Catalina Labouré: la santa del silencio (Javier Elía)

Francisco Javier Fernández ChentoAsociación de la Medalla Milagrosa, Catalina Labouré, Hijas de la CaridadLeave a Comment

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Autor: Javier Elía · Año publicación original: 2001.
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Catalina-LaboureCatalina ha sido nombrada «la santa del silencio». Su vida madura se desarrolla en la oscura monotonía de un asilo de ancianos de un humilde barrio de París, entre el recogimiento y el anonimato. Su carácter personal, su vocación y su santidad se asientan en valores exquisitos de la realidad humana y la vivencia cristiana y religiosa.

Desde su origen y educación campesina, Catalina des­cubre el valor de la humildad y el silencio, el sentido del servicio y la amargura de la necesidad, la realidad del esfuerzo y la abnegación cristiana, el amor fraterno y el amor a Dios.

Desde el amor a la madre, Catalina es protagonista de las carencias afectivas materno-filiales, sobrevenidas por la ausencia definitiva de la madre natural, cuando todavía es una niña. Incrustada por la existencia en la austeridad y serenidad que significa la vida de aldea, el amor a la Madre de Cielo llena su persona de recia e intensa piedad interior siendo protagonista gozosa, cuitada y misteriosa, y partici­pante oculta, en el silencio de apariciones y conversaciones con la Virgen María a quien ha constituido para su vida como la madre del alma que reemplaza a la madre del cuer­po.

Desde el misterio del destino personal y de la gracia, cuyo signo forma parte de los designios de Dios, y desde su trabajada vocación a Hija de la Caridad y el enigma de su plena realización entre la vulgaridad y la normalidad, Catalina ha dejado para el futuro signos y señas de toda una vida testimonial expresa, silenciosa y humildemente dedi­cada a los secretos de la Virgen María y a la dedicación, el cuidado y la atención inmediata a los pobres de cercanía, necesitados de pan, cariño humano, compañía e ilumina­ción espiritual.

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