3º Domingo de Pascua (reflexión de la S.S.V.P. en España)

Francisco Javier Fernández ChentoHomilías y reflexiones, Año BLeave a Comment

CREDITS
Author: Desconocido .
Estimated Reading Time:

ssvp“Vivimos del patrimonio de Jesucristo y del sudor de los pobres… Dios es nuestro proveedor y atiende todas nuestras necesidades y algo más… No sé si nos preocupamos mucho de agradecérselo”. (SvdeP)

Nuevamente la Liturgia nos invita a reflexionar sobre el hecho de la resurrección de Jesús y su carácter esencial en el ámbito de la fe. Es común que en nuestra experiencia nos preguntemos si la resurrección fue un acontecimiento real e histórico o si es un conjunto de símbolos que tratan de mantener la memoria de Jesús. Este cuestionamiento toma mayor fuerza en una sociedad que nos invita a no creer en nada que no podamos comprobar por medio de los diferentes campos científicos. De esta manera, resultaría una construcción mental de los discípulos y de la Iglesia, con el fin de mantener en pie la propuesta fracasada de un hombre que se llamó a sí mismo Hijo de Dios.

Los Hechos de los Apóstoles nos indican que no fue una invención de la comunidad creyente, sino una experiencia que impactó tanto en su vida que sintió la necesidad de anunciarla y compartirla. No se habla de un hombre abstracto o ideal, ni de un espíritu, sino de un hombre de carne y hueso, que fue torturado, rechazado y asesinado por el poder del Imperio de la época. Esto es lo que Pedro recuerda a los judíos en medio del Templo de Jerusalén, luego de curar a un tullido. Pedro habla en su discurso de la fuerza liberadora y salvífica que viene de la Resurrección. Podemos decir que la Resurrección necesitó del testimonio de los Apóstoles, porque le dio fuerza histórica a esa experiencia.

San Juan en su primera Carta, nos ofrece más herramientas para afirmar que el hecho de la resurrección fue una experiencia que marcó la fe de las primeras comunidades, que la comprendieron como la superación de toda temporalidad, de toda limitación, de todo lo que tenga que ver con el pecado. Juan invita a los suyos a no pecar, a mantenerse firmes en la fe, a ser verdadero testimonio de la resurrección de Jesús. En el trasfondo de este llamado a no optar por el pecado existe un motivo superior, que tiene que ver con afirmar que la resurrección de Jesús es verdadera, es legítima y que tiene sentido histórico para la comunidad; que el no pecar se convierte para los creyentes en un estilo de vida particular, en donde el modelo a seguir es Jesús, ya que Él es el justo, es la víctima ofrecida al mismo Dios, por los pecados del mundo. No pecar es signo visible de la Resurrección del Señor, la que, según Juan, significa conocer a Jesús y esto se demuestra si guardan con fidelidad sus mandamientos. Por otro lado, Lucas expresa el sentido profundo de la resurrección afirmando que la existencia del Jesús resucitado es mucho más que una aparición, que un espíritu, que un fantasma. Jesús resucitado es la experiencia misma de fe vivida por la comunidad de seguidores. Jesús asume la corporalidad y la historicidad de la comunidad en el momento que todo creyente comprende que compartir la vida, comer juntos, servir al otro, morir por el otro, son signos reales de la presencia viva y alentadora de Jesús resucitado.

Hoy la Iglesia (nosotros) está llamada a actualizar y dar mayor importancia a los signos concretos que hacen presente la resurrección del Señor. Está llamada a hacer una comunidad viva donde se evidencie que Jesús resucitado está en medio de ella, alentando e impulsando procesos de liberación y de salvación. La resurrección del Señor es una realidad cuando somos capaces de amar sin medida a los demás, hasta el punto de entregar todo por su bienestar, sirviendo no sólo en la esperanza, sino también para la esperanza.

“La Caridad es el centro que une a la comunidad con Dios y a todos sus miembros entre sí; contribuye a la unión de los corazones y los vincula indisolublemente a Dios”. (SVdeP)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *