Con motivo de celebrarse este año las Bodas de Plata de los Ejercicios Espirituales prematrimoniales, que dirige el R. P. Vicente Jiménez, C. M., hubo el domingo un solemne acto de clausura de los actos conmemorativos, a las once de la mañana, en el salón de actos de la Casa de la Acción Católica.
Comenzaron realmente los actos con la asistencia a una misa que a las nueve de la mañana celebró en la capilla de la Casa de la Acción Católica el citado P. Jiménez, de la Congregación de la Misión, Paúles, y en la que participaron cerca de un centenar de fieles.
A continuación la Hermandad de Matrimonios Católicos obsequió a todos los invitados con un desayuno, que se sirvió en un centro deportista.
Poco antes de las once de la mañana ya se habían congregado numerosos miembros de la referida Hermandad de Matrimonios Católicos y futuras parejas que han tomado parte en la última tanda de Ejercicios Espirituales Prematrimoniales, y que ocuparon el amplio local del salón de actos de la Casa de Acción Católica.
A las once en punto llegaba el Prelado, monseñor Cantero, acompañado de su capellán y de la Junta Rectora de la Hermandad de Matrimonios Católicos.
Abierto el acto con el rezo de las preces litúrgicas dirigidas por monseñor Cantero, éste ocupó la presidencia. Tenía a su derecha al consiliario y fundador de la Obra de los Ejercicios Espirituales Prematrimoniales y de los Matrimonios Católicos, R. P. Vicente Jiménez; el matrimonio señores Pons, y, al otro lado, el canónigo Sr. Sánchez Marqueta y el matrimonio señores Martínez, en representación de todos los matrimonios.
En sucesivas intervenciones expusieron el significado del movimiento espiritual provocado por los Ejercicios Prematrimoniales, don Fermín Errea y los jóvenes Consuelo Dueñas y Antonio Atalell.
A continuación expuso el tema «Frutos, consignas y propósitos de las bodas de plata», don Dionisio Esteban.
Después, y en medio de una estruendosa salva de aplausos, el excelentísimo y reverendísimo señor doctor don Pedro Cantero impuso medallas de oro y plata a los matrimonios ejercitantes con mayor número de hijos.
Acallados los aplausos, dieron un concierto la coral de la «Familia Trap» zaragozana, Arguedas Esparza, que fueron muy aplaudidos.
Reanudado el acto literario, don José Luis Martínez dirigió unas palabras para ofrendar al P. Jiménez un pergamino, firmado por todos los que en sucesivas etapas han sido presidentes de la Hermandad, y en el que consta la gratitud de los matrimonios católicos por la labor desarrollada por el homenajeado.
Contestó muy emocionado el P. Vicente Jiménez para decir que había sido sorprendido por aquel rasgo de generosidad, que agradecía en el fondo de su corazón pero lo refería a Dios que ha querido servirse de él para este ministerio. Hizo historia de cómo germinó en su mente esta idea, desde que comenzó a sentir en torno a su confesonario la inquietud y tristeza que rondaba a ciertos matrimonios, y desde aquel momento comprendió que era necesario que los católicos vivieran el sacramento del Matrimonio por encima de cualquier otra consideración filosófica o social.
Finalmente, el Prelado cerró el acto con una magnífica lección de moral matrimonial. Con claridad meridiana expuso el pensamiento del Concilio Vaticano II sobre el tema del matrimonio para descubrir el sublime vínculo del amor conyugal que debe ser el vínculo de la gracia sacramental. Expuso el valor ascético del matrimonio y lo consideró como escuela de perfección cristiana.
Las palabras del señor Arzobispo fueron interrumpidas varias veces por fuertes aplausos.
(De «El Noticiero», martes, 7 febrero 1967.)






