos.

En una carta escrita a su excelente y buen amigo Sr. Fages de Sabater con el que había mantenido constante relación y buena amistad le dice: “Tengo ya terminada una memoria sobre mi pintura al temple con los tonos de la del óleo; la han leído los pintores de Barcelona y la tengo en limpio junto con seis cuadritos pintados por dicho método…  Sírvase V. decirme si puedo mandarle dicha memoria y los cuadros por la diligencia …incluiré en el paquete otra memoria sobre la valvula neumática y un modelo de ésta …luego que V., el amigo Paz y otras personas hayan visto mis inventos, se podrá resolver lo que convenga hacer con ellos.

Unos me dicen que dedique lo de la pintura a S. A. la Sra. Infanta; otros al Sr. Infante D. Sebastián, etc. Lo dejaré todo en manos de Vds. Como muy poco pero de lo perdido, sacar partido.

Qué pretendo con estos inventos? Claro esta tener méritos ac­tuales que hagan ruido, ya que los antiguos han caído en desuso.

Respecto de la válvula doy la solución; en cuanto a la pintura me reservo la clave; si la diera me sacudirían un punta pie, les sería ya innecesario. Si mi género de pintura conmueve tanto a los pintores de Madrid como ha entusiasmado a los de Barcelona, ya me vendrán detrás con instancias; yo aunque no es mi ánimo hacerme rogar, tampoco me conviene adelantarme.”

Por fin en 1802 funda su último Colegio en la calle de la Bo­queria de Barcelona bajo la advocación de San Isidro Labrador. Cuando el éxito coronaba sus nuevos esfuerzos llenando de alum­nos sus aulas, un ataque apoplético hirió de muerte al incansable trabajador, sin que los esfuerzos de la ciencia pudieran contribuir prolongar por más tiempo aquella preciosa vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *