Del libro de las Morales de san Gregorio papa, libro 10, capítulo 16, comentando el capítulo 12 de Job. La sabiduría de este mundo consiste en tapar el corazón con maquinaciones y velar el propio sentimiento con palabras; presentar como verdadero lo que es falso y lo que es verdadero etc. Esto se aprende desde la infancia y se estudia desde la juventud. Los que tienen ese espíritu son orgullosos, se burlan de los demás. A ese espíritu se le disfraza con el nombre de urbanidad. Aspiran a los cargos más importantes, y los poseen con gozo. Si han recibido algún disgusto, se vengan abiertamente cuando les es posible y tienen fuerzas para ello, o como zorros cuando les falta fuerza, y finalmente disimulan las injurias cuando no tienen ninguna forma de vengarse de ellas. Por el contrario, el espíritu cristiano consiste en no fingir, sino en ser cándido; en hacer que las palabras y las obras respondan al pensamiento; en amar la verdad y huir de la mentira en hacer el bien sin aguardar recompensa, prefiriendo sufrir el mal antes que hacerlo; en apreciar como una ventaja el verse odiado y menospreciado por haber obrado bien. Pues ¿qué cosa parece al mundo más necia que manifestar con palabras lo que se piensa, no disimular las cosas con maquinaciones arteras, no contestar con injurias a las ofensas, rezar por los que nos maldicen, buscar la pobreza, dejar lo que se posee, no resistir al que nos roba, presentar al que nos golpea la otra mejilla?.
Vicente de Paúl, Documento 081: Diferencia Entre El Espiritu Del Mundo Y El De Jesucristo







