Beatísimo Padre.
Vicente de Paúl, superior general de la Congregación de la Misión, humilde suplicante de V. Santidad, para superar las dificultades que frecuentemente se ofrecen en las Misiones, que en diversas partes de la cristiandad dan con sus propios recursos, humildemente pide a V. Santidad que se digne concederle los privilegios reformados para Francia y que los pueda comunicar, según convenga, a los sacerdotes de dicha Congregación y a él agregados, teólogos bien considerados por él y para esto aprobados especialmente por el Ilustrísimo y Reverendísimo Nuncio de Francia, si V. Santidad lo ve bien.
Que Dios conserve a V. Santidad felizmente por muchos años.







